<script data-pm-proxy="intercept"></script><?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[Pablo’s Substack]]></title><description><![CDATA[My personal Substack]]></description><link>https://pablomalo.substack.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png</url><title>Pablo’s Substack</title><link>https://pablomalo.substack.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Tue, 01 Sep 2026 20:35:00 GMT</lastBuildDate><atom:link href="/__u/pablomalo.substack.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Pablo Malo]]></copyright><language><![CDATA[en]]></language><webMaster><![CDATA[pablomalo@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[pablomalo@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Pablo Malo]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Pablo Malo]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[pablomalo@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[pablomalo@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Pablo Malo]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[Nihilismo moral y Evolución]]></title><description><![CDATA[&#8220;La moralidad es mala&#8221; no es un juicio moral]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/nihilismo-moral-y-evolucion</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/nihilismo-moral-y-evolucion</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Tue, 04 Aug 2026 08:03:30 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En esta entrada voy a comentar <a href="/__u/walterveit.substack.com/p/why-effective-altruists-and-everyone?manualredirect"><span>un post de Walter Veit </span></a>(aconsejo <a href="/__u/walterveit.substack.com/p/the-end-of-moral-philosophy"><span>tambi&#233;n leer este</span></a> en la misma l&#237;nea) en el que el autor defiende que afirmar que &#8220;la moralidad es mala&#8221; y que un mundo sin ella ser&#237;a mejor no constituye una contradicci&#243;n con el nihilismo moral, porque se trata de un juicio prudencial y no moral: aunque no existan hechos morales objetivos, s&#237; existen placeres, dolores y preferencias, de modo que las cosas pueden ser mejores o peores para los individuos desde su propio punto de vista, y por tanto es leg&#237;timo preferir un mundo sin moralidad bas&#225;ndose &#250;nicamente en razones de inter&#233;s propio o colectivo, sin invocar ning&#250;n deber moral objetivo.</p><p>A primera vista suena incoherente que un nihilista moral afirme que hay cosas &#8220;mejores&#8221; y &#8220;peores&#8221;, o que la moralidad es &#8220;mala&#8221;. Si sigue usando planteamientos morales, eso no tiene nada de nihilismo moral. Walter intenta defenderse de esa acusaci&#243;n en su texto y, seg&#250;n yo lo entiendo, su defensa es que afirmar que &#8220;la moralidad es mala&#8221; no es un juicio moral. Es un juicio prudencial (o de inter&#233;s propio/colectivo no moral). Explica que, aunque no existan hechos morales objetivos, siguen existiendo placeres y dolores, preferencias y puntos de vista de individuos (humanos u otros animales) desde los cuales las cosas pueden ser mejores o peores para ellos.</p><p>Por tanto, se puede preferir un mundo sin moralidad (o evaluarla como perjudicial) bas&#225;ndose &#250;nicamente en que, desde la perspectiva de los intereses y preferencias de las personas, ese mundo ser&#237;a preferible. No se necesita invocar ning&#250;n &#8220;deber&#8221; moral objetivo ni ning&#250;n hecho moral.</p><p>En sus propias palabras clave:</p><p>&#8220;Aunque no existan hechos morales, los placeres y los dolores siguen existiendo, al igual que las preferencias. Las cosas pueden seguir siendo mejores o peores para los humanos u otros animales desde su propio punto de vista, independientemente de si la moralidad existe. [&#8230;] Cuando hablo de que el nihilismo permite un mundo mejor, no estoy implicando ninguna evaluaci&#243;n objetiva del mundo en t&#233;rminos morales, sino simplemente que individualmente estar&#237;amos mejor y deber&#237;amos preferirlo por razones puramente prudenciales.&#8221;</p><p>Y m&#225;s adelante:</p><p>&#8220;Si las cosas pueden ser mejores o peores para los individuos, independientemente de la moralidad, entonces somos libres de preguntarnos si la moralidad misma es perjudicial.&#8221;</p><p>En resumen, la evaluaci&#243;n de que la moralidad es da&#241;ina o que un mundo sin ella ser&#237;a &#8220;mejor&#8221; se hace desde fuera del discurso moral, usando solo el lenguaje de preferencias, bienestar y razones prudenciales. No es una contradicci&#243;n con el nihilismo moral (entendido como la negaci&#243;n de hechos morales objetivos).</p><p>Por otro lado, plantearlo todo en t&#233;rminos de preferencias (y no de hechos morales objetivos) implica que Walter Veit no tiene ninguna base para imponer una norma del tipo &#8220;No hay que maltratar ni&#241;os&#8221; ni, en sentido estricto, ninguna otra norma moral. Bajo su posici&#243;n no existe un &#8220;deber&#8221; objetivo de ninguna clase ya que solo existen preferencias, aversiones, placeres y dolores. Por tanto, si alguien prefiere maltratar ni&#241;os, eso es simplemente su preferencia. No es &#8220;incorrecto&#8221; en un sentido moral profundo sino que es solo algo que a la mayor&#237;a de nosotros nos genera una aversi&#243;n muy fuerte.</p><p>Pero esto tampoco impide que Veit (o cualquiera) act&#250;e con toda la fuerza posible en contra de esa preferencia. &#201;l puede perfectamente decir: &#8220;Yo prefiero muy intensamente que no se maltraten ni&#241;os. La mayor&#237;a de la gente tambi&#233;n lo prefiere. Por tanto, estoy dispuesto a usar la coerci&#243;n (leyes, castigos, etc.) para impedir que alguien act&#250;e seg&#250;n esa preferencia que detesto.&#8221; La diferencia ser&#237;a solo de justificaci&#243;n: ya no dice &#8220;es moralmente malo y por eso hay que prohibirlo&#8221;, sino &#8220;lo detesto y la mayor&#237;a lo detesta, as&#237; que lo vamos a impedir por razones prudenciales y de preferencia colectiva&#8221;.</p><p>En la pr&#225;ctica, casi todos los nihilistas morales tienen preferencias muy fuertes en contra del maltrato infantil, de la tortura, etc. El nihilismo no los convierte en indiferentes; solo cambia el tipo de raz&#243;n que dan para oponerse. As&#237; que, en su marco, no hay ninguna &#8220;norma moral&#8221; que &#233;l est&#233; obligado a imponer, ni a favor ni en contra de maltratar ni&#241;os. Solo hay preferencias m&#225;s o menos intensas, y las suyas (como las de la gran mayor&#237;a) van claramente en contra de ese maltrato.</p><p>Hasta aqu&#237; toque creo que defiende Walter. Otra cosa es que le compremos el argumento o no. Personalmente me falta responder a la pregunta: si no hay hechos morales, &#191;de d&#243;nde sale esa intensa aversi&#243;n de Veit (y de la inmensa mayor&#237;a de nosotros) hacia el maltrato de ni&#241;os? &#191;Por qu&#233; detestamos eso con tanta fuerza?</p><p>Para responder a esto creo que nos ayuda tener una visi&#243;n evolucionista, por ejemplo la Teor&#237;a de la Moral como Cooperaci&#243;n, de Oliver Scott Curry, de la que tanto os hablo aqu&#237;: muchas de nuestras aversiones y preferencias morales m&#225;s intensas tienen ra&#237;ces en la l&#243;gica de la supervivencia grupal y de la cooperaci&#243;n. Esta teor&#237;a propone que la moral es un instrumento para la cooperaci&#243;n de los grupos humanos y que lo bueno es lo que favorece la cooperaci&#243;n y lo malo lo que la impide (muy resumido e interpretado).</p><p>En grupos peque&#241;os de cazadores-recolectores (el entorno en el que se form&#243; gran parte de nuestra psicolog&#237;a moral), matar o maltratar a los ni&#241;os del propio grupo era, en promedio, muy costoso si no suicida. Reduc&#237;a la fuerza futura del grupo, da&#241;aba los lazos de parentesco y de reciprocidad, y minaba la cooperaci&#243;n interna. Por eso la aversi&#243;n hacia el da&#241;o a &#8220;nuestros&#8221; ni&#241;os se volvi&#243; emocionalmente potente y casi universal.</p><p>En cambio, los ni&#241;os del grupo rival pod&#237;an ser vistos como futuros competidores o guerreros que cuando crezcan nos van a matar. En ese contexto, da&#241;arlos (o al menos no protegerlos) pod&#237;a resultar adaptativo desde el punto de vista del &#233;xito relativo del propio grupo y matar a los hombres y ni&#241;os del grupo rival y secuestrar a las mujeres y ni&#241;as es algo que se ha hecho a lo largo de la historia. Esa asimetr&#237;a entre &#8220;nosotros&#8221; y &#8220;ellos&#8221; (tema con el que soy un pesado) es uno de los patrones m&#225;s documentados de la psicolog&#237;a humana: el favoritismo endogrupal y la hostilidad exogrupal.</p><p>Esta l&#243;gica creo que explica bastante bien por qu&#233; la mayor&#237;a de las personas siente un rechazo visceral inmediato hacia el maltrato de ni&#241;os &#8220;cercanos&#8221; y, al mismo tiempo, puede mostrar mucha m&#225;s indiferencia (o incluso apoyo) cuando las v&#237;ctimas pertenecen a un grupo percibido como enemigo. La evoluci&#243;n no dise&#241;&#243; una moral universal e imparcial; dise&#241;&#243; emociones y preferencias que favorec&#237;an la supervivencia y reproducci&#243;n de los genes en entornos tribales (como los actuales, por cierto).</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La Moralización del debate trans]]></title><description><![CDATA[Un ejemplo de blindaje moral]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-moralizacion-del-debate-trans</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-moralizacion-del-debate-trans</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Mon, 20 Jul 2026 08:44:48 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://philpapers.org/archive/HOOSMA.pdf"><span>Los autores de este art&#237;culo, Carole Hooven y Alex Byrne</span></a>, sostienen que la biolog&#237;a ha mantenido durante m&#225;s de un siglo una definici&#243;n clara y binaria del sexo basada en los gametos: los machos producen gametos peque&#241;os, los espermatozoides, y las hembras producen gametos grandes, los &#243;vulos. No ha habido ning&#250;n descubrimiento cient&#237;fico relevante que obligue a revisar esta idea b&#225;sica. Lo que realmente cambi&#243; fue el panorama cultural y pol&#237;tico. Desde principios del siglo XXI, el activismo por los derechos transg&#233;nero ha sembrado dudas sistem&#225;ticas sobre el sexo binario en campos como el derecho, el deporte, la educaci&#243;n y, sobre todo, la medicina. Esto ha terminado afectando negativamente los est&#225;ndares m&#233;dicos y el bienestar real de los pacientes.</p><p>Pero lo que m&#225;s me interesa de este art&#237;culo, y por eso lo destaco, es el papel que ha jugado la moralizaci&#243;n en el silenciamiento del debate sobre estas cuestiones. Hooven y Byrne explican que la moralizaci&#243;n se ha convertido en el mecanismo m&#225;s potente para cerrar discusiones que, en teor&#237;a, deber&#237;an ser cient&#237;ficas. Ya no se trata solo de discrepar sobre datos o definiciones. El asunto se ha transformado en una cuesti&#243;n moral de primer orden en la que defender que solo hay dos sexos se presenta como algo moralmente sospechoso, como una posici&#243;n que niega realidades vividas, que invalida identidades, que genera violencia simb&#243;lica y que, en &#250;ltima instancia, da&#241;a a personas vulnerables. En cambio, cuestionar o rechazar el binario aparece como un acto de justicia, inclusi&#243;n y progreso moral.</p><p>Cuando una narrativa incorpora un juicio moral fuerte, criticarla ya no es solo se&#241;alar un posible error cient&#237;fico o conceptual sino que se interpreta autom&#225;ticamente como un ataque a valores superiores como la compasi&#243;n, la equidad o la protecci&#243;n de minor&#237;as. Es exactamente el tipo de &#8220;blindaje moral&#8221; del que suelo hablar cuando escribo sobre estos temas. Las narrativas quedan protegidas porque cualquier intento de examinarlas con rigor se convierte en prueba de mala intenci&#243;n. Si cuestionas la idea de que el sexo es un espectro o que es asignado socialmente, no est&#225;s debatiendo biolog&#237;a sino que est&#225;s siendo malo moralmente, transf&#243;bico o c&#243;mplice de la opresi&#243;n. Esa din&#225;mica cierra el paso al debate abierto y honesto.</p><p>Los autores muestran c&#243;mo esto se manifiesta de forma concreta en el mundo acad&#233;mico y m&#233;dico. En revistas serias como Archives of Sexual Behavior, incluso los investigadores que defienden la visi&#243;n binaria se sienten obligados a incluir descargos de responsabilidad: &#8220;Nada de lo que decimos debe interpretarse como apoyo al sexismo o al odio&#8221;. Es como si tuvieran que pedir perd&#243;n de antemano por presentar evidencia cient&#237;fica. Mientras tanto, en el otro lado abundan las acusaciones fuertes: que el modelo binario &#8220;borra vidas&#8221;, &#8220;impulsa prejuicios&#8221;, &#8220;naturaliza la exclusi&#243;n&#8221; o constituye una forma de &#8220;violencia epist&#233;mica&#8221;. Revistas de prestigio como Scientific American, The Lancet o American Scientist han publicado textos que van en esa l&#237;nea, sugiriendo que insistir en la definici&#243;n gam&#233;tica no obedece a razones biol&#243;gicas sino a motivaciones pol&#237;ticas oscuras.</p><p>Esta moralizaci&#243;n produce efectos muy pr&#225;cticos. Genera autocensura porque la mayor&#237;a de las personas prefiere no exponerse a ser se&#241;aladas p&#250;blicamente como malas. Crea incentivos profesionales claros ya que es mucho m&#225;s c&#243;modo y ventajoso alinearse con la visi&#243;n no binaria o, al menos, no cuestionarla. Y cuando alguien se atreve a disentir, pueden venir las consecuencias reales como campa&#241;as en redes, quejas internas, p&#233;rdida de reputaci&#243;n o incluso salida de la instituci&#243;n. El caso de la propia Carole Hooven en Harvard es ilustrativo. Tras explicar en televisi&#243;n la definici&#243;n biol&#243;gica cl&#225;sica del sexo -y aclarar que eso no imped&#237;a respetar las identidades de g&#233;nero-, fue acusada p&#250;blicamente de transfobia por una responsable de diversidad de su departamento. El ambiente se volvi&#243; tan hostil que acab&#243; dejando la universidad de Harvard. Otro ejemplo fue la cancelaci&#243;n de un panel antropol&#243;gico cuyo t&#237;tulo inclu&#237;a la palabra &#8220;sexo&#8221; de forma clara. Se justific&#243; alegando &#8220;da&#241;o&#8221; a la comunidad trans, como si debatir una categor&#237;a biol&#243;gica fuera en s&#237; mismo un acto agresivo.</p><p>En el terreno de la medicina de g&#233;nero, donde las decisiones afectan directamente a menores, esta moralizaci&#243;n resulta especialmente preocupante. Cuestionar si es prudente usar bloqueadores de la pubertad o hormonas cruzadas en adolescentes se interpreta con frecuencia como falta de empat&#237;a o directamente como odio. Eso ha dificultado enormemente la autocr&#237;tica interna que cualquier campo m&#233;dico serio necesita. Cuando el debate se moraliza tanto, los m&#233;dicos y investigadores se ven presionados a adoptar el enfoque &#8220;afirmativo&#8221; aunque la evidencia sea d&#233;bil o contradictoria. El resultado es que se prioriza la validaci&#243;n inmediata de la identidad sobre la cautela cl&#237;nica y el principio b&#225;sico de &#8220;primero no hacer da&#241;o&#8221;.</p><p>Hooven y Byrne subrayan una asimetr&#237;a importante: en el &#225;mbito acad&#233;mico, esta moralizaci&#243;n proviene casi siempre de un solo lado. Los que defienden el binario suelen separar claramente la ciencia de las cuestiones de dignidad y derechos. No acusan a sus oponentes de ser malas personas. En cambio, el otro lado mezcla con frecuencia el juicio cient&#237;fico con el juicio moral, lo que hace mucho m&#225;s dif&#237;cil el di&#225;logo.</p><p>En definitiva, el art&#237;culo pone el dedo en la llaga de un problema m&#225;s amplio que trasciende el tema del sexo y el g&#233;nero. Cuando las narrativas ideol&#243;gicas se blindan moralmente, la ciencia y la medicina sufren. Se vuelve muy costoso corregir errores, revisar protocolos o seguir la evidencia donde esta lleve. Y los que pagan el precio m&#225;s alto son, parad&#243;jicamente, los pacientes m&#225;s vulnerables, especialmente los ni&#241;os y adolescentes con disforia de g&#233;nero que merecen tratamientos prudentes, basados en datos s&#243;lidos y no en consignas morales.</p><p>Este mecanismo de moralizaci&#243;n explica por qu&#233; un tema que deber&#237;a resolverse con evidencia biol&#243;gica, psicol&#243;gica y m&#233;dica se ha convertido en uno de los debates m&#225;s polarizados y dif&#237;ciles de mantener con serenidad. Romper ese blindaje no significa carecer de empat&#237;a ni negar el sufrimiento real de las personas con disforia. Significa exigir que la ciencia y la medicina puedan funcionar con honestidad intelectual, sin que el miedo a ser moralmente condenados cierre las puertas al escrutinio necesario. Solo as&#237; se puede llegar a soluciones que realmente ayuden a la gente en lugar de servir a una narrativa ideol&#243;gica previa.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La Moralidad Estratégica]]></title><description><![CDATA[Las personas usan la moral como herramienta para defender sus intereses personales]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-moralidad-estrategica</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-moralidad-estrategica</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Sat, 11 Jul 2026 13:49:46 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Un grupo de autores, entre los que est&#225; mi admirado Kurt Gray, acaba de sacar un art&#237;culo (todav&#237;a es preprint y no ha sido revisado por pares) titulado<a href="https://osf.io/preprints/psyarxiv/qftyn_v1"><span> Strategic Morality</span></a>. Es un tema que me parece muy interesante porque ilustra las dos caras de la moralidad.