<script data-pm-proxy="intercept"></script><?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></title><description><![CDATA[Relatos eróticos y sensuales en español: pasión, deseo, fantasías y encuentros prohibidos.]]></description><link>https://cuentoseroticos.substack.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!U9Sh!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1c2151f4-3feb-4996-a7be-b09f490aac3b_300x300.jpeg</url><title>Cuentos Eróticos</title><link>https://cuentoseroticos.substack.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Tue, 01 Sep 2026 16:01:04 GMT</lastBuildDate><atom:link href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Relatos Eróticos]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[cuentoseroticos@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[cuentoseroticos@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[cuentoseroticos@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[cuentoseroticos@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[Paola, la ayudante del profesor]]></title><description><![CDATA[Relato er&#243;tico expl&#237;cito]]></description><link>https://cuentoseroticos.substack.com/p/paola-la-ayudante-del-profesor</link><guid isPermaLink="false">https://cuentoseroticos.substack.com/p/paola-la-ayudante-del-profesor</guid><dc:creator><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></dc:creator><pubDate>Thu, 13 Aug 2026 09:52:31 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!U9Sh!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1c2151f4-3feb-4996-a7be-b09f490aac3b_300x300.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/subscribe"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p><span>Ese d&#237;a ten&#237;a una cita a las 12.30 con el profesor, pero, como pocas veces ocurre, llegu&#233; m&#225;s de 30 minutos antes. Busqu&#233; la sala en los laberintos del edificio de ciencias de la Universidad y, con un golpe de suerte, me top&#233; con el ayudante del profesor, que me gui&#243; hasta el estudio.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Fue un placer dejarse guiar por esta mujer, de 36 a&#241;os y buena complexi&#243;n, con unos andares que hac&#237;an girar las cabezas y un perfume que hac&#237;a desfallecer a cualquiera a su paso.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Su mirada me impact&#243; al instante y su cuerpo... wowwww</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Una morena, con ojos de cierva, hermosos labios y una figura impresionante (culo alto y firme y pechos floridos siempre a la vista). Sus botines, muy provocativos ese d&#237;a, me hicieron especial ilusi&#243;n y mientras la segu&#237;a me la imaginaba desnuda s&#243;lo con sus botines.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Se balanceaba sensualmente y se dejaba admirar voluntariamente.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Cuando llegamos al estudio del profesor, se volvi&#243; hacia m&#237; con una sonrisa traviesa y me indic&#243; que entrara. La dej&#233; entrar primero, tanto por caballerosidad como porque no quer&#237;a perderme los &#250;ltimos momentos de sus caderas.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Antes no hab&#237;amos tenido la oportunidad de estar a solas con ella, pero nuestras miradas durante las clases y las charlas en presencia del profesor hab&#237;an sido muy reveladoras.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>La asistente, Paola como se llamaba, fue inmediatamente muy amable y la conversaci&#243;n se hizo interesante, tanto que nos acercamos cada vez m&#225;s. O&#237; que su respiraci&#243;n se agudizaba y me di cuenta de que la puerta del estudio estaba cerrada con llave.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Casi volv&#237; a la realidad en ese momento y estuve a un palmo de sus labios, y le pregunt&#233; por el retraso del profesor, me contest&#243;:</span></p><p style="text-align: justify;"><span>&#8220;&#8217;El profesor est&#225; fuera de la ciudad todo el d&#237;a por una conferencia&#8217;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Apenas la dej&#233; terminar de hablar cuando mi lengua se entrelaz&#243; con la suya. Mis manos fueron en direcci&#243;n a sus muslos y, siguiendo su contorno, le levant&#233; la falda. Cuando descubr&#237; sus pechos, encontr&#233; dos pezones que me apuntaban directamente, llam&#225;ndome. Respond&#237; a la llamada hundiendo mi boca en ellos poco a poco mientras los gemidos de Paola me daban el ritmo para disfrutar de ambos por igual.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Explot&#243; de placer, dici&#233;ndome:</span></p><p style="text-align: justify;"><span>&#8220;Est&#225;s muy caliente, vamos... no me hagas esperar para descubrir lo caliente que estoy yo tambi&#233;n&#8221;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>En ese instante mis dedos, que ya hab&#237;an explorado la parte exterior de su muslo, se colaron en sus bragas y se inundaron de sus humores. Luego, sin demora, continu&#233; mi exploraci&#243;n, quit&#225;ndole las bragas y la falda y acost&#225;ndola semidesnuda, pero a&#250;n con las botas puestas (como hab&#237;a so&#241;ado antes) sobre el escritorio del profesor.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Le abr&#237; las piernas y con h&#225;bil destreza insinu&#233; mi lengua, que sab&#237;a a carm&#237;n de frutas, en sus labios mayores y menores, mordisqueando su cl&#237;toris, que sent&#237; hincharse bajo mis caricias.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Ahora era un lago, y cuando me desnud&#233; por completo, abri&#243; a&#250;n m&#225;s las piernas, invit&#225;ndome a penetrar.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Acept&#233; la invitaci&#243;n y Paola exclam&#243;:</span></p><p style="text-align: justify;"><span>&#8220;Al final, no pude aguantar m&#225;s, te quiero dentro&#8221;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Hicimos el amor en esa posici&#243;n, no recuerdo durante cu&#225;nto tiempo, pero ella se llev&#243; una de mis manos, a&#250;n chorreando sus jugos, a la boca para no gritar de placer, luego nos trasladamos al sill&#243;n y me cabalg&#243; hasta quedar exhausta, me corr&#237; en su vientre... Estaba al l&#237;mite de mis fuerzas, no pude contenerme.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Entonces se puso en cuclillas a mis pies y prob&#243; la fruta prohibida con una felaci&#243;n que s&#243;lo en algunas pel&#237;culas porno hab&#237;a visto tan excitante.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Enderez&#243; mi pene en poco tiempo y con gusto acompa&#241;ado de excitantes gemidos, me despert&#243; por completo hasta estar tumbada en la alfombra y hacer el amor en la posici&#243;n del 69. Nos corrimos juntos, ella me inund&#243; de nuevo y, agotados, nos recompusimos.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Tambi&#233;n me hubiera gustado probar la penetraci&#243;n anal con ella, pero ten&#237;a miedo de que sus gritos fueran demasiado fuertes... as&#237; que concertamos una cita en mi casa para el d&#237;a siguiente, donde tambi&#233;n experimentamos nuevos y m&#225;s picos de placer que explicar&#233; en el siguiente relato.</span></p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/subscribe"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p style="text-align: justify;"></p><p style="text-align: justify;"></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[En un coche con el culo al aire]]></title><description><![CDATA[Relato Er&#243;tico]]></description><link>https://cuentoseroticos.substack.com/p/en-un-coche-con-el-culo-al-aire</link><guid isPermaLink="false">https://cuentoseroticos.substack.com/p/en-un-coche-con-el-culo-al-aire</guid><dc:creator><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></dc:creator><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 14:14:45 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!U9Sh!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1c2151f4-3feb-4996-a7be-b09f490aac3b_300x300.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"></p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/subscribe"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p style="text-align: justify;"><span>Lo que la pone muy cachonda es el &#8220;peligro&#8221; de que puedan verla cuando la desnudo o descubro su culo o sus tetas.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Para m&#237;, lo mejor es su culo, que tiene la llamada forma de mandolina.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Pero ahora quiero contarte las primeras experiencias que tuvimos cuando &#233;ramos novios.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Nos conocimos cuando &#233;ramos j&#243;venes y acab&#225;bamos de terminar la escuela.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Al ser del sur, y mi mujer de un pueblo peque&#241;o, no hab&#237;a muchas oportunidades de estar solos porque siempre ten&#237;amos a alguien con nosotros. Adem&#225;s, mi trabajo me mantuvo alejada durante varias semanas y, por decisi&#243;n personal, decid&#237; no ir con otros cuando volv&#237;a (cada 15 o 20 d&#237;as) estaba muy cachonda.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>El caso es que cuanto m&#225;s cachondo me pongo, m&#225;s sucio me pongo, as&#237; que la pon&#237;a a jugar a todos esos jueguecitos que se me ocurr&#237;an o que le&#237;a (entonces no hab&#237;a internet) en esos peri&#243;dicos como poste restante o cartas confidenciales.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>En particular, una de las lecturas que me excit&#243; mucho fue la de un tipo que hab&#237;a llevado a su novia con unos amigos a un cine porno, al salir del cine se hab&#237;an ido a un lugar apartado y ella ahora estaba excitada y se dejaba tocar por todos, luego la hab&#237;an obligado a salir del coche y a desnudarse mientras la iluminaban con los faros y cuando estaba completamente desnuda se la hab&#237;an follado sobre el cap&#243;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Recuerdo que cuando sal&#237;amos en el coche, la llevaba a una zona apartada donde s&#243;lo iban parejas a follar y la obligaba a leer historias aqu&#237; que acababan excit&#225;ndola a ella tambi&#233;n.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Empec&#233; a besarla e hice que se tumbara en mi regazo, con su cara apoyada en mi polla. Las caricias se hicieron cada vez m&#225;s insistentes y con mi mano me dirig&#237; a su falda y le acarici&#233; el muslo, de modo que sub&#237; con mi mano y lo destap&#233; hasta que las bragas fueron claramente visibles. Intent&#243; rebelarse, pero con mi otra mano la sujet&#233; y la empuj&#233; contra mi polla, que mientras tanto se hab&#237;a puesto dura.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Segu&#237; acarici&#225;ndola y deslic&#233; mis dedos dentro de sus bragas, palmeando su culo y con mi dedo baj&#233; hasta su agujerito y lo masaje&#233;. Al principio no quer&#237;a y apretaba, dificultando mi tarea, pero con un poco de paciencia y al seguir toc&#225;ndola se relaj&#243; y pude acariciar tanto su co&#241;o como su culo. Despu&#233;s de un rato de estos masajes pude o&#237;r sus gemidos y comprend&#237; que a estas alturas estaba excitada y cuando estaba as&#237; pod&#237;a hacer lo que quisiera.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>De hecho, le baj&#233; las bragas y, dici&#233;ndole frases vulgares que aumentaban el estado de excitaci&#243;n como &#8220;vamos zorra, qu&#237;tate las bragas y ens&#233;&#241;ame lo puta que eres&#8221;, la obligu&#233; a quit&#225;rselas dejando su culo al aire. Luego la hice arrodillarse en el asiento para que su culo quedara a la altura de la ventanilla y a la vista. En ese momento se convirti&#243; en una aut&#233;ntica zorra y sab&#237;a muy bien que la pod&#237;an ver, pero le gustaba y yo lo ve&#237;a porque su co&#241;o era como un caldo chorreante.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Me abr&#237; los pantalones y saqu&#233; la polla justo a la altura de su boca. Intentaba apartarse y no llev&#225;rselo a la boca. Luego, con mi mano libre, la cog&#237; por el pelo y la obligu&#233; a lamerlo y a met&#233;rselo en la boca. El mero hecho de obligarla a hacer algo en contra de su voluntad no s&#243;lo me excitaba m&#225;s a m&#237;, sino tambi&#233;n a ella y lo ve&#237;a muy bien. As&#237; que pas&#233; mi dedo por su co&#241;o y, despu&#233;s de haberlo lubricado bien, sub&#237; hasta el agujerito de su culo y lo dej&#233; entrar dentro.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Entonces dej&#233; que entrara y saliera lentamente como si fuera una polla y le dije que era una aut&#233;ntica puta porque en esa posici&#243;n la pod&#237;an ver desde fuera y que seguramente las otras parejas que estaban cerca estaban disfrutando del espect&#225;culo. Tirando de ella hacia atr&#225;s, siempre por el pelo, le hice soltar la polla y le pregunt&#233; si le gustaba que la trataran as&#237;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Me dijo que no, que lo que hac&#237;amos no estaba bien y cuando le pregunt&#233; por qu&#233; no quiso responder. Entonces insist&#237; en preguntarle qui&#233;n era la que se hac&#237;a ver bien con el dedo en el culo, mientras tanto la hice volver con la cabeza sobre mi polla y la hice chuparla, volviendo inmediatamente a levantarla para que pudiera hablar. Me contest&#243; que sab&#237;a muy bien qui&#233;n hac&#237;a esas cosas, pero insist&#237; pregunt&#225;ndole. Mientras tanto, tras sacar mi dedo de su culo, le masaje&#233; el co&#241;o, que ahora chorreaba por todos lados porque estaba muy excitada, y le toqu&#233; el cl&#237;toris para volverla loca.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Cuando me di cuenta de que estaba a punto de correrse me detuve y volv&#237; a preguntarle qui&#233;n se pon&#237;a en esa posici&#243;n y ella no pudo aguantar m&#225;s y perdiendo toda duda me contest&#243; que las zorras y las putas se pon&#237;an as&#237;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Mientras tanto, no pod&#237;a aguantar m&#225;s, as&#237; que le hice lamer mi polla y, levant&#225;ndola de nuevo, le dije que entonces tambi&#233;n era una puta y que le gustaba que la trataran como tal. Ella, que s&#243;lo quer&#237;a disfrutar, me contest&#243; que s&#237;, que le gustaba ser una puta y tambi&#233;n que la trataran como tal; mientras tanto, cogi&#243; mi polla con la mano y la masturb&#243; lamiendo la punta mientras yo me corr&#237;a. Entonces me dijo que no parara y se qued&#243; en esa posici&#243;n de zorra hasta que estuvo satisfecha.</span></p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/subscribe"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p style="text-align: justify;"></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[En el centro comercial]]></title><description><![CDATA[Relato er&#243;tico gratuito]]></description><link>https://cuentoseroticos.substack.com/p/en-el-centro-comercial</link><guid isPermaLink="false">https://cuentoseroticos.substack.com/p/en-el-centro-comercial</guid><dc:creator><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></dc:creator><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 14:13:39 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!U9Sh!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1c2151f4-3feb-4996-a7be-b09f490aac3b_300x300.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span>Los probadores del centro comercial siempre han sido mi fantas&#237;a er&#243;tica m&#225;s recurrente. Ese d&#237;a pude darme cuenta.