</p><p>La psicolog&#237;a moral contempor&#225;nea ha llegado a un acuerdo bastante extendido que es que la moralidad es fundamentalmente un mecanismo cooperativo. Seg&#250;n esta visi&#243;n, los juicios morales existen para suprimir el inter&#233;s propio individual y facilitar la cooperaci&#243;n dentro de los grupos. Autores influyentes como Jonathan Haidt o Naomi Ellemers definen la moralidad, en esencia, como el conjunto de valores, normas y mecanismos psicol&#243;gicos que regulan el comportamiento ego&#237;sta para hacer posible la vida social. Desde esta perspectiva, cuando alguien considera que algo es inmoral, lo hace porque percibe que esa conducta da&#241;a la cooperaci&#243;n o perjudica a otros.</p><p>Sin embargo, Jordan Moon y sus coautores (entre ellos Kurt Gray) argumentan que esta visi&#243;n, aunque &#250;til, es incompleta. En su art&#237;culo proponen que las personas no solo usan la moral para cooperar, sino que tambi&#233;n la utilizan de forma estrat&#233;gica para defender sus propios intereses. A este fen&#243;meno lo denominan Moralidad Estrat&#233;gica.</p><p>Aunque los juicios morales deben expresarse utilizando una &#8220;gram&#225;tica de cooperaci&#243;n&#8221; (es decir, apelando a da&#241;o, v&#237;ctimas, principios universales o consecuencias para el grupo), esto no significa que siempre est&#233;n motivados por una preocupaci&#243;n imparcial por el bien com&#250;n. Las personas pueden invocar estos mismos principios para promover sus intereses personales, aunque experimenten genuinamente sus posiciones como si estuvieran basadas en principios. Los autores sostienen que este uso estrat&#233;gico no es necesariamente c&#237;nico ni consciente. Muchas veces las personas se enga&#241;an a s&#237; mismas sobre las verdaderas razones de sus juicios morales, lo que les permite defenderlos con mayor convicci&#243;n y credibilidad.</p><p>Moon y sus colegas proponen un modelo que explica c&#243;mo funciona este proceso. El concepto clave es el de oportunidades morales (moral affordances). Las personas perciben, aunque sea de forma impl&#237;cita, qu&#233; posturas morales les benefician o les perjudican seg&#250;n su situaci&#243;n vital, sus vulnerabilidades y sus objetivos. Por ejemplo:</p><p>-Una persona con recursos econ&#243;micos tiende a percibir que pol&#237;ticas de redistribuci&#243;n fuerte tienen consecuencias negativas para ella.</p><p>-Alguien que valora relaciones estables y de alta inversi&#243;n tender&#225; a ver con m&#225;s recelo comportamientos como el consumo de drogas recreativas o las relaciones sexuales muy casuales, porque los asocia con estilos de vida que pueden amenazar la estabilidad de las parejas a largo plazo.</p><p>-Las personas tambi&#233;n calibran sus juicios morales seg&#250;n las alianzas que les interesan: pueden ser m&#225;s indulgentes con el comportamiento de alguien de quien dependen o con quien quieren mantener una buena relaci&#243;n.</p><p>Estas percepciones de oportunidad influyen en qu&#233; posiciones morales resultan m&#225;s atractivas o convincentes para cada persona.</p><p>Un segundo componente importante del modelo es el papel de las justificaciones. Como las personas no pueden defender abiertamente que una postura moral les conviene personalmente (eso no suena moral), tienden a &#8220;vestir&#8221; sus posiciones con argumentos de principios universales. Un ejemplo muy claro que usan los autores es el debate sobre el aborto. Alguien que se opone al aborto principalmente porque considera que facilita el sexo casual sin consecuencias puede terminar justificando su postura diciendo que &#8220;un feto es un ser humano y terminar su vida es equivalente a un asesinato&#8221;. Aunque la primera motivaci&#243;n est&#233; m&#225;s cerca de su inter&#233;s real, la segunda resulta mucho m&#225;s efectiva socialmente porque utiliza la gram&#225;tica moral aceptada. Los autores tambi&#233;n se&#241;alan que puede producirse un autoenga&#241;o ya que reducir la conciencia del propio inter&#233;s propio permite defender la postura con m&#225;s sinceridad aparente y, por tanto, con mayor efectividad. Lo que dec&#237;a Trivers de que la mejor manera de enga&#241;ar a los dem&#225;s es enga&#241;arte primero a ti mismo.</p><p>El art&#237;culo reconoce que este uso estrat&#233;gico tiene l&#237;mites. No se puede justificar cualquier cosa por muy interesada que sea. Para que una postura sea tomada en serio como moral, debe poder defenderse de forma m&#237;nimamente plausible dentro de la gram&#225;tica cooperativa. Los autores llaman a este margen de maniobra &#8220;wiggle room&#8221;. Existe bastante flexibilidad en la mayor&#237;a de los debates actuales (se puede apelar a la igualdad o a la equidad, a la protecci&#243;n de la vida o a la autonom&#237;a corporal), pero hay casos extremos en los que el margen desaparece. Por ejemplo, un criminal que pide la abolici&#243;n del sistema penal solo para poder delinquir sin consecuencias dif&#237;cilmente podr&#225; presentar su posici&#243;n como algo moralmente defendible.</p><p>Los autores revisan y encuentran evidencia emp&#237;rica que apoya su modelo en varios dominios, como:</p><p>-Estrategias de apareamiento y moralidad sexual: Las personas que siguen estrategias de apareamiento orientadas a relaciones comprometidas tienden a adoptar posturas morales m&#225;s restrictivas respecto al sexo casual, el aborto o el consumo de sustancias. En cambio, quienes siguen estrategias m&#225;s orientadas al corto plazo suelen mostrar actitudes m&#225;s permisivas. Estos patrones aparecen tanto en actitudes expl&#237;citas como en juicios morales m&#225;s sutiles.</p><p>-Intereses econ&#243;micos: Las actitudes hacia la redistribuci&#243;n de la riqueza, los impuestos progresivos o la desigualdad econ&#243;mica correlacionan de forma consistente con la posici&#243;n socioecon&#243;mica de las personas. Quienes tienen m&#225;s recursos tienden a oponerse m&#225;s a pol&#237;ticas redistributivas, y lo hacen apelando a principios como la equidad, el m&#233;rito o la libertad individual.</p><p>-Vulnerabilidades: Las personas que se perciben como m&#225;s vulnerables (por ejemplo, en contextos de alta criminalidad o inseguridad) tienden a adoptar posturas morales m&#225;s punitivas y conservadoras, especialmente en temas de justicia y castigo.</p><p>-Intereses de parentesco: Tener hijos o familiares cercanos influye en las actitudes morales. Por ejemplo, los padres tienden a mostrar mayor preocupaci&#243;n moral por temas relacionados con la protecci&#243;n de los ni&#241;os y la estabilidad familiar.</p><p>-Preferencias sobre el car&#225;cter moral de otras personas: Las personas juzgan de forma m&#225;s indulgente el comportamiento moral de aquellos de quienes dependen o con quienes quieren mantener una buena relaci&#243;n (aliados, parejas, amigos cercanos). Este sesgo de inter&#233;s propio en los juicios morales ha sido demostrado experimentalmente en varios estudios.</p><p>Los autores reconocen que otros investigadores ya hab&#237;an se&#241;alado aspectos estrat&#233;gicos de la moralidad. Destacan especialmente los trabajos de <a href="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037/a0029065"><span>DeScioli y Kurzban (2013)</span></a>, que son los creadores del concepto &#8220;Moralidad Estrat&#233;gica&#8221; y que propusieron que la moralidad sirve en gran parte para tomar partido en conflictos de forma que parezca imparcial, <a href="https://philpapers.org/rec/TOOGIM"><span>y los de Tooby y Cosmides (2010)</span></a>, que entend&#237;an las normas morales como herramientas que los grupos usan para imponer sus valores preferidos. Sin embargo, Moon y sus colegas consideran que su modelo es m&#225;s amplio porque integra estos hallazgos, los extiende a m&#225;s dominios y desarrolla con mayor detalle los mecanismos psicol&#243;gicos implicados (especialmente las oportunidades morales y el autoenga&#241;o).</p><p>El art&#237;culo concluye que la moralidad estrat&#233;gica complementa m&#225;s que compite con las teor&#237;as cooperativas tradicionales. La moralidad puede tener una funci&#243;n social importante a la hora de regular el comportamiento y facilitar la cooperaci&#243;n, y al mismo tiempo ser utilizada por los individuos como un instrumento para defender sus intereses. Entender la moralidad desde esta doble perspectiva permite explicar mejor por qu&#233; las posiciones morales var&#237;an tanto entre personas y culturas, y por qu&#233; con frecuencia se ajustan, de forma m&#225;s o menos consciente, a lo que resulta beneficioso para cada individuo seg&#250;n su situaci&#243;n vital.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La moral como instrumento de control social]]></title><description><![CDATA[C&#243;mo usan tu moralidad contra ti mismo]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-moral-como-instrumento-de-control</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-moral-como-instrumento-de-control</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Thu, 25 Jun 2026 06:32:21 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Me ha gustado mucho <a href="https://x.com/SRCHicks/status/2069791523814646082?s=20"><span>este post en X del fil&#243;sofo Stephen Hicks</span></a>. Aqu&#237; est&#225;n tratando el tema de la esclavitud pero no es de eso de lo que os quiero hablar. Me interesa mucho el mecanismo que describe Hicks de c&#243;mo se usa la moral como control social de la gente en general y de tus adversarios pol&#237;ticos en particular. Vamos con ello.</p><p>El mecanismo funciona as&#237;: est&#225;s debatiendo acerca de un tema sensible y, en vez de debatir con datos, l&#243;gica y argumentos, se reformula tu cr&#237;tica o lo que t&#250; defiendes como una acusaci&#243;n moral grave contra ti. No te dicen &#8220;est&#225;s equivocado por esto y esto&#8221;, sino que te dicen directamente que eres una mala persona.</p><p>Ejemplos del d&#237;a a d&#237;a:</p><p>-Criticas la ley de violencia de g&#233;nero porque se carga la presunci&#243;n de inocencia y la igualdad ante la ley, y te contestan: &#8220;Entonces quieres que mueran mujeres&#8221;.</p><p>-Dices que un hombre biol&#243;gico no es una mujer, o que no debe competir en deportes femeninos, y te contestan que &#8220;Eres transf&#243;bico, quieres que se suiciden los trans, quieres borrarlos y haces discurso de odio&#8221;.</p><p>-Cuestionas alguna pol&#237;tica feminista con datos (pongamos el 0,01 de denuncias falsas) y no te discuten los datos sino que te dicen que &#8220;Eres machista&#8221;.</p><p>-Cuestionas cualquier cosa relacionada con las vacunas, las mascarillas, la inmunidad natural, los pasaportes vacunales, las medidas de encierro durante la pandemia, lo que sea&#8230;y te contestan &#8220;Eres un mataabuelas y un antivacunas&#8221;</p><p>-Cuestionas algo relacionado con el cambio clim&#225;tico y te sueltan: &#8220;Eres un negacionista, quieres acabar con el planeta y con las generaciones futuras&#8221;</p><p>Este segundo debate deja de ser sobre hechos y se convierte en: &#8220;&#191;eres o no eres una mala persona?&#8221;.</p><p>Y esta es la jugada maestra que menciona Hicks: <strong>usan tu propia moralidad contra ti</strong>.</p><p>Saben que a ti s&#237; te importa no hacer da&#241;o, ser justo y no ser visto como alguien malo. Esa sensibilidad es precisamente lo que atacan. Te generan culpa, verg&#252;enza o tristeza, y eso te debilita. Una persona que se siente culpable o avergonzada es mucho m&#225;s f&#225;cil de manipular, de hacer callar o de obligar a ceder.</p><p>Es un desarme psicol&#243;gico previo. Ya no defiendes una idea&#8230; ahora est&#225;s defendiendo tu propia decencia. Y eso agota y desmoraliza. Yo lo llamo blindaje moral. Los distintos grupos (creo que lo hace m&#225;s la izquierda) blindan sus relatos con esta armadura y estas etiquetas morales en vez de con argumentos y datos.</p><p>La moralidad es una herramienta con una cara positiva (te hace buscar la verdad y ser mejor), pero los que me le&#233;is sab&#233;is que yo pienso que tiene tambi&#233;n un lado oscuro y muchos peligros. Este que comentamos es uno de ellos: su uso como como arma de control social y cultural. Esta maquinaria psicol&#243;gica que he descrito la vemos todo el rato. <a href="https://x.com/IamRGR1/status/1967624119304028571?s=20"><span>He aqu&#237; un ejemplo</span></a>.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Por qué existe el cambio moral?]]></title><description><![CDATA[La gente cambia sus posturas morales cuando ve razones para ello]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/por-que-existe-el-cambio-moral</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/por-que-existe-el-cambio-moral</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Mon, 08 Jun 2026 14:24:06 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!H24V!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1ac1197-261b-4a73-9232-e3c370bb67f6_548x828.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!H24V!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1ac1197-261b-4a73-9232-e3c370bb67f6_548x828.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!H24V!, /__u/pablomalo.substack.com/w_424, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, /__u/pablomalo.substack.com/fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc1ac1197-261b-4a73-9232-e3c370bb67f6_548x828.png 424w, /__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!H24V!, /__u/pablomalo.substack.com/w_848, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, 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Voy a explicar primero lo que argumenta que Dahl y luego hago una valoraci&#243;n general del libro.</p><p>La pregunta inicial es:</p><p>&#8220;Si las verdades morales son fijas, &#191;por qu&#233; siguen cambiando las opiniones morales?</p><p>Si la esclavitud es obviamente incorrecta, &#191;por qu&#233; tanta gente la acept&#243; durante tanto tiempo?</p><p>Si mentir es obviamente incorrecto, &#191;por qu&#233; tanta gente miente?</p><p>Si pegar a otros es obviamente incorrecto, &#191;por qu&#233; nosotros peg&#225;bamos sin remordimientos cuando &#233;ramos ni&#241;os?&#8221;.</p><p>Es decir, &#191;por qu&#233; existe el cambio moral? Hay tres situaciones en las que vemos cambio moral claramente. Una de ellas es a lo largo del desarrollo de un ni&#241;o; otra es seg&#250;n las distinta situaciones en la vida. Y la tercera es el cambio que ha ocurrido a lo largo de la historia. Y lo que hace Dahl en esencia es rechazar la explicaci&#243;n m&#225;s popular sobre por qu&#233; cambian las opiniones morales, lo que &#233;l llama &#8220;la historia del &#8220;fijo y caprichoso&#8221; (<em>fixed and fickle</em>)&#8221;. Seg&#250;n esa narrativa, las personas cambian sus ideas morales porque su sentido moral es inestable, manipulado por ego&#237;smo, sesgos inconscientes, emociones autom&#225;ticas o autoridad ciega. Dicho de otra manera, el cambio moral se producir&#237;a por razones &#8220;inmorales&#8221;, es decir, lo que es moral todo el mundo lo sabe y est&#225; claro pero si no se cumple es por otras razones ego&#237;stas y de otro tipo. Dahl argumenta que esta visi&#243;n es equivocada y t&#243;xica, porque nos permite demonizar a quienes piensan diferente.</p><p>Habr&#237;a muchos &#225;ngulos desde los que enfrentar el problema del cambio moral y Dahl se centra principalmente en esto, en combatir este paradigma o teor&#237;a.En su lugar, propone que <strong>los cambios morales ocurren principalmente cuando las personas ven razones que pueden articular y defender</strong>. Ya sea en el desarrollo infantil, en situaciones concretas o a lo largo de la historia, la gente modifica sus juicios morales porque actualiza sus preocupaciones, sus conexiones entre ideas o sus prioridades. El libro defiende que, para entender el cambio moral, debemos preguntarnos por las <strong>razones</strong> que la otra persona tiene, en vez de asumir que est&#225; cegada por fuerzas amorales. De nuevo: la gente tiene razones morales para cambiar la moral.</p><p>&#191;Es Audun Dahl un relativista moral? No exactamente, aunque tampoco es un absolutista. Dahl no defiende un relativismo radical (la idea de que &#8220;todo vale&#8221; o que no existe ninguna verdad moral). Lo que Dahl rechaza es la idea de que existen <strong>verdades morales fijas e inamovibles</strong> que todo el mundo deber&#237;a ver con claridad y la explicaci&#243;n habitual de que cuando la gente cambia de opini&#243;n moral es porque es d&#233;bil, ego&#237;sta, irracional o est&#225; manipulada por sesgos inconscientes.</p><p>Lo que Dahl defiende es que las normas y juicios morales cambian realmente a lo largo del tiempo, en las personas y en las sociedades. Seg&#250;n &#233;l, estos cambios ocurren principalmente porque las personas encuentran razones que consideran v&#225;lidas para modificar sus preocupaciones morales, c&#243;mo conectan esas preocupaciones y c&#243;mo las priorizan.</p><p>Esto permite que exista <strong>progreso moral</strong> (como la abolici&#243;n de la esclavitud o los derechos de las mujeres), pero sin asumir que las verdades morales son eternas ni que la gente sea simplemente &#8220;mala&#8221; o d&#233;bil cuando cambia de opini&#243;n.</p><p>En resumen, Dahl cree que la moralidad es razonable y que las personas suelen cambiar sus ideas morales por razones que pueden explicar y defender, aunque no siempre sean las mejores razones. Es una visi&#243;n que invita a entender primero las razones del otro antes de demonizarlo.