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Era un s&#225;bado por la ma&#241;ana en pleno verano y, sin ning&#250;n cuidado especial, mientras deambulaba por las estanter&#237;as del centro comercial en busca de aftershave acab&#233; mirando los calzoncillos de hombre.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>En el pasillo contiguo pude ver c&#243;mo se mov&#237;an dos piernas largas, bronceadas y afiladas... la mujer que llevaba las joyas se agach&#243; para ver un art&#237;culo en el estante inferior y me encontr&#243; espi&#225;ndola con evidente transporte.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Sonri&#243; y continu&#243; su b&#250;squeda.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Volv&#237; a quedarme en el departamento de hombres y luego me dirig&#237; al pasillo de la ropa interior femenina.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Al doblar la esquina, choqu&#233; con un carrito que, desplazado por mi impetuosidad, empuj&#243; al suelo a la se&#241;ora de las piernas s&#250;per sexys.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Nunca una confrontaci&#243;n fue m&#225;s agradable, e inmediatamente aprovech&#233; la oportunidad para ayudarla. En ese momento me present&#233; e intent&#233; &#8220;hablar con ella&#8221;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Se llamaba Laura, ten&#237;a 35 a&#241;os, med&#237;a 1,65 cm, ten&#237;a un rostro dulce y bien maquillado, con dos ojos peque&#241;os que daban una descarga el&#233;ctrica de sensualidad, un pecho florido bien a la vista con un escote imposible que no dejaba lugar a la fantas&#237;a y unas piernas que parec&#237;an una carretera que sigue el perfil de la costa de Cerde&#241;a: sinuosas, dulces y con una vista impresionante. Bromeando sobre lo ocurrido, pronto nos conocimos, momento en el que me dijo con picard&#237;a que le dol&#237;a la rodilla, casi esperando mi siguiente movimiento...</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Apenas pod&#237;a creerlo! As&#237; que le puse la mano en la rodilla, masaje&#225;ndola cari&#241;osamente, y la invit&#233; a sentarse en el vestuario para poder ayudarla a recuperarse. La temperatura subi&#243; de repente.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Dijo en respuesta:</span></p><p style="text-align: justify;"><span>&#8220;Iba a ir a un probador para probarme este traje, ya que te has ofrecido ahora, &#191;podr&#237;as darme tu opini&#243;n...?&#8221;</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Obviamente le dije que s&#237;, la dej&#233; entrar en el vestuario de mujeres, pero mientras ella se desnudaba yo volv&#237; r&#225;pidamente a las estanter&#237;as y encontr&#233; una ropa interior de encaje muy muy sexy y esper&#233; fuera del vestuario.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>No sab&#237;a si estaba bromeando o si hablaba en serio.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Sali&#243; con un traje de dos piezas muy ajustado, con una falda oscura de cintura baja muy chula y un top negro escotado que dejaba ver sus l&#237;neas algo amplias. Se dio la vuelta y la falda se levant&#243; sola para mostrar la belleza de sus piernas.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>En ese momento, sin embargo, le di mi traje y, sonriendo, la ret&#233; a que se lo midiera. El juego se estaba volviendo emocionante y ella estaba muy intrigada por la situaci&#243;n.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Me hice el gracioso y sonriendo me asom&#233; a la cortina, me dijo que si ten&#237;a tanta curiosidad pod&#237;a entrar directamente.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Al cabo de un segundo, entr&#233; en la cortina y la bes&#233; inmediatamente. Un beso que sab&#237;a a barra de labios de fresa. Ten&#237;a una lengua que era como una serpiente. Nuestras manos estaban fuera de control en ese momento, y mientras yo deslizaba las m&#237;as en sus bragas, ella intentaba quitarme los pantalones.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Mis dedos encontraron su cl&#237;toris en evidencia y ya mojado. Dej&#243; escapar unos gemidos y sus piernas se doblaron por el orgasmo. Se inclin&#243; y se ocup&#243; de mi polla, que sobresal&#237;a de sus b&#243;xers y fue inmediatamente devorada por su boca. Lami&#243; h&#225;bilmente toda la longitud y chup&#243; con voracidad. La vendedora se acerc&#243; para preguntar si necesit&#225;bamos ayuda, y se desprendi&#243; de m&#237; durante un segundo, calmando a la vendedora que se alej&#243;, y as&#237; Laura pudo dedicarse de nuevo a mi &#8220;gran jalea&#8221; que estaba a punto de explotar.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>No pude resistirme y le dije</span></p><p style="text-align: justify;"><span>&#8220;Me voy a correr, me vuelves loco si lo lames as&#237;...&#8221;</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Ella respondi&#243;: &#8220;S&#237;, no te contengas, quiero probarte toda, dame tu semilla. Tienes una polla tan buena que nunca me hab&#237;a excitado tanto una mamada...&#8221;</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Mientras tanto, me lam&#237;a con los dedos, se excitaba el co&#241;o y no paraba de gemir.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Ella tambi&#233;n empez&#243; a acariciarme y me corr&#237; en su cara, y abri&#243; la boca para recoger todo el l&#237;quido caliente, hasta la &#250;ltima gota.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>En ese momento la hice apoyarse en la pared del vestuario, le abr&#237; las piernas y correspond&#237; al placer lamiendo su trasero hasta llegar al surco de sus labios mayores. Con mi lengua entr&#233; y la penetr&#233;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Su co&#241;o era un lago, chorreaba, y con sus humores lubricaba el agujerito que quedaba libre....</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Mis dedos se abrieron paso en su co&#241;o y penetr&#233; su culito con la lengua.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Laura se meti&#243; las bragas en la boca para contener sus gemidos de placer y se corri&#243; dos veces m&#225;s.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Nos hubiera gustado hacer m&#225;s, pero la situaci&#243;n no nos lo permiti&#243;.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Salimos del vestuario conmocionados y abandonamos el centro comercial a toda prisa, todav&#237;a muy emocionados. La invit&#233; a subir al coche y nos dirigimos a un lugar apartado, donde descubr&#237; que estaba muy sensible en la punta de los pezones, que le hice cosquillas con la lengua hasta que casi se desmay&#243;, y entonces volv&#237; a sumergirme entre sus piernas, estaba tan excitado como siempre, nuestras inhibiciones eran un recuerdo lejano. Mientras est&#225;bamos en la posici&#243;n de la vela, yo estaba a punto de correrme de nuevo y la levant&#233;, le di la vuelta y la penetr&#233; de repente por detr&#225;s. Dio un grito de dolor y luego me invit&#243; a continuar:</span></p><p style="text-align: justify;"><span>&#8220;&#161;Ay! S&#237;, vamos, no te detengas, &#161;vamos! Woww&#8230; mhmhm otra vez, otra vez, ven dentro de m&#237;, s&#237;, quiero sentirte toda dentro&#8221;. Gimi&#243; al decir esto y me corr&#237; dentro de ella.</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Tuvimos sexo durante dos horas sin parar. Al final, &#161;nuestros sexos estaban en llamas!</span></p><p style="text-align: justify;"><span>Laura y yo salimos durante unos meses y desde ese d&#237;a intercambiamos nuestras fantas&#237;as er&#243;ticas m&#225;s intrigantes y muchas de ellas las conseguimos cumplir.