</p><p>Me he comprado y le&#237;do este libro porque este tema del cambio moral me fascina y tengo que decir que he encontrado poco de inter&#233;s en &#233;l. Resumiendo mucho el problema del cambio moral, se trata de los procesos de &#8220;moralizaci&#243;n&#8221; y de &#8220;des-moralizaci&#243;n&#8221; o &#8220;a-moralizaci&#243;n&#8221;. La moralizaci&#243;n es el proceso por el que una cosa que era neutra moralmente pasa a ser incluida dentro del campo moral, es decir, del campo del bien y el mal, de lo bueno y lo malo. Ha pasado con el hecho de fumar y est&#225; pasando con el hecho de comer carne que es considerado ya inmoral por cada vez m&#225;s gente. La Desmoralizaci&#243;n o Amoralizaci&#243;n es justo lo contrario: sacar un tema del campo moral y hacerlo neutro. Ha ocurrido por ejemplo con la homosexualidad. Pues bien, Dahl no habla de esto en el libro.</p><p>Me parece muy interesante entender c&#243;mo surge el cambio moral. Ya que hablamos del consumo de carne, &#191;c&#243;mo se inicia el proceso de hacer inmoral el consumo de carne? &#191;Qui&#233;n lo inicia? &#191;Qui&#233;nes han sido los pioneros de los cambios morales que se han producido a lo largo de la historia? &#191;C&#243;mo ocurre que un individuo o grupo de individuos se enfrenta al resto de su propio grupo en unas cuestiones tan cargadas, sensibles e incluso peligrosas? &#191;Por qu&#233; el movimiento contra la esclavitud surgi&#243; cuando surgi&#243; y no 200 a&#241;os o 2.000 a&#241;os antes? &#191;Por qu&#233; unos cambios morales triunfan y se imponen o extienden a toda la sociedad -como la aceptaci&#243;n del matrimonio homosexual- y otros no triunfan?</p><p>Sabemos que una raz&#243;n es el da&#241;o. Como vengo defendiendo en este blog, la moral va de da&#241;o (da&#241;o intencionado no justificado= inmoral) y una raz&#243;n clara del cambio moral es que detectamos nuevos da&#241;os a los que antes &#233;ramos ciegos o eran da&#241;os inevitables. Siguiendo con la carne, comer carne en tiempos ancestrales era inevitable y una cuesti&#243;n de supervivencia. Hoy en d&#237;a, gracias a los adelantos tecnol&#243;gicos, ya no lo es. Con el da&#241;o del tabaco para los no fumadores ocurri&#243; lo mismo&#8230;</p><p>Pues bien, Dahl no habla de nada de esto, ni de la moralizaci&#243;n, ni del da&#241;o, ni cita la visi&#243;n evolucionista de la moral (nada m&#225;s que en una l&#237;nea) ni entra de una manera profunda o filos&#243;fica en nada de esto. Voy a resumir a continuaci&#243;n su explicaci&#243;n del cambio moral pero antes es relevante dejar clara su definici&#243;n de moral: &#8220;En este libro, la moralidad se refiere a nuestras opiniones sobre c&#243;mo deber&#237;amos tratar a otros seres sintientes&#8221;. Tambi&#233;n dice: &#8220;Para una persona p, la moralidad est&#225; compuesta por <strong>las preocupaciones que p considera obligatorias sobre c&#243;mo tratar a otros seres sintientes</strong>, junto con el razonamiento, los juicios, las emociones y las acciones que reflejan esas preocupaciones&#8221;.</p><p>Seg&#250;n Dahl, las normas y juicios morales <strong>cambian realmente</strong> a lo largo del desarrollo individual, en situaciones concretas y a lo largo de la historia, porque las personas encuentran razones que consideran v&#225;lidas para actualizar tres aspectos fundamentales de su moralidad.</p><p>En primer lugar, modifican <strong>sus preocupaciones morales</strong>, es decir, ampl&#237;an o reducen el conjunto de cosas que consideran moralmente relevantes. Por ejemplo, hace unas d&#233;cadas muchas personas no ten&#237;an una preocupaci&#243;n moral fuerte por el sufrimiento animal o por el impacto del cambio clim&#225;tico en las generaciones futuras; hoy s&#237; la tienen.</p><p>En segundo lugar, cambian <strong>sus conexiones</strong>: relacionan esas preocupaciones morales con temas o pr&#225;cticas concretas de forma diferente. Alguien puede tener la preocupaci&#243;n general de &#8220;no hacer da&#241;o innecesario&#8221; y, de repente, conectarla con el consumo de carne, con ciertas pr&#225;cticas laborales o con el uso de combustibles f&#243;siles, lo que antes no hac&#237;a.</p><p>Y en tercer lugar -y esto es lo m&#225;s importante-, reorganizan <strong>sus coordinaciones o prioridades</strong>: cuando varias preocupaciones entran en conflicto, deciden cu&#225;l debe pesar m&#225;s. As&#237;, una persona puede seguir valorando la libertad econ&#243;mica, pero ahora darle m&#225;s peso a la reducci&#243;n de la desigualdad, o seguir queriendo comodidad en el presente pero priorizar la protecci&#243;n del planeta para las generaciones futuras.</p><p>Cuando muchas personas actualizan simult&#225;neamente estas tres dimensiones (preocupaciones, conexiones y prioridades), se producen los grandes cambios morales y sociales que observamos en la historia. Para Dahl, este proceso no es irracional ni caprichoso sino que las personas suelen cambiar porque ven <strong>razones</strong> que pueden articular y defender, aunque no siempre sean las mejores razones.</p><p>Todo esto est&#225; muy bien pero me parece una visi&#243;n muy a vista de p&#225;jaro. No va ni resuelve, en mi opini&#243;n, las tripas del asunto: &#191;Por qu&#233; cambian esas preocupaciones, conexiones y coordinaciones? &#191;Por qu&#233; cambian precisamente en el momento en que lo hacen y por qu&#233; muchas personas actualizan simult&#225;neamente estas tres dimensiones en unos casos y no ocurre en otros? &#191;Por qu&#233; las percepciones, conexiones y coordinaciones de las visiones de la esclavitud, la homosexualidad, fumar o la carne han cambiado cuando lo han hecho y no 40 a&#241;os antes o despu&#233;s?</p><p>En resumen, me parece que el libro deja abiertos los principales interrogantes con respecto al cambio moral. Me despido con un extracto del libro. Casi al final, Audun Dahl explica por qu&#233; no ha dado su opinion personal en ning&#250;n momento y no ha hecho juicios morales y se ha limitado a ser descriptivo y no prescriptivo. Y dice algo que creo que es interesante:</p><p>&#8220;Ya avanzado el libro, &#191;ha llegado el momento de que el autor opine un poco? &#191;Se quitar&#225; por fin la corbata acad&#233;mica y nos dir&#225; lo que realmente piensa sobre la moral, la pol&#237;tica, la religi&#243;n y c&#243;mo llevarnos bien?</p><p>Pod&#233;is encontrar la receta del psic&#243;logo para que todos nos llevemos bien&#8230; pero no la encontrar&#233;is aqu&#237;.</p><p>No la encontrar&#233;is aqu&#237; porque no creo que sea privilegio de mi profesi&#243;n decirle a la gente cu&#225;ndo debe llevarse bien con los dem&#225;s. No la encontrar&#233;is aqu&#237; porque no creo que debamos llevarnos bien siempre. Hay cuestiones sobre las que <strong>no deber&#237;amos</strong> ponernos de acuerdo, y personas con las que <strong>no deber&#237;amos</strong> llevarnos bien. No dar&#233; nombres.</p><p>Es un error de los psic&#243;logos preferir siempre la armon&#237;a al conflicto. El reino del psic&#243;logo es la mente, y en la mente la armon&#237;a se siente bien. Pero fuera de la mente, la historia demuestra que a veces el conflicto es necesario. He citado a Martin Luther King Jr., quien advirti&#243; que &#171;hay cosas sobre las que debemos permanecer siempre desajustados si queremos ser personas de buena voluntad&#187;. Elija la postura pol&#237;tica que elija -conservadora, progresista, religiosa, de la Costa Oeste, de la Edad de Bronce, comunista no violento o tecno-ut&#243;pica-, las cosas que hoy consideramos bienes morales se conquistaron mediante lucha y conflicto.</p><p>Por eso no estoy prescribiendo ni la armon&#237;a por encima del conflicto ni el conflicto por encima de la armon&#237;a en todos los casos. Pero s&#237; dir&#233; esto: si vamos a condenar a alguien, o a confiar en &#233;l, hag&#225;moslo bas&#225;ndonos en hechos. Si vamos a demonizar a alguien, que sea porque realmente es un demonio. Si vamos a glorificar a alguien, que sea porque realmente es glorioso.</p><p>Podemos esforzarnos por tener una psicolog&#237;a moral correcta respecto a esas personas: nuestros enemigos, nuestros amigos y los terceros. Tener una psicolog&#237;a moral correcta significa imaginar a las personas tal como son. Significa atribuirles las preocupaciones morales, las conexiones, las coordinaciones y las razones de cambio que realmente tienen.&#8221;</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La evolución del Libre Albedrío]]></title><description><![CDATA[La evoluci&#243;n de la Agencia]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-evolucion-del-libre-albedrio</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-evolucion-del-libre-albedrio</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Sun, 24 May 2026 06:37:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!9ff3!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fefb0319f-57b6-407b-9f15-838c6cf92099_590x900.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>La mejor defensa cient&#237;fica que conozco de la existencia del libre albedr&#237;o es la que se basa en la selecci&#243;n natural, la que nos dice que la evoluci&#243;n cre&#243; el libre albedr&#237;o. Un ejemplo de esta visi&#243;n es el libro The Evolution of Agency, de Michael Tomasello. Vamos a ver lo que plantea Tomasello y luego lo criticar&#233;.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!9ff3!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fefb0319f-57b6-407b-9f15-838c6cf92099_590x900.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!9ff3!, /__u/pablomalo.substack.com/w_424, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, /__u/pablomalo.substack.com/fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fefb0319f-57b6-407b-9f15-838c6cf92099_590x900.png 424w, /__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!9ff3!, /__u/pablomalo.substack.com/w_848, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, 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En lugar de eso, la evoluci&#243;n crea <strong>agentes psicol&#243;gicos</strong>: sistemas de control por retroalimentaci&#243;n (feedback control) que persiguen metas, toman decisiones informadas seg&#250;n la situaci&#243;n actual y monitorean sus propias acciones. Por ejemplo, a una ardilla la selecci&#243;n natural la ha programado para que busque nueces. Pero cuando una ardilla se encuentra en un bosque o en un prado la selecci&#243;n natural no puede guiarla, no puede decirle que vaya a la derecha o a la izquierda. La selecci&#243;n natural no ve nada, lo ve el organismo y <strong>&#8220;le deja libertad&#8221; </strong>a &#233;ste para que decida.</p><p>Esto marca el l&#237;mite entre la biolog&#237;a pura (que explica comportamientos fijos) y la psicolog&#237;a (que explica la toma de decisiones flexible del individuo). La agencia es la capacidad de dirigir y regular el propio comportamiento hacia metas, en lugar de reaccionar de forma puramente autom&#225;tica.</p><p>La evoluci&#243;n ha construido progresivamente formas m&#225;s complejas de agencia (capacidad de actuar como agente) para lidiar con la incertidumbre. Cada nivel a&#241;ade m&#225;s planificaci&#243;n, toma de decisiones y control ejecutivo. Esto culmina en los humanos con una agencia que incorpora normas sociales y una visi&#243;n compartida del mundo (objetivo y normativo). Tomasello ve esto como la base evolutiva de lo que llamamos libre albedr&#237;o o libertad de elecci&#243;n: en situaciones impredecibles, la evoluci&#243;n &#8220;deja&#8221; al individuo decidir, en lugar de dictar todo. Seg&#250;n Tomasello, no es un libre albedr&#237;o absoluto o m&#237;stico (no hay hom&#250;nculo), sino un aparato psicol&#243;gico evolucionado de control que permite elecciones reales dentro de los par&#225;metros biol&#243;gicos y situacionales.</p><p>Tomasello distingue cuatro etapas en la evoluci&#243;n de la agencia psicol&#243;gica (cada una construida sobre la anterior):</p><p>1-Agencia dirigida a metas (Vertebrados antiguos, ej. lagartijas)<br>Control sensorimotor b&#225;sico por retroalimentaci&#243;n. Metas simples (comer, evitar depredadores). Flexible pero reactiva. Aqu&#237; comienza la agencia.</p><p>2-Agencia intencional (Mam&#237;feros antiguos)<br>Representaciones mentales, intenciones simples, simulaci&#243;n y mejor aprendizaje. Mayor inhibici&#243;n de impulsos y rol de las emociones.</p><p>3-Agencia racional (Grandes simios antiguos)<br>Razonamiento causal, planificaci&#243;n y control ejecutivo. Decisiones m&#225;s estrat&#233;gicas, especialmente en contextos sociales competitivos.</p><p>4-Agencia socialmente normativa (Humanos)<br>Incorpora normas, cultura y est&#225;ndares compartidos. Autoregulaci&#243;n moral y coordinaci&#243;n colectiva. Permite cooperaci&#243;n a gran escala y culturas acumulativas.</p><p>Cada etapa a&#241;ade mayor flexibilidad y complejidad para enfrentar la incertidumbre, culminando en un mundo percibido como objetivo y normativo. Toda esta visi&#243;n de Tomasello encaja muy bien con la postura que mucha gente tiene de forma intuitiva hacia el problema del libre albedr&#237;o al que dan la respuesta de que <strong>no es un problema de todo o nada sino que es cuesti&#243;n de grados</strong>. En esta visi&#243;n, los humanos tenemos m&#225;s libre albedr&#237;o que un perro y una persona sana mentalmente tiene m&#225;s libre albedr&#237;o que una persona con esquizofrenia.</p><p>Bien, voy a exponer ahora los problemas que le veo a la postura de Tomasello. <strong>En primer lugar, me parece crucial diferenciar entre tomar decisiones y tomar decisiones libremente.</strong> Yo no discuto que muchos seres vivos toman decisiones. La cuesti&#243;n es si esas decisiones son libres. Creo que Tomasello ve la parte de que los organismos toman decisiones pero no la de que esas decisiones est&#225;n condicionadas o determinadas. &#201;l mismo admite que la selecci&#243;n natural/evoluci&#243;n pone unos objetivos como evitar depredadores, comer, encontrar pareja y tener sexo, etc. Y todo eso es lo que en &#250;ltima instancia nos mueve.</p><p>Si aceptamos tomar decisiones que no est&#225;n programadas del todo (acciones que tienen un margen de libertad) como criterio de libre albedrio, tendr&#237;amos que conceder que muchas m&#225;quinas y robots tambi&#233;n son libres porque no programamos todas y cada una de sus acciones. Por ejemplo, un coche aut&#243;nomo. Al coche le ponemos tambi&#233;n un objetivo, le decimos a d&#243;nde tiene que ir y le damos tambi&#233;n una serie de instrucciones como &#8220;no te choques con otros coches&#8221;, &#8220;no atropelles a nadie&#8221;, &#8220;si te est&#225;s quedando sin bater&#237;a para a recargar&#8221;, etc. Pero cada acci&#243;n individual la decide el coche. Si se cruza un cami&#243;n y el coche lo esquiva haciendo una determinada maniobra, esas maniobra concreta no se la hemos dictado nosotros. Nosotros s&#243;lo le hemos dictado unas normas generales. &#191;Por qu&#233; un organismo biol&#243;gico que tiene unos algoritmos o instrucciones muy claras (podemos decir que la vida es informaci&#243;n) es libre y una m&#225;quina no? Mi punto ser&#237;a que si aceptamos como libre albedr&#237;o lo que hace una ardilla -o nosotros mismos- tambi&#233;n ser&#237;an libres los androides de Blade Runner (que conduc&#237;an naves m&#225;s all&#225; de Orion) o los Tesla de Elon Musk. Y desde luego, lo ser&#225;n los robots que aparecer&#225;n en el futuro: ya estamos viendo ahora m&#225;quinas que aprenden solas sin instrucciones a jugar al Go o a plegar prote&#237;nas.</p><p>Quiero decir, si el criterio es s&#243;lo &#8220;tomar decisiones locales no completamente pre-especificadas seg&#250;n objetivos generales&#8221;, ambos sistemas (organismos y robots o coches aut&#243;nomos, o la IA) lo cumplen. Ambos sistemas tienen metas impuestas desde &#8220;fuera&#8221; (evoluci&#243;n vs. programador); ambos sistemas operan con alg&#250;n tipo de control de feedback (perciben, eval&#250;an discrepancia, act&#250;an, ajustan); ambos tienen cierto margen de variabilidad y aprendizaje y , en conjunto, sus decisiones concretas no est&#225;n dictadas l&#237;nea por l&#237;nea. Si aceptamos que la ardilla tiene <em>algo de libre albedr&#237;o</em>, entonces muchos robots actuales tambi&#233;n lo tendr&#237;an.</p><p>Creo que la cuesti&#243;n &#250;ltima con respecto a si existe o no el libre albedr&#237;o reside en el problema de qu&#233; consideramos que cualifica como libertad. Dec&#237;a E. O . Wilson en su libro On Human Nature: &#171;Los genes sujetan a la cultura con una correa. La correa es muy larga, pero inevitablemente los valores quedar&#225;n constre&#241;idos seg&#250;n sus efectos en el acervo gen&#233;tico humano&#187;. Tambi&#233;n se cuenta una an&#233;cdota sobre Henry Ford: cuando sac&#243; el Ford T la publicidad dec&#237;a algo as&#237; como &#8220;Puede elegir su coche en cualquier color, siempre que sea negro&#8221;. De igual manera podr&#237;amos decirle al organismo: &#8220;Puedes hacer cualquier acci&#243;n siempre que sea comer, beber, evitar depredadores y tener sexo (y las acciones intermedias que necesitas para ello)&#8221;.</p><p>Mi postura es que la biolog&#237;a ata a la voluntad con una correa tambi&#233;n. No se trata de una cadena corta e inflexible, sino de una correa lo suficientemente larga como para permitir movimiento, exploraci&#243;n y cierto margen de maniobra. Podemos correr, saltar, elegir caminos diferentes y sentir, en muchos momentos, que somos due&#241;os de nuestros pasos. Sin embargo, por larga que sea, la correa siempre est&#225; ah&#237;. En &#250;ltima instancia estamos atados. Los objetivos &#250;ltimos -supervivencia, reproducci&#243;n, homeostasis, b&#250;squeda de recompensa y evitaci&#243;n del dolor- no los decidimos nosotros, sino que fueron fijados por la evoluci&#243;n hace millones de a&#241;os. Podemos negociar con ellos, posponerlos, sublimarlos o incluso desafiarlos temporalmente, pero no podemos liberarnos completamente de ellos.</p><p>Podemos ver la botella medio llena: admirar la longitud de la correa y celebrar la libertad relativa que nos otorga. O podemos verla medio vac&#237;a: reconocer que, en &#250;ltima instancia, seguimos atados. Ambas visiones son ciertas. La diferencia est&#225; en d&#243;nde ponemos el acento: en la amplitud del margen o en la inevitabilidad del l&#237;mite.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Son diferentes ética y moral?]]></title><description><![CDATA[Cuando hablo sobre moral una pregunta que se me hace mucho es la diferencia entre &#233;tica y moral y muchos me refieren a Gustavo Bueno, como en este art&#237;culo. Gustavo Bueno defiende que &#233;tica y moral son dos &#225;mbitos normativos distintos. Seg&#250;n &#233;l, la &#233;tica se refiere a las normas que protegen la integridad del individuo (como organismo y como persona). Su virtud principal es la fortaleza (firmeza ante uno mismo y generosidad hacia los dem&#225;s). En cambio, la moral regula la buena marcha de los grupos a los que pertenecemos, y su virtud central es la lealtad. Para Bueno, estas dos esferas pueden entrar en conflicto: una norma moral (por ejemplo, la lealtad a un grupo religioso) puede ser anti&#233;tica si pone en riesgo la vida o la integridad de una persona. De esta forma, Bueno separa lo individual-universal (&#233;tica) de lo colectivo-particular (moral).]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/son-diferentes-etica-y-moral</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/son-diferentes-etica-y-moral</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Sat, 23 May 2026 06:06:48 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Cuando hablo sobre moral una pregunta que se me hace mucho es la diferencia entre &#233;tica y moral y muchos me refieren a Gustavo Bueno, <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7330158">como en este art&#237;culo</a>. Gustavo Bueno defiende que &#233;tica y moral son dos &#225;mbitos normativos distintos. Seg&#250;n &#233;l, la &#233;tica se refiere a las normas que protegen la integridad del individuo (como organismo y como persona). Su virtud principal es la fortaleza (firmeza ante uno mismo y generosidad hacia los dem&#225;s). En cambio, la moral regula la buena marcha de los grupos a los que pertenecemos, y su virtud central es la lealtad. Para Bueno, estas dos esferas pueden entrar en conflicto: una norma moral (por ejemplo, la lealtad a un grupo religioso) puede ser anti&#233;tica si pone en riesgo la vida o la integridad de una persona. De esta forma, Bueno separa lo individual-universal (&#233;tica) de lo colectivo-particular (moral).</p><p>Desde mi forma de verlo, que resumiendo ser&#237;a la teor&#237;a evolucionista de la moral como cooperaci&#243;n, especialmente la propuesta por Oliver Scott Curry, esta distinci&#243;n de Gustavo Bueno resulta innecesaria y artificial. Tanto la palabra &#8220;&#233;tica&#8221; (del griego <em>&#234;thos</em>) como &#8220;moral&#8221; (del lat&#237;n <em>mores</em>) significan originalmente costumbre o h&#225;bito. No surgieron para distinguir lo individual de lo grupal, sino para referirse a los comportamientos habituales que regulan la vida en sociedad.</p><p>Seg&#250;n la visi&#243;n evolucionista, la moralidad humana no se divide en dos sistemas separados, sino que es un conjunto de soluciones adaptativas para resolver problemas de cooperaci&#243;n. La moral es una herramienta para la cooperaci&#243;n de los grupos sociales y lo bueno es lo que favorece al grupo. La moral va precisamente de someter intereses o instintos ego&#237;stas al bien com&#250;n. No tiene sentido una &#233;tica individual contrapuesta a la moral del grupo ya que si cada individuo del grupo tuviera normas morales diferentes el grupo colapsar&#237;a y la moral es una soluci&#243;n precisamente para que el grupo no colapse. Las normas morales por definici&#243;n obligan a todos.</p><p>En la visi&#243;n evolucionista, la moralidad incluye varios m&#243;dulos. Por ejemplo, Jonathan Haidt en su Teor&#237;a de los Fundamentos Morales dice que la moralidad no es monol&#237;tica sino que -a semejanza con el sentido del gusto- tiene diferentes &#8220;sabores&#8221; o pilares. Estos fundamentos son:</p><p style="text-align: justify;">-Cuidado/Da&#241;o</p><p style="text-align: justify;">-Equidad/Justicia/Enga&#241;o</p><p style="text-align: justify;">-Lealtad/Traici&#243;n</p><p style="text-align: justify;">-Autoridad/Subversi&#243;n</p><p style="text-align: justify;">-Santidad/Degradaci&#243;n</p><p style="text-align: justify;">-Libertad/Opresi&#243;n</p><p>Oliver Scott Curry habla de 7 principios morales que existen en todas las culturas:</p><ol><li><p>amar a tu familia</p></li><li><p>ser leal a tu grupo</p></li><li><p>devolver favores</p></li><li><p>ser heroico</p></li><li><p>respetar a los superiores</p></li><li><p>ser justo</p></li><li><p>respetar la propiedad.</p></li></ol><p>Lo que Bueno llama &#8220;&#233;tica&#8221; (proteger la integridad individual) ser&#237;a simplemente uno de esos m&#243;dulos morales (evitar el da&#241;o). Lo que llama &#8220;moral&#8221; (lealtad grupal) es otro m&#243;dulo moral. No son esferas diferentes, sino partes del mismo sistema de moralidad cooperativa.</p><p>Cada uno de estos fundamentos de Haidt o de los principios de Scott Curry son respuestas a diferentes problemas de cooperaci&#243;n. Lo que las teor&#237;as de Haidt o Curry nos dicen es que la moral es m&#250;ltiple y consistir&#237;a en un racimo de m&#243;dulos con entradas y salidas diferentes que pueden entrar en conflicto entre ellas, y esto es algo que vemos en la vida real. Seg&#250;n esta visi&#243;n, las decisiones morales humanas son tomadas por diferentes &#171;voces morales&#187; dentro de nosotros o por diferentes mecanismos psicol&#243;gicos que responden a diferentes tipos de problemas de cooperaci&#243;n, y en un momento dado el principio de ayudar a la familia puede chocar con el de la justicia o el de respetar la propiedad, por ejemplo. &#191;Debo robar o perjudicar a otros para salvar a mi amigo, a mi hermano o a un compa&#241;ero que lo necesita? Esta situaci&#243;n es la que describe precisamente el dilema de Heinz, utilizado por Kohlberg, que dice, de forma muy simplificada, que una mujer se est&#225; muriendo de c&#225;ncer, pero una farmacia tiene un medicamento que la puede salvar. Su marido, Heinz, no tiene suficiente dinero para pagarlo. &#191;Debe robar el medicamento, o no debe hacerlo?&#8221;</p><p>Tal vez podr&#237;amos enmarcar este problema, seg&#250;n la visi&#243;n de Gustavo Bueno, como un conflicto entre &#233;tica y moral. Pero este dilema es un excelente ejemplo de tensi&#243;n entre m&#243;dulos morales dentro del mismo sistema normativo, no entre dos sistemas separados (&#233;tica vs moral). Lo que entrar&#237;a en conflicto no son dos esferas distintas, la &#233;tica o la moral, sino varios instintos cooperativos evolucionados de los que hemos hablado que tiran en direcciones opuestas:</p><ul><li><p>M&#243;dulo de cuidado/evitar da&#241;o</p></li><li><p>M&#243;dulo de defender y cuidar a la familia</p></li><li><p>M&#243;dulo de lealtad al grupo</p></li><li><p>M&#243;dulo de autoridad</p></li><li><p>El m&#243;dulo de respetar la propiedad privada&#8230;</p></li></ul><p>Estos m&#243;dulos forman parte del mismo &#8220;kit&#8221; moral humano. No es que una norma &#8220;&#233;tica&#8221; choque contra una &#8220;moral&#8221;, sino que distintos valores morales compiten entre s&#237;. Los conflictos que Gustavo Bueno describe no son choques entre &#233;tica y moral, sino compromisos (trade-offs) o tensiones entre diferentes instintos morales cooperativos.</p><p>A mi modo de ver, la perspectiva evolucionista es m&#225;s sencilla, m&#225;s fiel a la etimolog&#237;a y m&#225;s coherente con lo que sabemos sobre la evoluci&#243;n de la moral humana. La distinci&#243;n de Gustavo Bueno creo que complica algo que en realidad forma parte de un mismo fen&#243;meno: las costumbres cooperativas que nos permiten vivir juntos.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[No atracamos un banco con nuestra voluntad]]></title><description><![CDATA[Podemos hacer lo que queremos, pero no podemos querer lo que queremos.]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/no-atracamos-un-banco-con-nuestra</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/no-atracamos-un-banco-con-nuestra</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Mon, 27 Apr 2026 13:18:19 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Esta idea que voy a intentaros transmitir es para m&#237; una de las ideas m&#225;s importantes que hay que entender en la vida. Dice Schopenhauer en Sobre la libertad de la Voluntad :</p><p>&#8220;Con objeto de aclarar de manera especial el origen de esta ilusi&#243;n tan importante en el estudio que estamos llevando a cabo, y para completar de ese modo la investigaci&#243;n de la autoconciencia que iniciamos en la secci&#243;n anterior, imagin&#233;monos un hombre, en medio de la calle, que se dice para su capote: &#8220;Son las seis de la tarde; ha terminado la jornada. Puedo dar un paseo; o puedo ir al club; o puedo subir a la torre para ver c&#243;mo se pone el sol; tambi&#233;n puedo irme al teatro; o visitar a este o aquel amigo; o puedo salir a campo traviesa y no volver m&#225;s. Todo esto puede hacer, en plena libertad: sin embargo, no haga nada de eso, sino que me marcho a mi casa, porque me da la gana, adonde mi mujer.&#8221; Es como si el agua dijera: &#8220;Puedo formar olas inmensas (&#161;ya lo creo!, &#161;en el mar embravecido!); &#161;puedo deslizarme con rapidez (en el lecho de la corriente); o precipitarme espumoso (en la cascada); saltar libre en el aire (en una fuente); puedo hervir y desaparecer (a los 100 grados); pero, en fin, prefiero quedarme tranquila y clara en este arroyo espejeante&#8221;. Del mismo modo a como el agua puede hacer cada una de esas cosas &#250;nicamente cuando concurren las causas determinantes de cada una de ellas, as&#237; el hombre referido no puede hacer nada de lo propuesto sino con loa misma condici&#243;n. Le es imposible mientras no se presenten las causas; pero tendr&#225; que hacerlo en cuanto se halle colocado en las circunstancias correspondientes como le ocurre al agua. Su error y el error en general que se origina de la falsa interpretaci&#243;n de la autoconciencia, que pudo hacer igualmente todo lo que le pas&#243; por la cabeza, descansa, si bien se mira, en que solo una imagen puede serle presente a su fantasia, excluyendo por el momento todo lo dem&#225;s. Si se representa el motivo de una de esas acciones que se le ofrecen como posibles siente inmediatamente su acci&#243;n sobre su voluntad, que es solicitada de ese modo; es lo que, en el lenguaje art&#237;stico, se llama una Velleitas. Pero al creer que puede convertirla en en Voluntas, esto es, llevar a cabo la acci&#243;n propuesta, es cuando se equivoca. Porque inmediatamente le invadir&#237;a la reflexi&#243;n y le presentar&#237;a los motivos divergentes o contrarios; que es cuando ver&#237;a que no llevar&#237;a a efecto aquello propuesto. En esta representaci&#243;n sucesiva de motivos que se excluyen mutuamente, con el acompa&#241;amiento constante de &#8220;puedo hacer lo que quiero&#8221;, la voluntad gira, como una veleta bien montada y con viento caprichoso, a mercedes de cada motivo, y piensa el hombre, cada vez, que puede quererlo y fijar la veleta en esta direcci&#243;n; lo que no pasa de ser una ilusi&#243;n. Porque su &#8220;puedo hacer lo que quiero&#8221; es en realidad hipot&#233;tico y lleva implicado: &#8220;si es que no prefiero aquello otro&#8221;que elimina ese poder querer. Volvamos sobre ese individuo de las seis de la tarde y supongamos que nota ahora que yo estoy junto a &#233;l, filosofando sobre su caso, y negando su libertad para todas esas acciones posibles para &#233;l; f&#225;cilmente podr&#237;a ocurrir que, con objeto de contradecirme, cumpliera con una de ellas; pero, en ese caso, mi negaci&#243;n y su acci&#243;n sobre su esp&#237;ritu de contradicci&#243;n le hubiera servido de motivo necesario. Sin embargo, de seguro que no le mover&#237;a m&#225;s que una de las acciones menos trascendentales entre todas las propuestas, a ir al teatro, por ejemplo, pero no a ir a correr el mundo; el motivo hubiese sido bastante fuerte para ello. Igualmente se equivoca quien con una pistola cargada en la mano piensa que podr&#237;a descerrajarse un tiro. Lo de menos para eso es la presencia del artefacto ejecutivo, lo principal ser&#237;a un motivo tan fuerte y, por ello, tan raro, que tuviera la enorme fuerza necesaria para sobrepujar al deseo de vivir o, m&#225;s exactamente, al miedo a la muerte. S&#243;lo cuando se halla presente un motivo semejante, podr&#225; y tendr&#225; realmente que matarse; a no ser que se presente, si ello es posible, un contramotivo todav&#237;a m&#225;s fuerte que lo impida.</p><p>Puedo hacer lo que quiero; puedo, si quiero, entregar todo lo que tengo a los pobres y convertirme yo mismo en uno de ellos -&#161;si quiero!- , Lo que no puedo es querer, porque los motivos contrarios gozan de un poder demasiado fuerte sobre mi para que yo lo pudiera. De tener otro car&#225;cter, pero de tal categor&#237;a que yo fuera un santo, entonces s&#237; que podr&#237;a querer, pero tampoco podr&#237;a menos de quererlo y lo tendr&#237;a que hacer&#8230;</p><p>No es met&#225;fora ni hip&#233;rbole, sino la pura verdad, decir que, del mismo modo que es imposible que una bola billar se mueva sin que reciba antes un golpe, as&#237; tambi&#233;n es imposible que un hombre se levante de la silla sin un motivo que lo empuje o lleve; con lo que su levantarse es algo tan necesario e inevitable como el rodar de la bola despu&#233;s del choque. Esperar que alguien haga algo sin que alg&#250;n inter&#233;s le solicite, es lo mismo que esperar que un trozo de madera se venga hacia m&#237; sin la cuerda que tire de &#233;l. Si quien sosteniendo esta verdad fuera contradicho obstinadamente en una reuni&#243;n, saldr&#237;a triunfante del paso si hiciera prorrumpir repentinamente a un tercero: &#161;que se cae el techo!; los contradictores ver&#237;an claramente c&#243;mo un motivo puede ser tan poderoso para lanzar las gentes fuera como podr&#237;a serlo una causa mec&#225;nica.&#8221;</p><p>Hago un breve comentario aunque el argumento de Schopenhauer es redondo y completo. B&#225;sicamente, lo que nos est&#225; diciendo el fil&#243;sofo es que la voluntad no act&#250;a en el vac&#237;o, que la voluntad tiene causas que la empujan a actuar. No es la voluntad la que inicia la acci&#243;n sino la que la termina. Es como una bola de billar que est&#225; parada y llega otra que colisiona con ella y la precipita a la tronera.</p><p>Desaf&#237;o al lector, si no nos cree a Schopenhauer y a m&#237;, a que robe un banco. Si no es un psic&#243;pata o un ladr&#243;n de bancos, ver&#225; que no puede. Puede imaginarse a s&#237; mismo robando un banco pero no tiene motivos para hacerlo y por tanto <em>no quiere</em> hacerlo, y por tanto no lo har&#225;. Es como el hombre del que nos habla el fil&#243;sofo que est&#225; en la calle al final de su jornada laboral y se imagina que puede irse a dar la vuelta al mundo. No lo har&#225; porque no tiene motivos. Pero si yo no tengo trabajo, mis hijos no tiene para comer, etc., etc&#8230; -y yo tengo un determinado car&#225;cter-, entonces igual s&#237; que robo un banco. Pero no habr&#233; robado el banco con mi voluntad, lo habr&#225; robado con unos motivos. El agua puede convertirse en vapor s&#237;, pero si la calentamos a 100 grados. Yo puedo robar un banco s&#237;, pero si me estoy muriendo de hambre, no porque mi voluntad se imagine que puede hacerlo.</p><p>Schopenhauer repite mucho en este libro que el hombre puede hacer lo que quiere, <em>pero no puede querer lo que quiere</em>. Esta es la esencia que nos est&#225; argumentando aqu&#237;. Yo puedo robar un banco si quiero, claro, pero tengo que querer robar un banco. No puedo decidir que voy a querer robar un banco porque no elegimos nuestros deseos. La voluntad no saca sus acciones de la nada, las saca de motivos, de causas previas. Pero como podemos imaginar en nuestra cabeza que nos levantamos y que vamos a recorrer el mundo o que nos levantamos y podemos ir a robar un banco, pensamos que realmente podemos hacerlo. Eso es imaginaci&#243;n y un pensamiento hipot&#233;tico, no es la realidad. Son opciones <em>que parece que tenemos</em> pero que no tenemos realmente. Como no podemos dar nuestro dinero a los pobres y que nuestros hijos se mueran de hambre. Si fu&#233;ramos santos eremitas s&#237;, pero no lo somos. Es esencial diferenciar entre las opciones que parece que tenemos y las opciones que realmente tenemos. Cada ma&#241;ana cuando espero el metro para ir a trabajar, <em>parece</em> que me puedo ir a la playa a pasear, tomar un caf&#233; y leer el peri&#243;dico. Pero en realidad no puedo, porque dado que soy una persona responsable que no quiere que sus hijos se mueran de hambre por perder mi trabajo, esa opci&#243;n en realidad me est&#225; vedada.</p><p>Esto mismo lo dec&#237;a Spinoza: &#8220;Los hombres se creen libres porque ellos son conscientes de sus voluntades y deseos, pero son ignorantes de las causas por las cuales ellos son llevados al deseo y a la esperanza&#8221;. No nos damos cuenta de las causas que nos mueven a realizar una acci&#243;n. Vemos que somos nosotros los que actuamos y creemos que somos nosotros los que iniciamos la acci&#243;n. No nos damos cuenta de que esa acci&#243;n tiene historia, de que ha habido muchas bolas chocando unas contra otras hasta que una &#250;ltima bola ha chocado contra nuestra voluntad y la oblig&#243; a actuar. Entender esto hace que ya nada sea igual en nuestra vida.