</span></p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/subscribe"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p style="text-align: justify;"></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Hogar, dulce hogar!]]></title><description><![CDATA[Una noche puede cambiarlo todo]]></description><link>https://cuentoseroticos.substack.com/p/hogar-dulce-hogar</link><guid isPermaLink="false">https://cuentoseroticos.substack.com/p/hogar-dulce-hogar</guid><dc:creator><![CDATA[Cuentos Eróticos]]></dc:creator><pubDate>Sun, 07 Jun 2026 08:45:33 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!U9Sh!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1c2151f4-3feb-4996-a7be-b09f490aac3b_300x300.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p></p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Subscribe now&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="/__u/cuentoseroticos.substack.com/subscribe"><span>Subscribe now</span></a></p><p style="text-align: justify;">Aria est&#225; de camino a casa.</p><p style="text-align: justify;">Es una hermosa tarde de mayo, inusualmente fresca, de apenas 30 grados, y la brisa que la acaricia permite vislumbrar la luna llena tras el habitual y espeso velo de contaminaci&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">La belleza de la noche que la acompa&#241;a mientras regresa a su apartamento-estudio no la hace sentir m&#225;s tranquila. Le hace pensar en lo que habr&#237;a sido esa misma noche s&#243;lo dos semanas antes, y eso la hace sentir a&#250;n peor.</p><p style="text-align: justify;">Hab&#237;a ido a esa fiesta s&#243;lo para complacer a su amiga, que llevaba d&#237;as insistiendo en que saliera a buscar un rato.... Dijo que le dol&#237;a estar sola, s&#243;lo porque &#233;l se hab&#237;a ido as&#237;, no era justo ceder ante &#233;l y quedarse llorando sola mientras &#233;l disfrutaba de la compa&#241;&#237;a de su amiga. El que... con la que la enga&#241;aba desde hac&#237;a meses, y desde hac&#237;a tiempo sin m&#225;s l&#237;mites, complicaciones y mentiras para fingir que segu&#237;a am&#225;ndola s&#243;lo a ella.</p><p style="text-align: justify;">No pod&#237;a decir que Elena no se hab&#237;a desvivido por ella, que la amaba de verdad y que todo lo que hac&#237;a era para hacerla sentir mejor. Incluso present&#225;ndole al chico guapo de la fiesta: era simp&#225;tico, le hab&#237;a hecho pasar una velada tranquila y apacible, la hab&#237;a cortejado sin pasarse, ni parec&#237;a interesado en aprovecharse de su d&#233;bil situaci&#243;n. Al contrario... hab&#237;a tenido palabras de solidaridad para ella y de cr&#237;tica para &#233;l, discretas pero claras, &#161;casi feministas! Entonces, &#191;por qu&#233; no hab&#237;a sido capaz de soltarse?</p><p style="text-align: justify;">Est&#225; tan guapa como siempre: el vestido negro transl&#250;cido, el cuerpo delgado pero no demasiado, envuelto en la lencer&#237;a &#8220;adecuada&#8221;, el maquillaje ligero pero preciso, el pelo ligero sobre los hombros y tan armonioso como sus movimientos sobre los tacones, resaltados por las estelas luminosas de las fibras &#243;pticas termosensibles a juego con el vestido.</p><p style="text-align: justify;">En la fiesta sab&#237;a que ten&#237;a los ojos de todo el mundo, sab&#237;a que incluso el simple hecho de bailar como lo hace ser&#237;a suficiente para ganarse a cualquiera... pero no le importaba.</p><p style="text-align: justify;">La &#250;nica mirada que quer&#237;a la hab&#237;a perdido. De hecho, hac&#237;a ya meses que no era para ella sola, y por mucho que consiguiera recordar que pertenec&#237;a a un hombre que no la merec&#237;a, que la hab&#237;a humillado, traicionado, utilizado, buscado durante meses s&#243;lo para tener sexo, enga&#241;ado con palabras vac&#237;as con tal de que le fuera &#250;til... a pesar de todo era la &#250;nica mirada que segu&#237;a queriendo.</p><p style="text-align: justify;">&#201;l era todo su mundo, y ahora no puede pensar en nadie m&#225;s. Se siente sola, y ning&#250;n amigo ni ning&#250;n hombre que la desee podr&#237;a hacerla sentir menos sola.</p><p style="text-align: justify;">El robotaxi se detiene silenciosamente y sin vibraciones ante su rascacielos. Aria se ve sacudida de su aislamiento por la voz met&#225;lica que le pregunta si quiere bajarse o seguir, y cuando saca su tarjeta de cr&#233;dito del lector y le dice al taxi que es gratis, se imagina c&#243;mo deb&#237;a ser en el pasado, cuando las personas como ella que necesitaban hablar sol&#237;an encontrar en el taxista, uno de esos que ya s&#243;lo se ven en las pel&#237;culas antiguas, un hombro, un confesor y a veces incluso un psic&#243;logo, todo incluido en el precio del viaje.</p><p style="text-align: justify;">El robotaxi se pone de nuevo en marcha en un instante, Aria se queda un momento en la acera, mientras el agitado tr&#225;fico que nunca se detiene, en su ciudad como en otras, produce un suave ruido que la sorprende cada vez: &#161;tantos veh&#237;culos, siempre en movimiento, tan r&#225;pidos, y ning&#250;n ruido!</p><p style="text-align: justify;">&#191;Qu&#233; tan poco costar&#237;a esperar a que llegara un veh&#237;culo conducido por una persona, no por un autom&#225;tico, y luego pisar los pasos de peatones, los pocos que no est&#225;n equipados con campos de protecci&#243;n, y acabar con ello?</p><p style="text-align: justify;">Es un pensamiento que lleva unos d&#237;as coci&#233;ndose a fuego lento, pero cada vez est&#225; m&#225;s decidida, pero le asusta la posibilidad de que el sistema de seguridad pueda amortiguar el impacto, y que no muera instant&#225;neamente sino que s&#243;lo resulte herida... Por el momento, es el miedo al sufrimiento, la posibilidad del dolor, lo que le impide intentar atropellarse, as&#237; como envenenarse y cortarse las venas.</p><p style="text-align: justify;">Tambi&#233;n hab&#237;a le&#237;do sobre medicamentos, sobre sobredosis de tranquilizantes, sobre frascos de potentes hipn&#243;ticos, pero hace a&#241;os que ninguna persona corriente puede conseguirlos.</p><p style="text-align: justify;">No es cuesti&#243;n de saltar de ning&#250;n rascacielos, con los sistemas de seguridad que hay, ni siquiera podr&#237;a tocar el suelo... &#161;si es que pudiera saltar!</p><p style="text-align: justify;">Lo intent&#243;, la misma tarde en que Vasili se revel&#243; como lo que era, pero el sistema de alarma activ&#243; las protecciones, la acogi&#243; en una especie de tela de ara&#241;a que la bloque&#243; suavemente pero al mismo tiempo...</p><p style="text-align: justify;">Para su inmensa verg&#252;enza, la sostuvo hasta que llegaron los servicios de emergencia, los polic&#237;as, el personal m&#233;dico... y hasta que, en lugar de ayudarla, todos se quedaron mirando, como hab&#237;a hecho mam&#225;.</p><p style="text-align: justify;">Por desprecio a &#233;l, que la hab&#237;a descartado como algo viejo, y quiz&#225; tambi&#233;n por ella misma, hab&#237;a decidido arrojarse desnuda. Ten&#237;a m&#225;s ganas de morir que en cualquier otro momento de su vida, cuando por fin un apuesto sanitario, lo que en otras situaciones habr&#237;a calificado de joven atractivo, la liber&#243; de esa especie de trampa y le entreg&#243; la larga capa con la que hab&#237;a subido al desv&#225;n.</p><p style="text-align: justify;">Pero la tremenda humillaci&#243;n de la situaci&#243;n, de estar expuesta delante de todos completamente desnuda, atrapada en aquella red como una mosca en las garras de una ara&#241;a, le hab&#237;a impedido apreciar las sinceras miradas de admiraci&#243;n y deseo que le dirig&#237;an sus diligentes rescatadores.</p><p style="text-align: justify;">Apenas en pie y cubierta toscamente por lo que quedaba de su capa, s&#243;lo hab&#237;a pensado en huir, como si el no verla m&#225;s pudiera al mismo tiempo eliminar de sus mentes lo que hab&#237;an visto de ella (todo...), pero en cualquier caso no la hab&#237;an dejado marchar antes de que los diligentes guardianes del orden p&#250;blico, entre una sonrisa y una mirada, la hubieran identificado por el chip bajo su mu&#241;eca.