</p><p><strong>Aplicaciones de esta idea a la Psiquiatr&#237;a y la Medicina</strong></p><p>La comprensi&#243;n de que el ser humano puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere, creo que tiene profundas implicaciones en el campo de la medicina y, especialmente, en la psiquiatr&#237;a. Lejos de ser una reflexi&#243;n meramente filos&#243;fica, esta idea transforma radicalmente la forma en que entendemos el comportamiento de los pacientes, en especial la culpa, pero tambi&#233;n el cumplimiento terap&#233;utico y el rol mismo del m&#233;dico.</p><p>En psiquiatr&#237;a y en el tratamiento de las adicciones, esta tesis resulta especialmente reveladora. Un adicto no recae por falta de voluntad o por ser &#8220;d&#233;bil&#8221;. Puede dejar la sustancia &#8220;si quiere&#8221;, pero no puede querer dejarla mientras los motivos contrarios -el alivio de la ansiedad, el trauma no resuelto, la alteraci&#243;n neuroqu&#237;mica, el entorno y los h&#225;bitos- sigan siendo m&#225;s poderosos que el motivo de la abstinencia. Decirle &#8220;tienes que tener m&#225;s fuerza de voluntad&#8221; es tan in&#250;til como pedirle al agua que se convierta en vapor sin alcanzar los 100 &#176;C. En general decirle a cualquier paciente &#8220;Tienes que&#8221; (se hace mucho tambi&#233;n con los depresivos) no suele ser una buena idea porque el paciente ya sabe lo que tendr&#237;a que hacer y le vamos a culpabilizar por no hacerlo. El tratamiento, por tanto, no debe centrarse en exigir una voluntad m&#225;s fuerte, sino en modificar los motivos que la determinan, sea mediante psicoterapia, medicaci&#243;n, cambios ambientales, apoyo social o la creaci&#243;n de nuevos incentivos m&#225;s potentes. Esto reducir&#237;a dr&#225;sticamente el estigma y la culpa que suelen acompa&#241;ar a estas patolog&#237;as.</p><p>Como dec&#237;a, lo mismo ocurre con la depresi&#243;n mayor y otros trastornos que afectan la voluntad, como los casos que est&#225;n aumentando en j&#243;venes de cuadros amotivacionales (hikikomori y similares). El paciente que &#8220;no tiene ganas de nada&#8221; no est&#225; siendo perezoso ni carece de car&#225;cter. Su voluntad est&#225; bloqueada o desviada por causas neurobiol&#243;gicas, psicol&#243;gicas e hist&#243;ricas que escapan a su control consciente. Exigirle que &#8220;se anime&#8221; o que &#8220;tenga m&#225;s disciplina&#8221; (o que salga o haga ejercicio) ignora por completo la cadena causal que Schopenhauer describe con tanta claridad.</p><p>En las enfermedades cr&#243;nicas y los llamados &#8220;estilos de vida poco saludables&#8221; (obesidad, diabetes tipo 2, tabaquismo, sedentarismo), la aplicaci&#243;n es igualmente directa. El paciente obeso que &#8220;no puede&#8221; seguir una dieta no sufre un problema de libre albedr&#237;o, sino que su car&#225;cter, sus h&#225;bitos profundamente arraigados, su entorno alimentario, su gen&#233;tica y posibles factores emocionales generan motivos mucho m&#225;s fuertes hacia la ingesta descontrolada que hacia la restricci&#243;n. La medicina tradicional ha cometido el error de moralizar estas situaciones (&#8220;ponte a dieta&#8221;, &#8220;ten disciplina&#8221;, &#8220;es cuesti&#243;n de voluntad&#8221;). Entender a Schopenhauer obliga a cambiar el enfoque: en lugar de juzgar la voluntad, el objetivo deber&#237;a ser crear motivos m&#225;s potentes que inclinen la balanza hacia la salud (terapia cognitivo-conductual intensiva, f&#225;rmacos como los agonistas del GLP-1, modificaci&#243;n del entorno, apoyo econ&#243;mico y social, etc.).</p><p>Esta visi&#243;n tambi&#233;n afecta profundamente a la &#233;tica m&#233;dica y al concepto de autonom&#237;a del paciente. La &#233;tica contempor&#225;nea se construye sobre la idea de que el paciente es un agente libre que toma decisiones aut&#243;nomas. Si aceptamos que la voluntad est&#225; siempre determinada por motivos previos, la autonom&#237;a deja de ser absoluta y se convierte en una ilusi&#243;n &#250;til que, sin embargo, debemos preservar. El m&#233;dico no debe manipular, pero s&#237; tiene la legitimidad de actuar inteligentemente sobre los motivos del paciente generando confianza, ofreciendo informaci&#243;n clara y &#8220;empujando&#8221; con empat&#237;a y respeto hacia las condiciones que hagan m&#225;s probable la elecci&#243;n saludable que buscamos.</p><p>Incluso en situaciones extremas, como el deseo de morir en cuidados paliativos o las solicitudes de eutanasia, la perspectiva schopenhaueriana resulta iluminadora. El deseo de acabar con la vida no surge de la nada ni de una &#8220;falta de voluntad de vivir&#8221;. Surge cuando un motivo extremadamente poderoso -dolor insoportable, p&#233;rdida total de dignidad, agotamiento existencial- supera al instinto de supervivencia. El m&#233;dico que entiende esto no juzga una supuesta debilidad moral, sino que eval&#250;a si ese motivo es irreversible o si puede contrarrestarse con otros m&#225;s fuertes (alivio eficaz del dolor, acompa&#241;amiento humano, conexi&#243;n con los familiares, etc.). En definitiva, entender que la voluntad no act&#250;a en el vac&#237;o obliga al m&#233;dico a dejar de ser un juez de la voluntad ajena y a convertirse en una especie de ingeniero de motivos.</p><p><strong>Conclusi&#243;n</strong></p><p>Aplicado a la medicina, la tesis de Schopenhauer implica que no existen pacientes sin voluntad; existen pacientes cuyos motivos no han sido a&#250;n suficientemente modificados.</p><p>El m&#233;dico no es un juez de la voluntad, sino que deber&#237;a ser un ingeniero de motivos; su trabajo ser&#237;a colocar las causas necesarias para que la voluntad del paciente se dirija hacia la salud.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El contrato básico entre el hombre y la mujer]]></title><description><![CDATA[Inversi&#243;n a cambio de certeza de paternidad]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/el-contrato-basico-entre-el-hombre</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/el-contrato-basico-entre-el-hombre</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Thu, 23 Apr 2026 09:08:08 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Esta entrada tiene un enfoque evolucionista y a muchas personas les puede parecer una forma ruda e insensible de abordar los fen&#243;menos. Yo no planteo que esta visi&#243;n agote el tema de la relaci&#243;n entre el hombre y la mujer que voy a exponer, pero s&#237; creo que los aspectos que voy a comentar - aunque no son todo el cuadro- s&#237; forman parte del cuadro global. La vida es ruda e insensible muchas veces.</p><p>Desde este punto de vista evolucionista, el contrato b&#225;sico entre el hombre y la mujer es un contrato en el que el hombre aporta protecci&#243;n/recursos/compromiso a la mujer (y a sus hijos) a cambio de que &#233;sta le ofrezca, no sexo, sino certeza de paternidad, es decir, la seguridad de que esos hijos son sus hijos. Hombre y mujer se necesitan mutuamente para pasar copias de sus genes a las siguientes generaciones pero las necesidades de uno y otro son ligeramente diferentes. Cuando est&#225; embarazada la mujer es vulnerable y necesita protecci&#243;n y recursos para alimentarse y tambi&#233;n luego durante la lactancia. Los familiares y otros miembros de la tribu pueden ayudar (cuidado aloparental) pero el papel de su pareja es tambi&#233;n muy importante. Al hombre, por su parte, le interesa invertir en sus hijos ya que los datos indican que los hijos que carecen de padre tienen una mayor mortalidad.</p><p>Estas presiones evolutivas han moldeado la psicolog&#237;a de hombres y mujeres de forma diferente pero no de una manera r&#237;gida e inflexible. Los genes no codifican comportamientos fijos, sino metas adaptativas (encontrar comida, atraer parejas, ganar estatus, cooperar, proteger a los hijos, etc.) y mecanismos cognitivos flexibles para conseguirlas.</p><p>Los genes no act&#250;an como un programa r&#237;gido que dicta comportamientos fijos al 100%, como &#8220;haz exactamente esto en esta situaci&#243;n&#8221;. Eso funcionar&#237;a en entornos muy estables y predecibles, pero la realidad es impredecible y variable. En su lugar, la selecci&#243;n natural ha favorecido que los genes construyan unas metas adaptativas (o preferencias u objetivos) como encontrar comida, evitar peligros, atraer parejas sexuales, ganar estatus social, cooperar con aliados, proteger y invertir en los hijos, mantener buena reputaci&#243;n, etc. Estas metas est&#225;n en el &#8220;hardware&#8221;, por as&#237; decirlo, porque han aumentado el &#233;xito reproductivo en el pasado.</p><p>Pero, a la vez, la selecci&#243;n natural ha dise&#241;ado unos mecanismos cognitivos flexibles (cerebro, memoria, aprendizaje, planificaci&#243;n, evaluaci&#243;n de consecuencias) que permiten al organismo generar soluciones novedosas para alcanzar esas metas seg&#250;n el contexto concreto en el que se encuentre. El organismo (el &#8220;veh&#237;culo&#8221;) se convierte en un agente activo: percibe el entorno, eval&#250;a opciones y elige la acci&#243;n que mejor le parece para cumplir las metas gen&#233;ticas. Esto permite una enorme plasticidad generativa: el mismo conjunto de genes puede producir comportamientos muy diferentes (e incluso culturales) dependiendo del entorno, sin necesidad de que existan genes espec&#237;ficos &#8220;para&#8221; cada comportamiento cultural. Si los genes expresaran conductas a machamartillo, sin tener en cuenta el ambiente, el organismo desaparecer&#237;a. Por pura supervivencia, tienen que estar mirando continuamente al ambiente para adaptarse a &#233;l. El ambiente es el que manda: lo que no funciona en ese ambiente es eliminado.</p><p>Vamos a ver c&#243;mo funciona este contrato -b&#225;sico y universal- entre el hombre y la mujer en dos sociedades muy diferentes para entender c&#243;mo esa plantilla b&#225;sica se aplica en diferentes situaciones y contextos dando lugar a diferentes normas y conductas.</p><p><strong>Los Mosuo de China</strong></p><p>Un caso interesante es el de los Mosuo de China. No todos los grupos Mosuo son iguales pero yendo al caso t&#237;pico nos encontramos con que las mujeres no se casan en el sentido convencional (no hay matrimonio formal ni cohabitaci&#243;n permanente con el padre de sus hijos). Practican el llamado &#8220;matrimonio caminante&#8221; o &#8220;visitante&#8221; (tisese) donde un hombre visita de noche a su pareja (llamada <em>axia</em>), pasa la noche con ella y vuelve por la ma&#241;ana a la casa de su propia madre/hermanas. Las mujeres pueden tener varios amantes a lo largo de su vida (y los hombres tambi&#233;n). No hay exclusividad obligatoria, aunque muchas relaciones se vuelven estables.</p><p>La paternidad biol&#243;gica tiene baja certeza: las mujeres suelen saber qui&#233;n es el padre biol&#243;gico, pero no es importante socialmente. No hay estigma si una mujer no sabe exactamente qui&#233;n es el padre o si tiene varios amantes. Los hijos pertenecen a la casa de la madre.</p><p>&#191;Qu&#233; pasa con la inversi&#243;n de los hombres? Los hombres no tienen obligaci&#243;n (ni se espera de ellos) de criar, mantener o disciplinar a sus propios hijos biol&#243;gicos. Lo que hacen es que invierten fuertemente en los hijos de sus hermanas (sus sobrinos y sobrinas). Son los t&#237;os maternos quienes cumplen el rol de &#8220;padre social&#8221; que consiste en proporcionar apoyo econ&#243;mico, ayudar en la educaci&#243;n y disciplina, participar en la crianza diaria y transmitir la herencia y recursos a trav&#233;s de la l&#237;nea materna.</p><p>Esto se llama avunculado (el rol fuerte del t&#237;o materno). Desde el punto de vista evolutivo, es l&#243;gico: un hombre tiene certeza gen&#233;tica del 25 % con los hijos de su hermana (porque comparte el 50 % con ella), mientras que con sus propios hijos biol&#243;gicos la certeza es menor debido al sistema de visitas y m&#250;ltiples parejas.</p><p>Resumiendo: las mujeres tienen libertad sexual y no garantizan la certeza de paternidad&#8230;pero entonces los hombres invierten en los hijos de sus hermanas.</p><p><strong>Las sociedades pastoralistas</strong></p><p>Vamos al polo opuesto: <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3432818">las sociedades pastoralistas donde las restricciones de la libertad sexual de las mujeres es muy grande</a>. En este caso los hombres se pasan semanas o meses con el ganado fuera de casa y las mujeres tienen muchas restricciones de movilidad y de todo tipo. El art&#237;culo que os enlazo muestra que las mujeres provenientes de sociedades hist&#243;ricamente m&#225;s pastoriles tienen una probabilidad significativamente mayor de haber sido sometidas a la infibulaci&#243;n, la forma m&#225;s invasiva de mutilaci&#243;n genital femenina Tambi&#233;n, se adhieren a normas m&#225;s restrictivas sobre la promiscuidad femenina y enfrentan mayores restricciones en su libertad de movilidad. El art&#237;culo demuestra adem&#225;s que el mecanismo detr&#225;s de estos patrones es, efectivamente, la ausencia masculina (male absence), y no la dominancia masculina en s&#237; misma ni el nivel hist&#243;rico de desarrollo econ&#243;mico. Es decir, la necesidad de garantizar la certeza de paternidad ha dado lugar a unas normas totalmente opuestas a las de los Mosuo.</p><p>En relaci&#243;n a este tipo de sociedades, recientemente ha salido un art&#237;culo proponiendo una explicaci&#243;n evolucionista del velo isl&#225;mico y el art&#237;culo ha generado bastante revuelo. Lo voy a comentar porque creo que complementa lo que estamos hablando sobre las sociedades pastoralistas. <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s40806-024-00422-2">Este es el art&#237;culo original</a> y &#233;ste es un <a href="/__u/beringinmind.substack.com/p/what-if-the-veil-isnt-just-about?manualredirect=">comentario del psic&#243;logo evolucionista Jesse Bering</a>.</p><p>En principio, no es muy dif&#237;cil entender que el velo tiene una funci&#243;n adaptativa para los hombres. El velo funcionar&#237;a principalmente como una estrategia que en biolog&#237;a evolucionista se llama &#8220;vigilancia de la pareja&#8221; (mate guarding): al ocultar el rostro, el cabello y las formas del cuerpo, reduce dr&#225;sticamente la atracci&#243;n sexual que otros hombres sienten hacia la mujer. Esto disminuye el riesgo de que otros la cortejen, la &#8220;roben&#8221; o la seduzcan, lo que protege al marido de ser enga&#241;ado y asegura que invierta sus recursos (tiempo, dinero, protecci&#243;n) en sus propios hijos. Hasta aqu&#237; es la parte m&#225;s obvia y criticada por las feministas: los hombres ganan control sobre la sexualidad femenina.</p><p>Lo que quiz&#225; resulte menos evidente, especula Pazhoohi, es que estas pr&#225;cticas de velo tambi&#233;n pueden ser adaptativas para las propias mujeres y esto ya es m&#225;s controvertido. Pazhoohi argumenta que las mujeres tambi&#233;n pueden beneficiarse de esta pr&#225;ctica, especialmente las casadas y las que tienen m&#225;s hijos. En entornos duros (de alta mortalidad infantil y escasez de recursos, algo com&#250;n en muchas sociedades musulmanas tradicionales), una mujer depende mucho de la inversi&#243;n continua del marido.</p><p>Al cubrirse, la mujer env&#237;a una se&#241;al fuerte de fidelidad y compromiso: &#8220;M&#237;rame, me estoy quitando del mercado sexual, no atraigo a otros hombres, as&#237; que puedes confiar en que tus recursos van a tus hijos y no a los de otro&#8221;. Esto incentivar&#237;a al marido a seguir invirtiendo en ella y en la familia.</p><p>Por eso, seg&#250;n los datos que analiza Pazhoohi del World Values Survey (casi 6.000 mujeres de 10 pa&#237;ses musulmanes: Argelia, Bangladesh, Egipto, Indonesia, Ir&#225;n, Irak, Jordania, Nigeria, Arabia Saud&#237; y Turqu&#237;a), las mujeres casadas valoran m&#225;s la importancia del velo en p&#250;blico que las solteras o las que nunca se han casado. Cuantos m&#225;s hijos tiene una mujer, m&#225;s importante considera el velo. Esto se mantiene incluso controlando por edad, ingresos, educaci&#243;n y religiosidad. Es decir, que no es solo que las casadas sean m&#225;s &#8220;conservadoras&#8221; o mayores sino que el patr&#243;n sugiere que aquellas que m&#225;s dependen de la protecci&#243;n y recursos masculinos son las que m&#225;s defienden la pr&#225;ctica.</p><p>En resumen, Bering comenta la idea de Pazhoohi (que no entra en juicio morales de ning&#250;n tipo) de que el velo no es solo imposici&#243;n masculina sino que tambi&#233;n puede ser una estrategia que algunas mujeres (sobre todo las casadas con hijos en entornos dif&#237;ciles) &#8220;usan&#8221; para asegurar recursos y protecci&#243;n a largo plazo, ocultando su atractivo para reducir competencia sexual.</p><p>Creo que en las sociedades pastoralistas podemos aplicar el mismo argumento que Pazhoohi utiliza para el velo. En estos entornos duros y de necesidad de recursos, tiene l&#243;gica que una mujer que quiere que inviertan en ella ofrezca certeza de paternidad y le diga a su marido algo como esto: &#8220;vale, acepto vivir con la suegra y que me controle o renuncio a movilidad, etc.&#8221;, ya que la alternativa es que el hombre invierta en otra mujer que s&#237; le garantice esa certeza de paternidad y ella se quedar&#237;a sin pasar copias de sus genes a la siguiente generaci&#243;n. Y el hombre pide certeza de paternidad (control de la conducta de la mujer) porque no quiere estar trabajando duro pasando meses fuera de casa cada a&#241;o, durante muchos a&#241;os, para criar los hijos de otro. Es el contrato b&#225;sico del que hablo.</p><p>Resumiendo: las mujeres no tienen libertad sexual y garantizan la certeza de paternidad&#8230;y entonces los hombres invierten en sus hijos.</p><p>Vuelvo a decir que esto os sonar&#225; a muchos muy fr&#237;o y una visi&#243;n muy econ&#243;mica y reduccionista. No niego que hay muchos otros aspectos morales, psicol&#243;gicos, pol&#237;ticos, y de todo tipo, pero no entre en ellos ahora. Por supuesto, este contrato esencial entre el hombre y la mujer puede ser violado por cualquiera de las partes, ambos c&#243;nyuges pueden ser infieles. Vamos a hablar un poco de eso.</p><p><strong>La Infidelidad humana</strong></p><p>Suele decirse que los humanos somos mon&#243;gamos imperfectos: por un lado es verdad que tenemos una predisposici&#243;n o tendencia a la monogamia (por lo menos temporal) pero tambi&#233;n tenemos una tendencia a romperla.</p><p>La infidelidad ser&#237;a cualquier conducta sexual o emocional que pone en riesgo la exclusividad del v&#237;nculo de pareja y, por tanto, la inversi&#243;n parental del otro. Es decir, la violaci&#243;n del contrato del que venimos hablando. Desde el punto de vista evolucionista, es el enga&#241;o reproductivo: buscar copular o vincularse emocionalmente con otro individuo mientras se mantiene la pareja principal. Esto siempre ha existido. La evidencia gen&#233;tica (de estudios de no-paternidad hist&#243;rica) y antropol&#243;gica (sociedades cazadoras-recolectoras) muestra que los humanos ya practic&#225;bamos sexo fuera de la pareja hace decenas de miles de a&#241;os.</p><p>Y &#191;Por qu&#233; somos infieles? Pues somos infieles porque la selecci&#243;n natural favoreci&#243; a aquellos individuos que maximizaban su &#233;xito reproductivo utilizando lo que se llaman estrategias duales. En el caso de los hombres, la infidelidad aumenta el n&#250;mero de descendientes sin aumentar la inversi&#243;n parental. Un hombre que tenga una pareja estable (para criar) y copule con otras aumenta su &#233;xito reproductivo. La relaci&#243;n coste beneficio es muy buena: cinco minutos de c&#243;pula podr&#237;an representar un hijo m&#225;s y sin tener que invertir en &#233;l.</p><p>Para las mujeres la infidelidad suele ser m&#225;s selectiva y los beneficios no son tan claros. Si un hombre se acuesta con 100 mujeres en un a&#241;o podr&#237;a tener hipot&#233;ticamente muchos hijos en un a&#241;o. Por contra, aunque una mujer se acueste con 100 hombres en un a&#241;o s&#243;lo va a tener un hijo. Por tanto, m&#225;s que cantidad lo que puede tal vez buscar es calidad. Pueden buscar genes de mayor calidad (hombres m&#225;s sim&#233;tricos, dominantes o de mayor estatus, buenos cazadores o guerreros, el cham&#225;n de la tribu&#8230;) mientras mantienen la pareja principal para recursos y protecci&#243;n. En este caso la estrategia dual o &#8220;h&#237;brida&#8221; ser&#237;a buscar una pareja buena para invertir pero, a la vez buscar amantes que aporten genes o recursos extra. Otra posibilidad, que ha propuesto David Buss, es mantener una relaci&#243;n de recambio, por si a la pareja le ocurriera algo, cosa harto probable en el ambiente ancestral. Dede otro punto de vista, podr&#237;a ser que, para la mujer, poner todos los &#8220;huevos en la misma cesta&#8221;, como suele decirse, puede ser una mala estrategia. Si una mujer tiene todos sus hijos con una sola pareja y esa pareja tiene alg&#250;n defecto gen&#233;tico todos sus hijos lo heredar&#237;an. En las sociedades de cazadores recolectores era f&#225;cil divorciarse y las mujeres sol&#237;an tener hijos con varios hombres diferentes.</p><p>Lo que estoy defendiendo es que la infidelidad es un programa psicol&#243;gico evolucionado que es activado por pistas ambientales (oportunidad, fertilidad, estr&#233;s en la pareja, etc.). Por ello, es posible que seamos infieles a pesar de ser felices en pareja. La felicidad de pareja est&#225; dise&#241;ada para mantener el v&#237;nculo durante la fase de crianza, no para eliminar el deseo de variedad reproductiva. El cerebro no tiene un &#8220;interruptor de monogamia total&#8221;. Estar feliz con tu pareja no apaga el programa ancestral que dice: &#8220;si aparece una oportunidad de alto valor reproductivo, c&#243;piala&#8221;.</p><p>Tambi&#233;n se habla, aunque se discute y no hay acuerdo total, que los celos (un mecanismo psicol&#243;gico para evitar la infidelidad y para mantener la pareja) son diferentes en hombres y mujeres. Los hombres tendr&#237;an un mayor deseo de variedad sexual, con una infidelidad m&#225;s f&#237;sica y menos selectiva y los celos en ellos son m&#225;s intensos ante la infidelidad sexual, porque la certeza de paternidad es el problema y una sola relaci&#243;n sexual de la mujer fuera de la pareja puede suponer que el hijo no sea suyo. En las mujeres, la infidelidad ser&#237;a m&#225;s emocional y selectiva (buscan estatus, recursos o genes superiores) y los celos ser&#237;an m&#225;s intensos ante la infidelidad emocional, porque la p&#233;rdida de compromiso y recursos es el problema para ellas y no que el hombre tenga un hijo extra con otra mujer del que no se va a ocupar. El problema es que la abandone y se lleve con &#233;l la inversi&#243;n y recursos.</p><p>En resumen, la infidelidad no es un fallo del sistema. Es el sistema funcionando exactamente como la selecci&#243;n natural lo dise&#241;&#243; en un entorno donde la monogamia total era rara y costosa. Entenderlo desde esta lente no justifica ni condena, simplemente explica por qu&#233; duele tanto, por qu&#233; es tan frecuente y por qu&#233; seguimos repiti&#233;ndola generaci&#243;n tras generaci&#243;n. La expectativa impl&#237;cita (&#8220;no me arriesgues la paternidad / no me quites recursos&#8221;) ser&#237;a biol&#243;gica y la forma explicita en la que las distintas sociedades acuerdan los contratos de pareja entre hombres y mujeres y su ruptura var&#237;a culturalmente.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Las post-personas morales]]></title><description><![CDATA[Cuando los malvados dejan de ser personas]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/las-post-personas-morales</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/las-post-personas-morales</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 07:14:24 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Los que segu&#237;s el blog ya me hab&#233;is visto hablar de este tema. Traigo <a href="https://journals.sagepub.com/eprint/4AZQQIVPMIISVXZ3JZHD/full">este art&#237;culo aqu&#237; </a>porque me parece que expone una verdad clave en la moral humana: consideramos que las personas inmorales o malvadas quedan deshumanizadas y no son realmente personas, son menos que humanos, post-personas, como dice aqu&#237; el autor. En este ensayo filos&#243;fico, Thomas J. Spiegel propone una idea pol&#233;mica, pero creo que acertada: las personas que han cometido males extremos y que rechazan de forma persistente cualquier remordimiento o posibilidad de reforma moral pueden considerarse, en un sentido normativo, post-personas. La maldad deshumaniza.</p><p>Tradicionalmente, el concepto de &#8220;post-persona&#8221; se aplica a pacientes en coma o con grave deterioro cognitivo que han perdido capacidades mentales centrales como la conciencia, el razonamiento o la memoria. Spiegel extiende este concepto al terreno moral. Utilizando una concepci&#243;n kantiano-arendtiana de la persona, argumenta que el estatus pleno de persona no depende solo de capacidades cognitivas, sino tambi&#233;n -y de forma esencial- de la agencia moral. Concretamente, incluye:</p><ul><li><p>La capacidad de razonamiento moral pr&#225;ctico</p></li><li><p>La capacidad de experimentar remordimiento genuino</p></li><li><p>La capacidad de auto-reforma moral: pensar desde el punto de vista del otro e imponerse l&#237;mites a uno mismo</p></li></ul><p>Cuando una persona comete males extremos &#8212;como las purgas de Stalin, el Holodomor, los gulags, la &#8220;banalidad del mal&#8221; de Adolf Eichmann o los cr&#237;menes horrendos de Luis Garavito, quien confes&#243; haber violado, torturado y asesinado a decenas de ni&#241;os vulnerables, y se muestra irreformable (es decir, no muestra remordimiento aut&#233;ntico, no reconoce el mal de sus actos y rechaza cualquier cambio), esa persona pierde la capacidad de participar en el di&#225;logo moral rec&#237;proco del tipo &#8220;yo-t&#250;&#8221;. Deja de ser una persona en el pleno sentido normativo, aunque siga siendo biol&#243;gicamente humana.</p><p>Spiegel distingue entre el mal en sentido amplio (cualquier mal, incluso desastres naturales) y el mal radical o extremo: aquellas acciones tan atroces que nos dejan sin palabras, que tratan a los seres humanos como superfluos o que revelan una profunda incapacidad para pensar moralmente desde la perspectiva ajena. No se trata solo de actos aislados, sino de una disposici&#243;n arraigada y un fracaso moral deliberado y persistente.</p><p>Es importante se&#241;alar que Spiegel no propone retirarles los derechos humanos b&#225;sicos ni justificar maltrato o tortura. Insiste en que estos individuos conservan una dignidad humana residual y deben ser tratados con humanidad b&#225;sica: contenci&#243;n proporcional, sin crueldad innecesaria y con respeto a su integridad f&#237;sica. La p&#233;rdida del estatus de persona es estrictamente moral y normativa, no biol&#243;gica ni legal. Es una consecuencia &#8220;ganada&#8221; por su propio fracaso moral, no por una enfermedad o accidente.</p><p>El autor reconoce la existencia de casos fronterizos y subraya que siempre debemos dejar abierta -aunque sea de forma te&#243;rica- la posibilidad de redenci&#243;n. Incluso menciona ejemplos reales de personas que, tras participar en atrocidades, dedicaron su vida a la expiaci&#243;n y la reconciliaci&#243;n, mostrando que, en algunos casos, es posible recuperar el estatus moral pleno.</p><p>Una de las partes m&#225;s interesantes del ensayo es c&#243;mo Spiegel conecta esta idea con intuiciones culturales muy antiguas. En mitos, religiones y folclore de casi todas las culturas encontramos la figura del gran malvado que deja de ser tratado como plenamente humano: demonios, monstruos, esp&#237;ritus vengativos, muertos vivientes o seres malignos. Estas narrativas expresan una intuici&#243;n moral profunda y recurrente: ciertos actos y actitudes extremas rompen el lazo que nos permite reconocer al otro como &#8220;uno de los nuestros&#8221; en el plano normativo.</p><p>En resumen, si aceptamos que el estatus de persona incluye no solo racionalidad instrumental, sino tambi&#233;n agencia moral sostenida, entonces algunos malvados irreformables ya no califican como personas en sentido pleno. Esto cambia la forma en que los abordamos moralmente: dejamos de tratarlos como sujetos de di&#225;logo moral reformador y pasamos a verlos principalmente como entidades que deben ser contenidas para proteger a los dem&#225;s.</p><p>Las consecuencias son profundas: el foco &#233;tico se desplaza de la reconciliaci&#243;n imposible hacia la protecci&#243;n de la comunidad. Las obligaciones morales se vuelven asim&#233;tricas (les debemos humanidad b&#225;sica, pero no una reciprocidad plena en el plano moral) y reconocemos que existen l&#237;mites a lo que podemos esperar de la agencia humana cuando esta se ha corrompido de manera deliberada e irreversible.</p><p>Mi opini&#243;n personal coincide plenamente con la de Spiegel. Creo que s&#243;lo hace falta mirar al mundo a nuestro alrededor para ver que nuestra mente moral humana funciona efectivamente as&#237;. Estamos viendo a l&#237;deres de diferentes comunidades considerar &#8220;animales&#8221; y menos que personas a sus enemigos. Me parece evidente que las personas que nos han hecho un gran da&#241;o (enemigos y malvados asesinos) quedan excluidas de nuestro c&#237;rculo moral o de la comunidad moral humana.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La guerra en psicología moral entre Jonathan Haidt y Kurt Gray]]></title><description><![CDATA[Y por qu&#233; va ganando Kurt Gray]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-guerra-en-psicologia-moral-entre</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-guerra-en-psicologia-moral-entre</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Fri, 27 Mar 2026 07:20:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Los que segu&#237;s el blog ya me hab&#233;is o&#237;do hablar muchas veces de Kurt Gray pero para el que no lo conozca, Gray es un psic&#243;logo social estadounidense, actualmente Weary Foundation Endowed Chair en Psicolog&#237;a Social en la Ohio State University (Ohio State), donde dirige el Deepest Beliefs Lab y el Center for the Science of Moral Understanding. Autor de cientos de art&#237;culos y de varios libros, en particular Outraged,<a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/comentario-del-libro-outraged-de?utm_source=publication-search"> del que ya he hablado aqu&#237;</a>.</p><p>Jonathan Haidt es mucho m&#225;s conocido. Es el hombre que revolucion&#243; la psicolog&#237;a moral con su teor&#237;a de los fundamentos morales, autor del libro La Mente de los Justos y el psic&#243;logo con el que yo me fui introduciendo en este campo de la moral en primera instancia. Ahora Jon ha dejado la psicolog&#237;a moral de lado y est&#225; enfrascado en otra guerra, &#233;sta contra los m&#243;viles y las redes sociales.</p><p>Bien, la cosa es que Haidt y Gray tienen una pelea desde hace una d&#233;cada con respecto al funcionamiento de la mente moral humana. Y Kurt Gray <a href="https://www.moralunderstandingnewsletter.com/p/when-jon-haidt-called-me-a-cheater?r=1nrnh&amp;utm_campaign=post&amp;utm_medium=web">acaba de escribir un post </a>en el que cuenta toda la historia precisamente porque se ha publicado recientemente un estudio muy importante de su laboratorio que le da la raz&#243;n, siempre desde su punto de vista, claro (que tambi&#233;n es el m&#237;o).</p><p>As&#237; que en esta entrada voy a hacer un resumen de esta pelea. Voy a contar primero brevemente lo que dice Haidt y despu&#233;s entraremos en la pelea y lo que dice Gray. Por &#250;ltimo hablaremos de lo que aporta el reciente art&#237;culo del equipo de Gray y c&#243;mo est&#225; la situaci&#243;n ahora mismo.</p><p><strong>&#191;Qu&#233; es lo que dice Jonathan Haidt sobre la mente moral humana?</strong></p><p>Haidt construy&#243; la Teor&#237;a de los Fundamentos Morales que dice que la moralidad no es monol&#237;tica sino que -a semejanza con el sentido del gusto- tiene diferentes &#8220;sabores&#8221; o pilares. Estos fundamentos son:</p><p style="text-align: justify;">-Cuidado/Da&#241;o</p><p style="text-align: justify;">-Equidad/Justicia/Enga&#241;o</p><p style="text-align: justify;">-Lealtad/Traici&#243;n</p><p style="text-align: justify;">-Autoridad/Subversi&#243;n</p><p style="text-align: justify;">-Santidad/Degradaci&#243;n</p><p style="text-align: justify;">-Libertad/Opresi&#243;n</p><p style="text-align: justify;">Seg&#250;n Haidt, los progresistas (en el original dicen liberales pero el t&#233;rmino liberal en EEUU tiene otro significado que yo voy a traducir por progresistas) se basan principalmente en los dos primeros pilares, el cuidado y la equidad. Los conservadores recurren tambi&#233;n a esos dos, pero a&#241;aden la lealtad, la autoridad y la pureza. Seg&#250;n Haidt estar&#237;amos ante mentes morales distintas, lenguajes morales distintos.</p><p style="text-align: justify;">Pero la aportaci&#243;n de Haidt no es s&#243;lo hacer una clasificaci&#243;n sino que explica (o defiende, ya que es una teor&#237;a o hip&#243;tesis) que la evoluci&#243;n nos dot&#243; de cinco o seis sistemas morales (los fundamentos) porque cada uno resolv&#237;a un problema diferente de supervivencia y cooperaci&#243;n en nuestros ancestros. Estos ser&#237;an los problemas evolutivos, lo que se llama en lenguaje evolucionista las presiones evolutivas, que resuelven:</p><p>Cuidado: proteger a los vulnerables, proteger a los ni&#241;os y a los d&#233;biles del grupo (sin esto los beb&#233;s se mueren)</p><p>Equidad/Justicia: evitar que otros se aprovechen de ti o del grupo (evita par&#225;sitos y freeloaders)</p><p>Lealtad: ayuda a formar coaliciones o equipos grandes y cohesionados para la guerra y la caza.</p><p>Autoridad: permite que grupos grandes funcionen sin pelearse todo el tiempo. Mantener el orden jer&#225;rquico y la estabilidad del grupo</p><p>Santidad: protege al grupo de enfermedades y comportamientos &#8220;degenerados&#8221;. Evitar enfermedades, par&#225;sitos y comportamientos que degradan al grupo (asco y pureza)</p><p>Libertad: evita que un jefe o tirano abuse demasiado del poder. En general, resistir la dominaci&#243;n excesiva de otros.</p><p style="text-align: justify;"><strong>&#191;Y qu&#233; es lo que dice Kurt Gray?</strong></p><p style="text-align: justify;">Gray sostiene que todos compartimos la misma mente moral, organizada en torno a una sola cosa: la percepci&#243;n de que alguien est&#225; siendo victimizado. Lo llama la Teor&#237;a de la Moralidad Di&#225;dica, porque la plantilla central del juicio moral es di&#225;dica: un agente intencional que causa da&#241;o a una v&#237;ctima vulnerable. He <a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/la-esencia-de-la-moralidad?utm_source=publication-search">tratado esta teor&#237;a</a> en <a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/teoria-diadica-de-la-moral-y-el-exito?utm_source=publication-search">entradas anteriores</a> del blog.</p><p>Originalmente Gray llamaba a su teor&#237;a de la moralidad &#8220;moralidad basada en el da&#241;o&#8221;, pero recientemente ha pasado a hablar de &#8220;victimizaci&#243;n&#8221;. En parte dice que se debe a un genuino avance te&#243;rico porque la victimizaci&#243;n captura mejor la riqueza completa de lo que la gente percibe que el simple &#8220;da&#241;o&#8221;. Pero en parte es tambi&#233;n un cambio estrat&#233;gico. La Teor&#237;a de los Fundamentos Morales (MFT) hab&#237;a definido el &#8220;da&#241;o&#8221; de forma muy estrecha -b&#225;sicamente como violencia f&#237;sica-, as&#237; que cuando Gray dec&#237;a que &#8220;todo se reduce al da&#241;o&#8221;, la gente imaginaba pu&#241;etazos. La visi&#243;n del da&#241;o de Gray es m&#225;s amplia y se refiere a la percepci&#243;n intuitiva de que una entidad vulnerable est&#225; siendo da&#241;ada.