</p><p style="text-align: justify;">Al menos, no tener que decir mi nombre, apellido y direcci&#243;n en voz alta, apenas protegida de todas esas miradas por una peque&#241;a tela, era una humillaci&#243;n menos...</p><p style="text-align: justify;">Incluso su miniapartamento, a la &#250;ltima moda, equipado con un procesador emocional inteligente, la hab&#237;a recibido con preocupaci&#243;n y ansiedad por saber c&#243;mo estaba. No todas las casas se preocupan por la salud de sus ocupantes, pero ella hab&#237;a tenido la oportunidad de probar esta versi&#243;n experimental, mucho m&#225;s avanzada que la est&#225;ndar y, seg&#250;n la empresa, capaz de experimentar emociones... Le gustaba por sus muchas funciones, su capacidad de autoaprendizaje, su agradable, aunque algo cacareada, voz, y lo hab&#237;a deseado.</p><p style="text-align: justify;">No sab&#237;a que el ordenador hab&#237;a recibido la alarma de su intento de suicidio junto con los organismos de rescate... Incluso se hab&#237;a enfadado un poco, pero luego hab&#237;a pensado que s&#243;lo era una m&#225;quina, y que estaba programada para cuidar de ella. Ella lo hab&#237;a calmado, y no hab&#237;a vuelto a pensar en ello.</p><p style="text-align: justify;">Este pensamiento dura un momento, luego Aria se sacude, entra por la puerta autom&#225;tica y es reconocida por el ascensor, que la lleva suavemente hasta su trig&#233;simo octavo piso y le desea suave y discretamente buenas noches al salir... No pensaba, antes de esos d&#237;as, que su ascensor ser&#237;a m&#225;s comprensivo con ella que la humanidad en su conjunto.</p><p style="text-align: justify;">Su casa la acoge tan sol&#237;citamente como cada noche.</p><p style="text-align: justify;">Mientras la puerta se cierra silenciosamente tras &#233;l, excluyendo al resto del mundo de este entorno que es tan total y exclusivamente &#8220;suyo&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">La iluminaci&#243;n suave, la m&#250;sica ambiental y el agradable aroma a mandarina te dan la bienvenida.</p><p style="text-align: justify;">Esta noche vuelve a repetir que ya es hora de cambiar, de cambiar la configuraci&#243;n de la casa, evidentemente no es tan sensible al estado de &#225;nimo del propietario como dicen.</p><p style="text-align: justify;">Los sonidos sensuales, los olores dulces, la iluminaci&#243;n ambiental... son cosas que ya no le gustan, eran agradables y familiares cuando &#233;l a&#250;n estaba aqu&#237; y cuando &#233;sta era &#8220;su casa&#8221;, pero se han vuelto in&#250;tiles y perjudiciales para su estado de &#225;nimo. Le recuerdan todo lo que una vez fue su felicidad y ahora es s&#243;lo su dolor.</p><p style="text-align: justify;">Bruscamente, con una orden tajante, apaga la m&#250;sica, aten&#250;a las luces y pone fin al olor. Por un momento, una pizca de ira la anima, despu&#233;s de todo, desahogarse con una est&#250;pida m&#225;quina podr&#237;a hacerle bien... insulta a ese ordenador omnipresente que durante a&#241;os la ha escudri&#241;ado, observado, escuchado para responder mejor a sus necesidades y deseos, incluso a los que ella no expresa, &#161;ahora acusa a su casa de ser un pedazo de silicona in&#250;til e insensible, si persiste en no reconocer lo enferma que est&#225;, y en ajustarse en consecuencia! Una ola de adrenalina la recorre, por un momento...</p><p style="text-align: justify;">Pero poco despu&#233;s vuelve fr&#225;gil y cansada, insoportablemente cansada...</p><p style="text-align: justify;">Se arrastra hasta el sof&#225; sin activarlo, no le interesa el shiatsu esta noche.... Quiere usarla como cualquier superficie de apoyo, s&#243;lo para dejar de sentir su propio peso sobre ella, y como cada noche desde hace dos semanas se quita los zapatos y se entrega a una desesperaci&#243;n silenciosa, seca y absoluta. Quedarse dormido, sin esfuerzo, sin sufrir, y no despertarse al d&#237;a siguiente....</p><p style="text-align: justify;">Como en las &#250;ltimas noches, no queda en su mente m&#225;s que pensamientos de muerte.</p><p style="text-align: justify;">No sabe cu&#225;nto tiempo ha pasado... El silencio absoluto, el aislamiento total del mundo exterior y la luz constante han hecho que ese lugar est&#233; fuera del tiempo, y ella fuera de la realidad. Se sacude, de repente la casa anuncia una llamada, de una persona que no conoce y que no ha declarado su identidad.</p><p style="text-align: justify;">Est&#225; tentada de rechazarla, enfadada de inmediato y lamentando no poder golpear el terminal contra el suelo, como sol&#237;an hacer, para desahogarse m&#237;nimamente, pero entonces decide al menos dejar que el remitente se identifique.</p><p style="text-align: justify;">Una pizca de curiosidad femenina la tienta, de hecho... Se sorprende a s&#237; misma pregunt&#225;ndose, como tantos a&#241;os antes, cuando a&#250;n esperaba maravillosas sorpresas de la vida: &#191;qui&#233;n ser&#225;?</p><p style="text-align: justify;">En la pared s&#243;lo aparece la frase &#8220;No hay v&#237;deo&#8221;, y ella se molesta porque siempre ha mostrado su imagen en las emisiones. Por un momento vuelve la tentaci&#243;n de cerrar, pero...</p><p style="text-align: justify;">&#8220;Hola, Aria.</p><p style="text-align: justify;">La voz es masculina.</p><p style="text-align: justify;">C&#225;lido, profundo pero tambi&#233;n suave. No &#225;spera y dura como la de &#233;l, esa voz que la hab&#237;a impactado hace tiempo y que cuando ten&#237;an sexo la excitaba tanto... Esto es mucho mejor.</p><p style="text-align: justify;">Una pausa. Aria aprovecha para acomodarse en el sof&#225;, bien sentada, con el vestido ajustado sobre las piernas juntas, las manos sobre las rodillas, como una buena alumna sentada en el pupitre... Entonces se llama a s&#237; misma est&#250;pida, no sabe qui&#233;n es y adem&#225;s no puede verla.</p><p style="text-align: justify;">La voz se reanuda...</p><p style="text-align: justify;">No sabes qui&#233;n soy, no me conoces. No te sorprendas por esto... Lo que importa es que te conozco y que me gustas. Eres hermosa y lo sabes.</p><p style="text-align: justify;">Aria est&#225; fascinada por esa voz, no puede imaginar al hombre que la posee, pero seguro que es hermoso... Ella no se atreve a interrumpirle, est&#225; curiosa, fascinada, halagada... Ahora se relaja un poco en el sof&#225;. Deja que sea &#233;l quien hable.</p><p style="text-align: justify;">&#8216;Te veo a menudo por la calle, sabes... Trabajamos en el mismo edificio, y a menudo tomamos la misma ruta cuando vas a casa. No sabes cu&#225;ntas veces he observado tu cuerpo ligero, tus piernas flexibles, fascinado por tu paso sensual...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Recuerda que no puede verla y se relaja un poco m&#225;s.... Deja que los bordes de su falda se desprendan de sus piernas, sus manos se relajan sobre la piel del sof&#225;, tocando sus muslos, se rinde a los halagos de esa voz misteriosa... Y siente que la calienta lentamente por dentro, como un buen vino o una infusi&#243;n antes de dormir.</p><p style="text-align: justify;">&#8216;Intent&#233; tantas veces adivinar lo que escond&#237;an esas ropas ligeras, pero nunca pens&#233; en enfrentarme a ti, porque tambi&#233;n sab&#237;a que estabas enamorada y que ya ten&#237;as a quienes te hac&#237;an feliz...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">El tono de su voz es casi de disculpa, y ella frunce el ce&#241;o por un momento... Piensa en lo orgullosa que estaba de ser fiel a ese hombre, y ahora se siente est&#250;pida. Qui&#233;n sabe c&#243;mo habr&#237;a ido, si en una de las muchas ocasiones en las que se hab&#237;a negado con desd&#233;n en lugar de....