</p><p>El caso es que Gray empez&#243; a enredar y tocarle las narices a Haidt con su teor&#237;a del da&#241;o/v&#237;ctima en 2015. En abril de 2015, Chelsea Schein y &#233;l escribieron una entrada de blog titulada <a href="https://spsp.org/news-center/character-context-blog/making-sense-moral-disagreement-liberals-conservatives-and-harm">&#8220;Entendiendo el desacuerdo moral: liberales, conservadores y la plantilla basada en el da&#241;o que comparten&#8221;</a>, en la que explicaban c&#243;mo progresistas y conservadores comparten la misma mente moral. En octubre del mismo a&#241;o, Jonathan Haidt, Jesse Graham y Peter Ditto publicaron una entrada en el mismo blog titulada <a href="https://spsp.org/news-center/character-context-blog/volkswagen-moral-psychology">&#8220;El Volkswagen de la psicolog&#237;a moral&#8221;</a> en la que respond&#237;an a Gray y Schein. Su respuesta los comparaba con la empresa Volkswagen que hab&#237;a sido pillada en aquella &#233;poca manipulando los motores di&#233;sel para falsear las pruebas de emisiones. Haidt y cols. criticaron la metodolog&#237;a y los resultados de Gray y Schein hablando de &#8220;un taller de pruebas ama&#241;ado a su favor&#8221; y concluyeron que igual hab&#237;a que llamarlos a revisi&#243;n. En definitiva algo no muy amigable y un poco feo pero son cosas que pasan entre cient&#237;ficos.</p><p>Para entender el n&#250;cleo del desacuerdo entre estos dos autores tenemos que hablar de un famoso experimento mental propuesto por Haidt. Se trata de una vi&#241;eta en la que se describe una relaci&#243;n incestuosa entre hermanos y se pide a los participantes que juzguen el suceso. La vi&#241;eta o historia es &#233;sta:</p><p>&#8220;Julie y Mark, que son hermano y hermana, est&#225;n viajando juntos por Francia. Ambos est&#225;n de vacaciones de verano de la universidad. Una noche se quedan solos en una caba&#241;a cerca de la playa. Deciden que ser&#237;a interesante y divertido probar a hacer el amor. Al menos, ser&#237;a una experiencia nueva para cada uno. Julie ya estaba tomando la p&#237;ldora anticonceptiva, pero Mark tambi&#233;n usa un cond&#243;n, solo para estar seguros. Los dos disfrutan de la experiencia, pero deciden no volver a hacerlo. Guardan esa noche como un secreto especial entre ellos, lo que les hace sentirse a&#250;n m&#225;s unidos.</p><p>Entonces, &#191;qu&#233; piensas t&#250;? &#191;Estuvo mal que tuvieran sexo?&#8221;</p><p>Jonathan Haidt intenta demostrar que la moral es fundamentalmente intuitiva y emocional, y no el resultado de un razonamiento l&#243;gico y consciente, como se hab&#237;a cre&#237;do durante siglos (desde Plat&#243;n y Kant hasta Kohlberg). La gente condena r&#225;pidamente estas acciones (dice que est&#225; &#8220;mal&#8221;) pero cuando se les pide que expliquen por qu&#233; est&#225; mal, no encuentran razones v&#225;lidas (porque en las historias no hay da&#241;o, no hay v&#237;ctimas, no hay consecuencias negativas). Aun as&#237;, se aferran a su condena y se quedan atascados, confusos, ri&#233;ndose nerviosamente o diciendo frases como: &#8220;No s&#233; explicarlo&#8230; simplemente est&#225; mal.&#8221; &#8220;Es asqueroso&#8230; no deber&#237;a hacerse.&#8221; &#8220;No puedo decir por qu&#233;, pero lo s&#233;.&#8221; Haidt lo llam&#243; &#8220;atontamiento o embotamiento moral&#8221; (moral dumbfounding) y argument&#243; que esto era evidencia de que la moralidad va m&#225;s all&#225; del da&#241;o: que tenemos mecanismos separados (&#171;fundamentos&#187; o &#171;bases morales&#187;) para la pureza, la lealtad y otros aspectos.</p><p>Fijaos que Haidt da por hecho que no hay da&#241;o en escenarios como el del incesto (hay otros pero no vamos a entrar). Pero desde que ley&#243; este art&#237;culo a Gray siempre ha pensado que los participantes s&#237; percib&#237;an un da&#241;o. Igual objetivamente no hay un da&#241;o y Haidt lo descarta con rotundidad, pero s&#237; hay una percepci&#243;n de un da&#241;o y eso afecta al juicio de los participantes. Es como el miedo a volar de algunas personas. Objetivamente los datos dicen que es seguro y esas personas no tienen el mismo miedo a montarse en un coche que en un avi&#243;n cuando, en realidad, las cifras de accidentes de tr&#225;fico son peores que las de los aviones. Pero evidentemente esas personas perciben un posible da&#241;o y esa percepci&#243;n gu&#237;a su conducta. Los participantes podr&#237;an pensar que esa relaci&#243;n incestuosa da&#241;a la relaci&#243;n entre los hermanos, o su dignidad, o da&#241;a a la sociedad porque si todo el mundo hiciera eso se pondr&#237;a en cuesti&#243;n valores sagrados o profundos de la misma&#8230;</p><p><strong>&#191;Qu&#233; dice el &#250;ltimo art&#237;culo de Kurt Gray?</strong></p><p>Bueno, desde hace 10 a&#241;os Gray lleva sacando art&#237;culos mostrando exactamente lo mismo: que la percepci&#243;n de que alguien est&#225; siendo victimizado predice la condena moral en <strong>todos</strong> los tipos de violaciones, no solo en las que causan da&#241;o f&#237;sico, sino tambi&#233;n en las violaciones de &#8220;pureza&#8221;, de &#8220;lealtad&#8221; y en todas las dem&#225;s. Cuanta m&#225;s victimizaci&#243;n se percibe, mayor es la condena. Esto ocurre tanto en progresistas como en conservadores.</p><p>Pero Gray explica que metodol&#243;gicamente necesitaba una escala para medir lo que dice y poder demostrarlo m&#225;s rotundamente, la Teor&#237;a de los Fundamentos Morales (MFT) se populariz&#243; en parte gracias al Cuestionario de Fundamentos Morales. As&#237; que el equipo de Gray se dio cuenta de este vac&#237;o en su argumentaci&#243;n y crearon la AoVs, las Suposiciones de Vulnerabilidad, que se refieren a cu&#225;nto asumen las personas que alguien (o algo) es especialmente vulnerable a ser victimizado.</p><p>Todo el mundo se preocupa por proteger a las entidades vulnerables del da&#241;o (v&#237;ctimas), pero las personas discrepan fuertemente sobre<strong> </strong>qui&#233;n es especialmente vulnerable.</p><p>Esta idea es fundamental porque conecta una mente compartida basada en el da&#241;o con las diferencias individuales en los juicios morales.</p><p>El aborto es un claro ejemplo: si crees que un feto puede sentir dolor, tendr&#225;s una visi&#243;n moral muy distinta a la de alguien que lo ve como un simple mont&#243;n de c&#233;lulas sin sensibilidad. En el tema de la inmigraci&#243;n, los progresistas suelen presentar a los inmigrantes indocumentados como v&#237;ctimas vulnerables que buscan seguridad, mientras que los conservadores los ven como una amenaza para los ciudadanos inocentes. En los debates sobre el cambio clim&#225;tico, se enfrentan el sufrimiento de los ecosistemas contra el sufrimiento de los trabajadores que pierden su empleo por las regulaciones ambientales. Los debates sobre atletas trans enfrentan el da&#241;o a las competidoras frente al da&#241;o a la persona trans.</p><p>En todos estos casos, el desacuerdo no gira en torno a si el da&#241;o importa o no. Gira en torno a qui&#233;n est&#225; sufriendo el da&#241;o. Gray cols. construyeron esa escala de Suposiciones de Vulnerabilidad (AoV) para medir estas suposiciones. Para cualquier objetivo, los participantes responden a tres preguntas en una escala del 1 (&#171;nada vulnerable&#187;) al 5 (&#171;completamente vulnerable&#187;):</p><p>&#171;Creo que los siguientes son especialmente vulnerables a sufrir da&#241;o.&#187;</p><p>&#171;Pienso que los siguientes son especialmente vulnerables a ser maltratados.&#187;</p><p>&#171;Siento que los siguientes son especialmente vulnerables a ser victimizados.&#187;</p><p>El caso es que armados con esta escala Gray cols. realizan 12 estudios (que han llevado a&#241;os de trabajo) y publican <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/01461672261422957">un potente art&#237;culo</a>. Las conclusiones son que todos los seres humanos compartimos una mente moral basada en el da&#241;o (harm-based moral mind): condenamos moralmente aquello que percibimos como da&#241;o o victimizaci&#243;n. Sin embargo, progresistas y conservadores discrepan fuertemente no porque tengan &#8220;mentes morales diferentes&#8221;, sino porque tienen suposiciones muy distintas sobre qui&#233;n es especialmente vulnerable a ser victimizado.</p><p>Los progresistas ven la vulnerabilidad como algo basado en grupos. Dividen el mundo en &#8220;v&#237;ctimas especialmente vulnerables&#8221; (el medio ambiente, los &#8220;othered&#8221; -es decir, grupos minoritarios o marginados como inmigrantes, personas trans, minor&#237;as raciales, musulmanes, etc.-) y &#8220;opresores relativamente invulnerables&#8221; (los poderosos, las autoridades tradicionales y los grupos mayoritarios dominantes). Amplifican las diferencias de vulnerabilidad entre grupos.</p><p>Por contra, los conservadores ven la vulnerabilidad como m&#225;s individual y distribuida de forma m&#225;s uniforme. Creen que cualquiera puede ser v&#237;ctima, independientemente del grupo. Por eso tienden a minimizar las diferencias grupales de vulnerabilidad y ven a los poderosos (polic&#237;as, empresas, autoridades) y lo divino (Dios, la Biblia, la bandera) como m&#225;s vulnerables de lo que los liberales creen.</p><p><strong>&#191;Y c&#243;mo va la guerra ahora?</strong></p><p>Gray considera que ha ganado la guerra y que este art&#237;culo es inapelable. Observa tambi&#233;n que su Teor&#237;a Di&#225;dica, que ha estado minusvalorada, empieza a tomarse en serio en congresos y reuniones y parece iniciarse un cambio de paradigma.</p><p>Igual os est&#225;is preguntando qu&#233; importancia tiene esta guerra entre cient&#237;ficos para la gente de la calle como nosotros. Dice Gray:</p><p>&#8220;Las preguntas sobre c&#243;mo funciona nuestra mente moral importan m&#225;s all&#225; de la academia. Si la Teor&#237;a de los Fundamentos Morales (MFT) es correcta -es decir, si liberales y conservadores literalmente tienen mentes morales distintas-, entonces cerrar las brechas requerir&#237;a algo parecido a traducir entre lenguas alien&#237;genas: reformular tu mensaje usando el vocabulario moral del otro lado. Y ese enfoque ha tenido resultados desiguales.</p><p>Si nuestra explicaci&#243;n es correcta, el desaf&#237;o es diferente. Para entender a un conservador que se opone al matrimonio gay, no necesitas aprender un idioma moral extranjero. Solo necesitas comprender que esa persona percibe da&#241;o real -a las almas, al matrimonio, a los ni&#241;os-, aunque t&#250; consideres que esos da&#241;os son imaginarios. Para entender a un progresista que quiere cortar la financiaci&#243;n a la polic&#237;a, necesitas comprender que &#233;l ve a los polic&#237;as como agentes de da&#241;o contra comunidades vulnerables, y no como servidores p&#250;blicos vulnerables.</p><p>Todo el mundo se preocupa por las v&#237;ctimas. El desacuerdo radica en qui&#233;n cuenta como v&#237;ctima. Una vez que lo ves de esta forma, puedes tener una conversaci&#243;n de verdad: compartir evidencia, compartir experiencias y hacer visible la vulnerabilidad&#8230; en lugar de hablar cada uno en su propio idioma moral sin entenderse.&#8221;</p><p>A fin de cuentas lo que queremos es entender el mundo a nuestro alrededor y necesitamos tender puentes entre gente que pensamos diferente. Creo que la tensa y polarizada situaci&#243;n que vemos en el mundo actualmente indica que es urgente que encontremos maneras de que podamos convivir personas con diferentes ideas y visiones del mundo. Por eso es muy importante que entendamos cu&#225;l es la realidad de nuestra mente moral humana y la realidad que tenemos ah&#237; afuera. Si partimos de supuestos equivocados no llegaremos a ning&#250;n lado. Personalmente estoy con Gray, creo que la Teor&#237;a Di&#225;dica de Kurt Gray nos ayuda a entender c&#243;mo pensamos y juzgamos los humanos y es un buen punto de partida para intentar mejorar las cosas.</p><p>PS- <a href="https://x.com/sampratt99/status/2037184498039722028?s=20">Aqu&#237; ten&#233;is un hilo</a> de uno de los autores del trabajo del equipo de Kurt Gray explic&#225;ndolo:</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La tecnologia nos ha retribalizado]]></title><description><![CDATA[Estamos de vuelta en la aldea]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-tecnologia-nos-ha-retribalizado</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-tecnologia-nos-ha-retribalizado</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Thu, 26 Mar 2026 20:59:04 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.compactmag.com/article/how-technology-re-tribalized-us/">Este art&#237;culo es muy interesante</a>. Plantea que nuestra vida social y moral actual vuelve a ser muy parecida a la que ten&#237;amos en tiempos ancestrales en peque&#241;as tribus en las que todos nos conoc&#237;amos. La tecnolog&#237;a (especialmente Internet y las redes) ha <strong>re-tribalizado</strong> a las sociedades modernas, devolvi&#233;ndonos a din&#225;micas sociales muy similares a las de las peque&#241;as tribus ancestrales:</p><p>Durante la mayor parte de la historia humana, las personas vivieron en peque&#241;os grupos como las aldeas yanomami del Amazonas. En esos entornos, todos se conoc&#237;an, la reputaci&#243;n era cuesti&#243;n de supervivencia y las normas se manten&#237;an mediante chismes, verg&#252;enza p&#250;blica y la amenaza de exclusi&#243;n. Cualquier infracci&#243;n (no compartir comida, insultar a alguien o tener una aventura) se resolv&#237;a p&#250;blicamente en el centro del poblado. La conformidad era obligatoria porque estar &#8220;fuera&#8221; del grupo significaba quedarse sin aliados, sin pareja y sin protecci&#243;n.</p><p>Con el crecimiento de las ciudades y las naciones modernas, esta din&#225;mica tribal se debilit&#243;. El anonimato, la movilidad geogr&#225;fica y el tama&#241;o de las sociedades permitieron que la gente pudiera disentir, cambiar de c&#237;rculo social o vivir como &#8220;herejes&#8221; sin ser castigada de inmediato. Este per&#237;odo (especialmente los siglos XIX y XX) fue, seg&#250;n Lynch, una especie de &#8220;edad de oro para los disidentes&#8221;. Las instituciones y la distancia social actuaban como amortiguadores que proteg&#237;an la libertad individual frente a la presi&#243;n del grupo.</p><p>Pero Internet y las redes sociales han revertido este proceso y nos han devuelto a una versi&#243;n amplificada de la vida tribal. Ahora volvemos a vivir en una &#8220;aldea global&#8221; donde todos observamos a todos constantemente. Lo que se dice queda grabado para siempre, los conflictos se convierten en espect&#225;culos p&#250;blicos, y la reputaci&#243;n es global y permanente. Una persona en Nueva York puede castigar moralmente a un desconocido en Missouri por algo que dijo hace diez a&#241;os. La presi&#243;n por conformidad ha regresado con fuerza: la cancelaci&#243;n, el miedo al rechazo y la necesidad de se&#241;alar virtud son las nuevas formas de chisme y ostracismo tribal.</p><p>Es curioso que la vida digital reproduce los mecanismos m&#225;s antiguos de control social: vigilancia constante, reputaci&#243;n como bien escaso, verg&#252;enza p&#250;blica como castigo y lealtad al grupo por encima de la verdad o la raz&#243;n. La diferencia es que ahora la &#8220;aldea&#8221; es planetaria y la vigilancia es permanente. Lo que antes ocurr&#237;a solo dentro de una aldea ahora sucede delante de millones de personas. La tecnolog&#237;a no nos ha hecho m&#225;s libres ni m&#225;s racionales; nos ha devuelto a la l&#243;gica tribal, pero con un alcance y una intensidad que nunca antes existieron.</p><p>La explicaci&#243;n de todo es proceso es que la naturaleza humana no ha cambiado. A lo largo de cientos de miles de a&#241;os, los seres humanos evolucionamos para vivir en <strong>peque&#241;os grupos tribales</strong> donde la supervivencia depend&#237;a de mantener una buena reputaci&#243;n, evitar el rechazo del grupo, cumplir con las normas sociales y se&#241;alar lealtad al grupo. Cuando surgieron las grandes sociedades modernas (ciudades enormes, naciones, anonimato, movilidad), esa presi&#243;n tribal se relaj&#243; temporalmente. La gente pod&#237;a disentir, ser &#8220;rara&#8221; o cambiar de c&#237;rculo sin consecuencias graves. Ese fue un per&#237;odo relativamente excepcional en la historia humana.</p><p>Pero con internet y las redes sociales, la tecnolog&#237;a ha <strong>restaurado las condiciones ancestrales</strong>, solo que a escala global. Volvemos a vivir en una &#8220;aldea&#8221; donde todos nos observan, La reputaci&#243;n vuelve a ser p&#250;blica y permanente, el chisme y la verg&#252;enza p&#250;blica regresan con fuerza (ahora se llama cancel culture, etc.), y la necesidad de se&#241;alar virtud y demostrar lealtad al grupo vuelve a dominar.</p><p>Podr&#237;amos decir que la tecnolog&#237;a ha recreado las condiciones para las que nuestro cerebro estaba dise&#241;ado: vivir en una aldea donde todos nos vigilan y donde ser rechazado por el grupo es una amenaza existencial. Por eso, aunque vivamos en megaciudades del siglo XXI, nuestro comportamiento social vuelve a parecerse cada vez m&#225;s al de una tribu yanomami: chismes, alianzas, se&#241;alamiento moral, ostracismo y fuerte presi&#243;n por la conformidad.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La Agresión en la Pornografía]]></title><description><![CDATA[Mitos y realidades]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-agresion-en-la-pornografia</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-agresion-en-la-pornografia</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Wed, 18 Mar 2026 07:35:37 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!XdUX!