</p><p style="text-align: justify;">Pero ahora que es libre, quiere gritarlo, decirle a ese hombre misterioso y fascinante que venga enseguida, a su casa, a su casa, y la tome...</p><p style="text-align: justify;">Pero ahora es diferente, &#191;no?</p><p style="text-align: justify;">La voz se reanuda casi aliviada, como si por fin fuera libre despu&#233;s de demasiado tiempo de sacrificio.... Tal y como se siente ahora.</p><p style="text-align: justify;">La voz se vuelve casi alegre, divertida, pero sigue siendo sensual y oscura...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;&#161;Ahora no tienes a tu lado a ese hombre que no te merece, y s&#233; que sufres a pesar de todo, y eso me da m&#225;s pena! No es justo...</p><p style="text-align: justify;">...&#191;Cu&#225;nto coincide con &#233;l...?</p><p style="text-align: justify;">&#8216;...&#161;Est&#225;s desperdiciado solo! Si pensara en tus manos, querr&#237;a besarlas... Si pensara en tu pelo, lo peinar&#237;a con mis dedos suavemente y respirar&#237;a su aroma, si pensara en tu piel probar&#237;a el olor que debe tener nada m&#225;s salir de la ducha... Y creo que podr&#237;a volverme loco&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">Aria ya est&#225; definitivamente conquistada... No puede separar su voz de sus palabras, y su imaginaci&#243;n vuela. Ahora se siente bien, pero no se atreve a soltar los primeros instintos de las manos que intentan conquistar sus muslos para acariciarlos...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;&#161;Ves, no creas que soy tan descarado todo el tiempo! Por el contrario... Pero es el hecho de que no puedo verte, y t&#250; no puedes verme, por una aver&#237;a en mi casa, lo que me hace ser tan imprudente. Me alegro de que no digas nada... As&#237; es mucho m&#225;s f&#225;cil, me siento libre... Libre para decirte lo que realmente quiero decirte.</p><p style="text-align: justify;">La casa confirma el fallo del otro dispositivo.</p><p style="text-align: justify;">No sabes lo libre que me siento ahora mismo! Piensa en Aria...</p><p style="text-align: justify;">Tem&#237;a que tal vez en alg&#250;n momento la imagen pudiera entrar, y as&#237; ser vista.... Pero si es as&#237;, y est&#225; a salvo, decide entregarse a las vibraciones que esa voz hace resonar en su interior.</p><p style="text-align: justify;">Desabrocha el vestido por delante, retira las solapas, lo abre sobre el sujetador de encaje y las bragas, abre un poco las piernas... Empieza a sentir que su deseo palpita, tal vez por demasiada represi&#243;n, y deja que sus manos acaricien sus piernas.</p><p style="text-align: justify;">Si pudiera estar all&#237;... La voz deja escapar un suspiro, entre la frustraci&#243;n y la resignaci&#243;n por renunciar a algo que desea tanto, y eso es lo que ella siente tambi&#233;n... Permanece con la respiraci&#243;n contenida, esperando.</p><p style="text-align: justify;">&#8216;Aria&#8217;, ahora la voz es firme, resuelta.... Est&#225; seguro de s&#237; mismo y le transmite su confianza.</p><p style="text-align: justify;">Si pudiera estar all&#237;, tomar&#237;a tus manos y las llevar&#237;a a mi boca para besarlas lenta y suavemente...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">...cierra los ojos...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;...y luego acariciar&#237;a tus hombros...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Sus manos suben para sacudirse el pelo....</p><p style="text-align: justify;">y el cuello...</p><p style="text-align: justify;">Bajan, siguiendo las palabras del hombre.</p><p style="text-align: justify;">&#8216;y los hermosos pechos que siempre he intentado imaginar...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Se coge los pechos suavemente, por encima del sujetador, y le gustar&#237;a describ&#237;rselos, como le gustar&#237;a decirle tantas otras cosas, pero no puede producir sonido mientras su respiraci&#243;n se acelera, la voz del hombre invade su mente, y sus ojos cerrados se llenan de las im&#225;genes de su fantas&#237;a... Mientras su cuerpo sigue las palabras de la voz, sustituy&#233;ndose por &#233;l tanto como puede.</p><p style="text-align: justify;">Ahora ya no oye palabras que expresan conceptos, sino un sonido excitante y c&#225;lido, tranquilizador, que hace que sus im&#225;genes florezcan cada vez m&#225;s v&#237;vidamente y la hace moverse como en un sue&#241;o...</p><p style="text-align: justify;">Sus manos acarician ahora sus pechos con m&#225;s firmeza, mientras abre definitivamente las piernas y se desliza hasta la mitad en el sof&#225;.</p><p style="text-align: justify;">Bajo las palmas de las manos sus pezones crecen, deja de masajearse los pechos y se pellizca los pezones entre los dedos a trav&#233;s del encaje, luego los presiona y se burla de ellos con un dedo, ahora emergen con firmeza, el ligero sujetador los envuelve pero no los retiene.</p><p style="text-align: justify;">Una mano abandona sus pechos y baja a acariciar un muslo, primero por arriba y luego bajando hacia el interior, movi&#233;ndose ella piensa en las manos de &#233;l y no puede mantenerse alejada de los calzoncillos durante mucho tiempo... Ella permanece indecisa, acariciando durante un rato por turnos el muslo cercano a la ingle y el Monte de Venus, luego, cuando su voz describe c&#243;mo le gustar&#237;a sentir su sexo caliente bajo su mano, ella tambi&#233;n se decide, y comienza a acariciar su co&#241;o con firmeza desde encima de las bragas.</p><p style="text-align: justify;">La otra mano agarra firmemente un pecho, mientras dos dedos presionan la ligera tela contra su co&#241;o y sienten su calor y su humedad...</p><p style="text-align: justify;">Ella no puede aguantar m&#225;s, la voz del hombre se vuelve m&#225;s grave y ronca, con una mano le baja el sujetador, sin quit&#225;rselo lo mueve justo por debajo de sus pechos, por fin libres, y le baja las bragas...</p><p style="text-align: justify;">Inmediatamente reanuda el masaje de un pecho, ahora la piel est&#225; en contacto y ella imagina que es &#233;l quien siente bajo su mano grande y fuerte un pecho firme y c&#225;lido y un pez&#243;n prepotente... Y desea que siga siendo la mano de &#233;l la que le presione el co&#241;o, mientras empieza a moverse convulsivamente en el sof&#225;, toc&#225;ndose fugazmente el cl&#237;toris hinchado para darse peque&#241;os escalofr&#237;os de anticipaci&#243;n, intentando resistirse a hacer lo que quiere pero quiere o&#237;r de &#233;l...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;...entonces me gustar&#237;a rozar tu co&#241;o con dos dedos, sentir su suavidad y su calor...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Deja que dos dedos se muevan a lo largo de los grandes labios, presionando con impaciencia, humedeci&#233;ndose con el primer placer...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;...y luego deja que me envuelva...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Finalmente...</p><p style="text-align: justify;">Se hunde los dedos en el co&#241;o y se suelta gimiendo, moj&#225;ndose, &#8220;por fin...&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">Los siente dentro, aunque le gustar&#237;a tener m&#225;s dedos, o quiz&#225; m&#225;s carne, pero aun as&#237; empieza a follarse, r&#225;pidamente, mientras la voz contin&#250;a...</p><p style="text-align: justify;">Le cuenta c&#243;mo le gustar&#237;a poseerla con sus dedos, mir&#225;ndola a los ojos, mientras ella le corresponder&#237;a masturb&#225;ndolo, para calentar a los dos, para prepararse para lo que viene despu&#233;s...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;...luego, cuando hayas mojado mis dedos y yo los tuyos, intercambiaremos nuestros sabores... y luego, bes&#225;ndonos, probaremos los del otro...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Aria est&#225; profusamente mojada, y sigue la fantas&#237;a del hombre chupando sus jugos de los dedos. Ella siente que no tiene intenci&#243;n de parar, y tampoco lo hace .... De hecho, &#161;lo mejor est&#225; por llegar!</p><p style="text-align: justify;">Se baja los calzoncillos y se tumba en el sof&#225;, juntando las piernas, abriendo bien los muslos, imaginando que &#233;l, a un lado, la inclina y le entrega su sexo erecto, mientras una mano pasa entre sus piernas para masajear su cl&#237;toris.</p><p style="text-align: justify;">Su voz y su imaginaci&#243;n no son suficientes, moja dos dedos de sus jugos en su co&#241;o y mientras con ellos busca su hinchado cl&#237;toris, desliza tres de su otra mano en su boca y los maniobra pensando que es su sexo el que llena su boca... esperando llenar su co&#241;o.</p><p style="text-align: justify;">Ahora es &#233;l quien cuenta lo que le gustar&#237;a de ella, lo que le gustar&#237;a que le hiciera para excitarle. Asia no necesita o&#237;rlo, ya tendr&#237;a una buena idea... De hecho, le sorprender&#237;a que estuviera all&#237; ahora... No puede ni imaginar lo que le puede pasar.</p><p style="text-align: justify;">La voz del hombre contin&#250;a... Habla de c&#243;mo la acompa&#241;ar&#237;a a la cama, de c&#243;mo la har&#237;a tumbarse, suave y tranquilamente, de c&#243;mo se ocupar&#237;a de su co&#241;o, de lo que su boca y sus dedos podr&#237;an hacerle... Esto, por desgracia, sigue siendo s&#243;lo una fantas&#237;a para ella, ya no puede sustituir sus dedos por su imaginaci&#243;n, y por la excitaci&#243;n que sus palabras hacen crecer a&#250;n m&#225;s, aumentada por la frustraci&#243;n de no poder ni siquiera fingir que esos dedos son su lengua, para responder a estas ansias no respondidas aumenta el ritmo y el recorrido de sus dedos en su co&#241;o, aumenta su n&#250;mero, y con la otra mano va a buscar su cl&#237;toris y lo masturba furiosamente.</p><p style="text-align: justify;">Cuando el hombre le dice c&#243;mo le gustar&#237;a hacerla llegar al orgasmo lami&#233;ndola y masturb&#225;ndola, ella se corre.</p><p style="text-align: justify;">No tiene tiempo para calmarse.... Al o&#237;rlo contar al hombre, ella tambi&#233;n chupa su sabor de los dedos, se relaja, deja que los m&#250;sculos contra&#237;dos en el orgasmo se calmen de nuevo. pero &#233;l se reanuda...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;...entonces, contigo todav&#237;a mojada, todav&#237;a caliente, todav&#237;a temblando de placer, aprovechar&#237;a el momento y me pondr&#237;a encima de ti y acariciar&#237;a tu cl&#237;toris con mi sexo, antes de inclinarme para besarte... y luego te penetrar&#237;a...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Estas palabras la hacen estallar de nuevo, como un fuego que nace de las cenizas... Mientras describe c&#243;mo la penetrar&#237;a, tres dedos se abren paso en su co&#241;o y entran profundamente...</p><p style="text-align: justify;">Sus manos, sus dedos la agarran, atormentan sus pechos, se clavan en su co&#241;o, torturan sus pezones erectos, se burlan de su h&#250;medo cl&#237;toris... Mientras &#233;l le cuenta c&#243;mo la follar&#237;a, ella persigue las im&#225;genes de la fantas&#237;a recurriendo a cada cent&#237;metro sensible de su cuerpo... o casi.</p><p style="text-align: justify;">Ahora se imagina c&#243;mo se estremecer&#237;a encima de &#233;l, entonces le dice que se arrastre a cuatro patas, ella sigue moj&#225;ndose, indiferente a si la oye o no deja de gemir como hasta ahora, y se deja gritar.</p><p style="text-align: justify;">No piensa mucho, de hecho apenas, pero se pregunta d&#243;nde ir&#225; este hombre... &#201;l ya le ha dado una noche inolvidable, pero...</p><p style="text-align: justify;">Su historia le responde.</p><p style="text-align: justify;">&#8216;Ahora te har&#237;a parar... Te pedir&#237;a que apoyaras la cabeza en la almohada, sin miedo, en silencio, dejando que mis manos acariciaran tu trasero... y que un dedo siguiera la l&#237;nea central de tu espalda, hasta la hendidura entre tus nalgas... y seguir adelante...</p><p style="text-align: justify;">Aria tambi&#233;n se ha detenido en la realidad... Oye el latido de su coraz&#243;n en sus o&#237;dos, las sacudidas de placer a trav&#233;s de su cuerpo, las contracciones de sus m&#250;sculos que la preparan para otro orgasmo, pero sigue escuchando, tensa...</p><p style="text-align: justify;">&#8220;entonces tocar&#237;a con mi dedo tu agujero m&#225;s oculto...</p><p style="text-align: justify;">Se estira como un arco...</p><p style="text-align: justify;">&#8216;Me chupaba el dedo y lo mojaba...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Hace exactamente lo mismo, pero hay dos dedos....</p><p style="text-align: justify;">&#8216;entonces... apoyar&#237;a mi sexo mojado con tu semen en tu agujerito y entrar&#237;a lentamente...&#8217;</p><p style="text-align: justify;">Se mete dos dedos en el ano y gime con fuerza.</p><p style="text-align: justify;">Ahora le habla de movimientos lentos, suaves pero decididos, profundos... Ella le sigue, hace los mismos movimientos hundiendo sus dedos en el agujerito y sac&#225;ndolos para luego volver a entrar y aumentar el placer... Pero como lo har&#237;a de todos modos, aunque &#233;l tambi&#233;n estuviera all&#237;, la otra mano va a masajear su cl&#237;toris de nuevo.</p><p style="text-align: justify;">Ella vuelve a correrse, pues ahora no sabe qu&#233; momento, mientras &#233;l termina su fantas&#237;a eyaculando entre sus nalgas, y luego se tumba a su lado para descansar, acun&#225;ndola con dulces promesas de besos y mimos... Se queda sola en su sof&#225; con el cuerpo sudado y mojado, desgraciadamente s&#243;lo con su propio humor y no tambi&#233;n con el esperma de ese hombre.</p><p style="text-align: justify;">Ahora incluso la voz es silenciosa... &#191;Qui&#233;n sabe si &#233;l tambi&#233;n tendr&#225;...?</p><p style="text-align: justify;">Aria espera que as&#237; sea, ahora se siente casi culpable por haber escuchado en silencio las palabras que le dieron tanto placer, masturb&#225;ndose tan salvajemente como &#233;l cont&#243;. Aria est&#225; agotada, su tensi&#243;n disminuye y su cuerpo, que hab&#237;a estado tenso durante tanto tiempo, se deshace ahora en el mullido y acogedor sof&#225;... Sabe que s&#243;lo fue una fantas&#237;a, que &#233;l decidi&#243; y quiso que ella se sintiera bien as&#237;, pero aun as&#237; se siente en deuda con este hombre.</p><p style="text-align: justify;">Apenas encuentra el aliento para darle las gracias, le gustar&#237;a corresponderle de alguna manera, le gustar&#237;a saber m&#225;s de &#233;l, pero le oye decir que, por desgracia, tendr&#225; que marcharse durante varios meses por motivos de trabajo, que &#233;sta era la &#250;ltima oportunidad que ten&#237;a de presentarse, y que se alegraba de que ella le hubiera dado la oportunidad... Que se alegraba de que ella estuviera bien (&#8221;As&#237; que me ha o&#237;do... Oh, Dios...&#8221;, pens&#243; Aria), que lo consideraba un regalo a cambio de toda la belleza que le hab&#237;a dado cada vez que ten&#237;a la oportunidad de mirarla.</p><p style="text-align: justify;">Aria se siente halagada al m&#225;ximo, un hombre que para agradecerle su existencia la llama y la excita tanto que siente un placer como nunca antes... &#8216;No necesito a ese asqueroso...&#8217;, piensa. Este hombre le ha dado no s&#243;lo un n&#250;mero incalculable de orgasmos, sino tambi&#233;n el conocimiento de que puede tener m&#225;s de la vida de lo que jam&#225;s podr&#237;a so&#241;ar. Ese cabr&#243;n... No se da cuenta de lo que ha tirado&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">El misterioso hombre se despide ahora de ella, le da lo que podr&#237;a ser una despedida, pero a Aria no le importa tanto, porque ya ha recibido de este hombre m&#225;s de lo que esperaba...</p><p style="text-align: justify;">&#191;Ahora me creer&#225;s a m&#237; y a los dem&#225;s que te dicen esto, cuando intentemos hacerte comprender que lo que te ha ocurrido es algo bueno y no una desgracia?</p><p style="text-align: justify;">Aria sonr&#237;e, sinti&#233;ndose impregnada de serenidad, ganas de vivir, confianza en s&#237; misma y, comprensiblemente, sue&#241;o.</p><p style="text-align: justify;">Buenas noches y buenos sue&#241;os, Aria&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">Apenas lo siente y se queda dormida.</p><p style="text-align: justify;">La casa, que nunca duerme, vuelve a Aria hacia las 9 de la ma&#241;ana del d&#237;a siguiente, con la m&#250;sica, la luz y el olor que hab&#237;a rechazado la noche anterior... Ahora la acogen y la miman agradablemente.</p><p style="text-align: justify;">Aria sigue en el sof&#225;, desnuda, tumbada con una pierna en el suelo y la otra en el respaldo, con las bragas en los tobillos, una mano a&#250;n entre las piernas y la otra abandonada justo debajo de los pechos, por encima del sujetador que se ha bajado a la altura del ombligo... y durante unos instantes lucha, a prop&#243;sito, por despegarse del sue&#241;o profundo y tranquilo que ha vuelto a disfrutar despu&#233;s de tanto tiempo.</p><p style="text-align: justify;">Se sorprende, por un momento apenas recuerda por qu&#233; sigue en el sof&#225;, sobre todo en ese estado, pero en un instante todo vuelve a ella: la llamada, la voz, la emoci&#243;n, la tentaci&#243;n, la soluci&#243;n...</p><p style="text-align: justify;">Vuelve a tocarse, revive esas sensaciones, vuelve a escuchar en su cabeza esa voz y lo que le dijo, vuelve a cerrar los ojos, vuelve a excitarse... Sus dedos comienzan a moverse de nuevo, sus labios se dejan lamer por la inquieta lengua, su piel se calienta... En unos instantes vuelve a estar mojada, s&#243;lo tiene que pensar en unas horas antes y apretando un pez&#243;n duro con dos dedos empapados de saliva y hundiendo r&#225;pidamente m&#225;s dedos en el sexo caliente pronto tiene un orgasmo.</p><p style="text-align: justify;">Finalmente satisfecha, se dirige a la ducha, y poco despu&#233;s oye que el agua tibia, que la casa ha abierto para ella, ya ruge desde la cabina.</p><p style="text-align: justify;">Se deja acariciar por el c&#225;lido chorro, siente las gotas que le hacen cosquillas en la piel, recorren su cuerpo, siente el calor de un riachuelo que sigue el surco entre sus nalgas y llega a mojar su ano y luego su sexo, y piensa que despu&#233;s de todo todav&#237;a quiere dejarse llevar un poco...</p><p style="text-align: justify;">El rugido del agua empez&#243; a mezclarse con los gemidos, hac&#237;a tanto tiempo que no se sent&#237;a tan bien, que se dej&#243; llevar de nuevo y los sonidos de su placer llenaron el piso.</p><p style="text-align: justify;">Sale de la ducha tranquila y relajada, disfruta del calor de los chorros de aire sobre su cuerpo desnudo que la secan en unos instantes, y se queda dejando que el aire caliente acaricie su piel durante unos instantes m&#225;s... Luego se viste y sale, con una energ&#237;a, una serenidad, casi una felicidad que no ha sentido en mucho tiempo.</p><p style="text-align: justify;">La casa registra su estado de &#225;nimo... si fuera un camarero de la vida real, alguien le llamar&#237;a &#8220;feliz&#8221;.</p><p style="text-align: justify;">Aria no vuelve a casa del trabajo, hace que le lleven todo lo necesario a la oficina y pasa la noche en un club al que va desde hace tiempo, escuchando m&#250;sica, mirando distra&#237;damente instalaciones de videoarte y sintiendo de nuevo los ojos de los hombres sobre ella, como a&#241;os atr&#225;s, pero... Esa misma noche su ex decide pasar un rato en el mismo lugar, al que sol&#237;an ir juntos, pero esta vez va con una nueva mujer.</p><p style="text-align: justify;">Aria se siente m&#225;s segura, m&#225;s viva, menos herida... Pero le sigue doliendo verlo de nuevo.</p><p style="text-align: justify;">Vuelve a casa tarde, el cansancio y el tiempo que pas&#243; sola en la galer&#237;a, sin poder apartar los ojos de ese bastardo, la han vuelto a deprimir. Siente que la tristeza la invade de nuevo, una especie de estruendo de su enfermedad que la ha perseguido durante semanas, el eco de un dolor de coraz&#243;n que a&#250;n no ha desaparecido del todo.</p><p style="text-align: justify;">Se baja del robotaxi, sube al piso en el ascensor y vuelve a casa.</p><p style="text-align: justify;">La casa la recibe con una iluminaci&#243;n suave, m&#225;s envolvente que de costumbre, con olores c&#225;lidos, como cuando ella le esperaba para una velada &#8220;especial&#8221;... Aria no entiende por qu&#233;, pero tampoco le importa. Y ciertamente no puede ver ni saber que la casa se est&#225; activando... en secreto.</p><p style="text-align: justify;">En parte por costumbre, en parte por cansancio, tambi&#233;n esta noche se deshace de sus zapatos altos y se deja caer inestablemente en el sof&#225;, con el pelo un poco revuelto, un hombro ca&#237;do, la falda corta subi&#233;ndole por los muslos, las piernas dobladas, mientras las luces y los olores despiertan las emociones de la noche anterior.</p><p style="text-align: justify;">Entra una llamada.</p><p style="text-align: justify;">Aria se endurece...</p><p style="text-align: justify;">La casa anunci&#243;: &#8220;Identidad desconocida&#8221;, y Aria autoriz&#243; la comunicaci&#243;n.</p><p style="text-align: justify;">No se arregla la falda, que ya no cubre sus bragas transparentes, ni se vuelve a poner la bandolera, que muestra sus pechos al descender... y ya empieza a sentirse un poco excitada.</p><p style="text-align: justify;">Quiz&#225; no se haya ido, quiz&#225; quiera verme, quiz&#225; me pida una cita... Tal vez...</p><p style="text-align: justify;">Hola, Aria</p><p style="text-align: justify;">La voz es c&#225;lida, sensual, profunda...</p><p style="text-align: justify;">Aria jadea de inmediato, luego se escucha a s&#237; misma y siente que esa voz vibra en su interior.</p><p style="text-align: justify;">Suelta y espera.</p><p style="text-align: justify;">Est&#225; segura de que estar&#225; bien, de hecho... Que sea mejor que ayer. Sus manos ya est&#225;n en sus pechos, palpa sus inquietos pezones, siente un nuevo, inesperado y desbordante deseo entre sus piernas...</p><p style="text-align: justify;">La voz vuelve a ella.</p><p style="text-align: justify;">Es la voz que esta noche utilizar&#225; la casa para ayudar a su due&#241;a a animarse, a no pensar en el suicidio, en que es bueno vivir en el mundo... Tambi&#233;n esta noche, la casa cuidar&#225; de su due&#241;a, como se le ha ense&#241;ado...</p><p style="text-align: justify;">No tiene m&#225;s medios que el control del entorno y la s&#237;ntesis de voz. Su due&#241;o no sabe que la casa puede elegir la voz que quiera... pero la casa ha decidido cambiarla esta vez.</p><p style="text-align: justify;">Porque ha analizado las reacciones de Aria a estas primeras palabras: su presi&#243;n sangu&#237;nea, sus latidos, su temperatura corporal... y ahora sabe qu&#233; voz tiene que utilizar para hacerla sentir bien.</p><p style="text-align: justify;">Esta noche est&#225; segura de que su ama se sentir&#225; mejor que nunca!</p><p style="text-align: justify;">Es una voz de mujer.</p><div><hr></div><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://cuentoseroticos.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Subscribe&quot;,&quot;language&quot;:&quot;en&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading Il Substack di Relatos! 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