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9275b5dd-51a2-464a-8dae-4e315f2c37e3_662x992.heic" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!XdUX!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9275b5dd-51a2-464a-8dae-4e315f2c37e3_662x992.heic" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!XdUX!, /__u/pablomalo.substack.com/w_424, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, /__u/pablomalo.substack.com/fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9275b5dd-51a2-464a-8dae-4e315f2c37e3_662x992.heic 424w, /__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!XdUX!, /__u/pablomalo.substack.com/w_848, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, 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Se trata de una revisi&#243;n de la literatura sobre la agresi&#243;n en la pornograf&#237;a junto con estudios propios de los autores donde analizan videos de Pornhub y entrevistan a consumidores de pornograf&#237;a de ambos sexos. Os resumo los hallazgos principales del libro porque creo que son interesantes y, algunos de ellos, contraintuitivos o no alineados con el discurso que se escucha habitualmente. Los autores resumen estos hallazgos en las Conclusiones al final del libro as&#237; que extraigo los puntos principales y algunos p&#225;rrafos explicativos de cada uno en sus propias palabras:</p><p><strong>1-La mayor&#237;a de los consumidores de pornograf&#237;a distinguen entre fantas&#237;as y conductas.</strong></p><p>&#8220;Tal como informamos en los cap&#237;tulos 4 y 6, encontramos una desconexi&#243;n com&#250;n entre las preferencias de muchos consumidores de pornograf&#237;a y sus pr&#225;cticas sexuales en la vida real. De hecho, muchos de los espectadores que declararon disfrutar de la agresi&#243;n en los videos pornogr&#225;ficos reportaron al mismo tiempo que no buscaban ni disfrutaban de la agresi&#243;n en su propia vida sexual, o al menos no disfrutaban de algunos de los actos que les resultaban excitantes en l&#237;nea.</p><p>De esta manera, muchos espectadores percib&#237;an la pornograf&#237;a en internet como un &#225;mbito donde ciertas fantas&#237;as -incluidas fantas&#237;as sobre agresi&#243;n y dominaci&#243;n- pod&#237;an explorarse de forma segura. Adem&#225;s, la mayor&#237;a de las personas entrevistadas consideraban que ver pornograf&#237;a no ten&#237;a realmente un impacto significativo o duradero en sus vidas.&#8221;</p><p><strong>2-Los espectadores enfatizan el consentimiento y el placer mutuo cuando reflexionan sobre la agresi&#243;n.</strong></p><p>&#8220;Tal como mostramos en el Cap&#237;tulo 5, muchos de los actos que los an&#225;lisis de contenido de pornograf&#237;a suelen considerar agresivos (por ejemplo, tirar del pelo o azotes) no eran considerados agresivos por la gran mayor&#237;a de los espectadores con quienes hablamos. En cambio, los espectadores se&#241;alaron el <strong>consentimiento</strong> (tanto verbal como visual) como la se&#241;al principal y m&#225;s importante para determinar si ve&#237;an un acto como agresivo o no.</p><p>Adem&#225;s, el consentimiento fue considerado crucial incluso por aquellos espectadores que encontraban excitante la agresi&#243;n. Cabe destacar que muchos espectadores admitieron que el consentimiento en la pornograf&#237;a no siempre es f&#225;cil de determinar. Muchos tambi&#233;n eran conscientes de que, incluso cuando las int&#233;rpretes expresan claramente consentimiento o incluso entusiasmo por un acto, pueden estar simplemente interpretando un papel y no disfrut&#225;ndolo realmente.</p><p>Aun as&#237;, a pesar de esta complejidad, el hecho de que los espectadores busquen activamente expresiones tanto de consentimiento como de placer demuestra que la gran mayor&#237;a de ellos no encuentra excitantes las representaciones de agresi&#243;n a menos que crean que ambas partes sexuales lo disfrutan.&#8221;</p><p><strong>3-La mayor&#237;a de los videos no contienen agresi&#243;n</strong></p><p>&#8220;Otro error com&#250;n que nuestros hallazgos ayudan a desmentir es la idea de que la agresi&#243;n en la pornograf&#237;a mainstream gratuita es muy prevalente -casi omnipresente- (Bridges, Wosnitzer, Scharrer, Sun &amp; Liberman, 2010; Dines, 2016; Sun, Wosnitzer, Bridges, Scharrer &amp; Liberman, 2010). En el Cap&#237;tulo 5 mostramos que la mayor&#237;a de los videos pornogr&#225;ficos gratuitos en l&#237;nea no contienen agresi&#243;n, incluso bajo las definiciones m&#225;s inclusivas de agresi&#243;n, que incluyen actos que muchos de nuestros entrevistados no consideraban agresivos.</p><p>Cuando se adoptan definiciones m&#225;s restrictivas de agresi&#243;n -aquellas que toman en cuenta el rol del consentimiento y los actos instrumentales-, la agresi&#243;n es a&#250;n menos com&#250;n: aparece en menos del 10 % de los videos muestreados aleatoriamente en PornHub y en menos del 2 % de los videos m&#225;s vistos con mayor frecuencia. Al mismo tiempo, las muestras de placer y afecto eran muy comunes y aparec&#237;an en la mayor&#237;a de los videos.</p><p>Es importante discutir aqu&#237; la discrepancia entre nuestros hallazgos y los presentados por uno de los estudios m&#225;s citados sobre agresi&#243;n en la pornograf&#237;a mainstream, realizado por Bridges et al. (2010). Ellos reportaron que alrededor del 88 % de los videos en su estudio inclu&#237;an agresi&#243;n f&#237;sica. Sin embargo, incluso cuando adoptamos una definici&#243;n id&#233;ntica de agresi&#243;n f&#237;sica a la que ellos utilizaron, y empleamos una estrategia de muestreo id&#233;ntica (examinando los videos m&#225;s populares), encontramos que solo el 12,9 % de los videos m&#225;s vistos de todos los tiempos en PornHub conten&#237;an agresi&#243;n f&#237;sica.</p><p>&#191;C&#243;mo explicar una discrepancia tan grande? Una posible explicaci&#243;n es la diferencia en el medio: videos alquilados frente a pornograf&#237;a gratuita en l&#237;nea. Sin embargo, no es en absoluto evidente que estos dos medios presenten discrepancias tan grandes en su representaci&#243;n de la pornograf&#237;a. Despu&#233;s de todo, los sitios tipo tube como PornHub suelen ser agregadores de diferentes enlaces y clips, que con mucha frecuencia son pirateados o robados (Tarrant, 2016). Por ello, Dines (2016) hab&#237;a sugerido que, dado que los sitios tube ofrecen gratis pornograf&#237;a que fue producida para su venta, el an&#225;lisis de Bridges et al. sobre videos pornogr&#225;ficos alquilados y comprados probablemente tambi&#233;n reflejar&#237;a el contenido de los sitios pornogr&#225;ficos gratuitos. Nosotros encontramos que esto no era as&#237;.</p><p>Por lo tanto, tambi&#233;n debemos considerar otras explicaciones. Una de ellas podr&#237;a ser que el p&#250;blico de la pornograf&#237;a en l&#237;nea probablemente difiere en algunos aspectos del p&#250;blico de los videos alquilados. El primero tiende a ser m&#225;s diverso, incluyendo, por ejemplo, m&#225;s mujeres, m&#225;s minor&#237;as de g&#233;nero y sexuales, y un grupo m&#225;s variado de hombres (Tarrant, 2016), quienes a su vez podr&#237;an preferir consumir contenido menos agresivo.</p><p>Otra posible explicaci&#243;n podr&#237;a relacionarse con el contenido que se sube en l&#237;nea y con el contenido que los sitios tube eligen censurar. En primer lugar, podr&#237;a ser que los usuarios que suben clips y fragmentos de video sean menos propensos a subir escenas que contengan agresi&#243;n. Adem&#225;s, los moderadores de los sitios tube podr&#237;an ser m&#225;s propensos a censurar pornograf&#237;a que incluya agresi&#243;n. Esta explicaci&#243;n recibi&#243; cierto apoyo en las entrevistas que realizamos con tres exempleados de este tipo de sitios. Estos exempleados argumentaron que, al menos, algunos contenidos agresivos efectivamente estaban siendo censurados o eliminados por completo de los sitios web.</p><p>Finalmente, las diferencias entre nuestros hallazgos y los de investigaciones previas tambi&#233;n podr&#237;an reflejar cambios a lo largo del tiempo en los materiales pornogr&#225;ficos. Ampliamos sobre estos posibles cambios en la siguiente secci&#243;n.&#8221;</p><p><strong>4-La pornograf&#237;a mainstream no se est&#225; volviendo cada vez m&#225;s agresiva</strong></p><p>&#8220;Una &#250;ltima posible explicaci&#243;n para la discrepancia entre nuestros propios hallazgos sobre la prevalencia de la agresi&#243;n y los de algunas investigaciones previas podr&#237;a estar relacionada con otro de nuestros principales descubrimientos. Tal como tambi&#233;n informamos en el Cap&#237;tulo 5, no encontramos respaldo para la afirmaci&#243;n com&#250;n de que la pornograf&#237;a mainstream se est&#225; volviendo &#8220;cada vez m&#225;s dura&#8221; con el paso del tiempo (Fradd, 2017; Picker &amp; Sun, 2008; Sun et al., 2010).</p><p>No observamos un aumento temporal significativo en los videos que representan diversos tipos de agresi&#243;n, pero s&#237; encontramos que el video promedio en a&#241;os m&#225;s recientes conten&#237;a segmentos m&#225;s cortos que representaban agresi&#243;n. Adem&#225;s, detectamos una reducci&#243;n moderada en la frecuencia de videos que conten&#237;an agresi&#243;n no consensuada, as&#237; como en la prevalencia de videos que recib&#237;an un t&#237;tulo que suger&#237;a agresi&#243;n.</p><p>Dado que el an&#225;lisis de Bridges et al. se realiz&#243; sobre una muestra de los videos m&#225;s alquilados con frecuencia en 2005, parte de la discrepancia entre nuestros hallazgos y los suyos podr&#237;a atribuirse, por lo tanto, a esta tendencia general hacia menos representaciones de agresi&#243;n en los videos pornogr&#225;ficos mainstream m&#225;s populares.</p><p>El hecho de que la pornograf&#237;a no se est&#233; volviendo cada vez m&#225;s agresiva tambi&#233;n tiene implicaciones para la percepci&#243;n social com&#250;nmente aceptada de que el consumo de pornograf&#237;a constituye una adicci&#243;n. Quienes sostienen esta percepci&#243;n suelen argumentar que, al igual que los adictos a las drogas, quienes consumen dosis cada vez mayores al no poder alcanzar el mismo nivel de euforia con la dosis anterior, muchos consumidores de pornograf&#237;a tambi&#233;n se desensibilizar&#237;an ante la agresi&#243;n. Por lo tanto, los espectadores tender&#237;an a buscar contenidos m&#225;s agresivos y degradantes una vez que la emoci&#243;n y la excitaci&#243;n previamente obtenidas con videos tradicionales &#8220;vainilla&#8221; disminuyen (Dodige, 2007; Hilton &amp; Clark, 2011; Paul, 2010).</p><p>Nuestro hallazgo de que la proporci&#243;n de videos que contienen agresi&#243;n no aument&#243; con los a&#241;os (y, seg&#250;n algunas medidas, incluso disminuy&#243;) no ofrece ning&#250;n respaldo a tales argumentos sobre la pornograf&#237;a como una adicci&#243;n generalizada con desensibilizaci&#243;n progresiva.</p><p>Tampoco encontramos un apoyo consistente a un patr&#243;n de desensibilizaci&#243;n y b&#250;squeda gradual de materiales cada vez m&#225;s agresivos con el paso del tiempo en nuestras entrevistas con consumidores de pornograf&#237;a. Mientras que algunos entrevistados reportaron que efectivamente comenzaron a explorar materiales m&#225;s agresivos a lo largo de los a&#241;os, otros describieron el patr&#243;n opuesto: una vez que la novedad se desvanec&#237;a, se sent&#237;an &#8220;abrumados&#8221; o &#8220;saturados&#8221; con la agresi&#243;n y prefer&#237;an exponerse a ella con menos frecuencia.</p><p>Estos relatos coinciden con los reportados por Loftus (2002), quien encontr&#243; una tendencia paralela en sus entrevistas con consumidores masculinos de pornograf&#237;a. Al igual que nuestros propios entrevistados, los de Loftus no reportaron una inclinaci&#243;n gradual hacia contenidos cada vez m&#225;s violentos. La mayor&#237;a de ellos o bien se mantuvo fiel a lo que le gustaba inicialmente, o explor&#243; contenidos m&#225;s duros pero regres&#243; a sus preferencias originales, o bien perdi&#243; completamente el inter&#233;s en las representaciones agresivas.</p><p><strong>5-La mayor&#237;a de los espectadores prefiere ver menos agresi&#243;n</strong></p><p>&#8220;No solo ocurre que la pornograf&#237;a mainstream popular no se est&#225; volviendo m&#225;s agresiva. Tambi&#233;n encontramos que la mayor&#237;a de los espectadores no muestra una preferencia por materiales agresivos. En el Cap&#237;tulo 6 mostramos que los videos que conten&#237;an agresi&#243;n &#8212;en particular agresi&#243;n no consensuada&#8212; eran significativamente menos vistos en comparaci&#243;n con los videos que no inclu&#237;an agresi&#243;n.</p><p>Por el contrario, los videos en los que las int&#233;rpretes femeninas expresaban placer y alcanzaban el cl&#237;max ten&#237;an m&#225;s probabilidades de recibir un mayor n&#250;mero de visualizaciones.</p><p>Nuestro an&#225;lisis de las valoraciones que los espectadores asignan a los videos sin agresi&#243;n aporta un apoyo adicional a la idea de que los espectadores no prefieren la agresi&#243;n. Los videos que representaban agresi&#243;n no consensuada ten&#237;an muchas menos probabilidades de recibir valoraciones favorables por parte de los espectadores, mientras que aquellos que mostraban placer y &#233;xtasis femenino eran m&#225;s propensos a obtener valoraciones positivas.&#8221;</p><p><strong>6-Las mujeres, no los hombres, son relativamente m&#225;s propensas a expresar inter&#233;s en la agresi&#243;n</strong></p><p>Este fue quiz&#225; el hallazgo m&#225;s contraintuitivo de nuestro estudio. Los resultados que presentamos en el Cap&#237;tulo 6 muestran que, aunque la mayor&#237;a de los espectadores prefer&#237;a videos no agresivos, esta tendencia era especialmente pronunciada entre los hombres.</p><p>Casi todos nuestros entrevistados masculinos (el 93 % de ellos) declararon que no les gustar&#237;a ver m&#225;s agresi&#243;n en la pornograf&#237;a. Sin embargo, esto solo ocurri&#243; en aproximadamente dos tercios de las mujeres entrevistadas.</p><p>Los hombres tambi&#233;n fueron m&#225;s propensos a reportar que no disfrutaban de ning&#250;n tipo de agresi&#243;n en los videos (el 60 % de los hombres) y, en particular, que no disfrutaban de las formas m&#225;s duras de agresi&#243;n (el 83 % de los hombres) ni de la agresi&#243;n no consensuada (casi todos los hombres).</p><p>En contraste, las mujeres fueron m&#225;s propensas a encontrar al menos algunas formas de agresi&#243;n en la pornograf&#237;a excitantes (casi dos tercios de las mujeres entrevistadas), y muchas de ellas tambi&#233;n reportaron que encontraban excitantes las formas m&#225;s duras de agresi&#243;n (casi el 40 % de las mujeres)&#8230;</p><p>(A este respecto hay datos de la propia Pornhub, por ejemplo de 2018:</p><p>https://www.pornhub.com/insights/extreme-categories</p><p>&#8220;Los videos hardcore son un 75 % m&#225;s populares entre las mujeres que entre los hombres&#8221;.</p><p>&#8220;Al igual que en nuestro resumen anual de 2017, las mujeres son mucho m&#225;s propensas a ver videos de sexo rudo que los hombres. Seg&#250;n los datos m&#225;s recientes, proporcionalmente, las mujeres muestran un 63 % m&#225;s de inter&#233;s en la categor&#237;a de Rough Sex&#8221;)</p><p>&#8220;Nuestros hallazgos respecto a la preferencia por contenidos agresivos entre muchas mujeres resultan a&#250;n m&#225;s sorprendentes. Gran parte de la literatura cr&#237;tica sobre pornograf&#237;a se ha centrado en los espectadores masculinos y en su aparente preferencia por la (sexual) dominaci&#243;n sobre las mujeres como la fuerza impulsora detr&#225;s de la difusi&#243;n de actos agresivos y humillantes en la pornograf&#237;a mainstream. Algunos autores incluso han sugerido que los hombres disfrutan viendo agresi&#243;n y humillaci&#243;n hacia las mujeres principalmente porque estos actos celebran la tensi&#243;n y la emoci&#243;n derivadas de la sexualizaci&#243;n de las desigualdades de g&#233;nero (Dines, 2006, 2010; Dines, Jensen &amp; Russo, 1998).</p><p>Nuestro hallazgo de que las espectadoras femeninas eran, de hecho, m&#225;s propensas a disfrutar de tales escenas (particularmente aquellas que representaban formas m&#225;s duras de agresi&#243;n) plantea un desaf&#237;o a estas nociones. Cabe destacar que debemos ser cautelosos al generalizar estos patrones a todas las espectadoras y espectadores de pornograf&#237;a, ya que nuestra muestra no es de ninguna manera plenamente representativa de esta poblaci&#243;n.</p><p>Aun as&#237;, en la medida en que logramos captar una tendencia real entre los espectadores, podemos cuestionar tanto la afirmaci&#243;n de que la pornograf&#237;a es violencia contra las mujeres como la afirmaci&#243;n de que esto es impulsado principalmente por las preferencias de los espectadores masculinos y los productores.&#8221;</p><p><strong>7-Los espectadores prefieren abrumadoramente los videos en los que las int&#233;rpretes femeninas expresan placer</strong></p><p>&#8220;Adem&#225;s de nuestras conclusiones sobre la agresi&#243;n, los resultados de la investigaci&#243;n tambi&#233;n indican una preferencia casi universal por parte de los espectadores hacia los videos que muestran el placer de las mujeres en la pornograf&#237;a. Nuestro an&#225;lisis de contenido revel&#243; que los videos que inclu&#237;an muestras de afecto y placer femenino recib&#237;an m&#225;s visualizaciones y valoraciones significativamente m&#225;s altas por parte de los espectadores.</p><p>Complementando esta tendencia, nuestros entrevistados destacaron de manera abrumadora la importancia de ver muestras de placer por parte de las int&#233;rpretes en los videos pornogr&#225;ficos. Muchos confesaron adem&#225;s que, en ausencia de tales muestras, no encontraban los videos excitantes.</p><p>Estos hallazgos son nuevamente consistentes con los de Loftus (2002), quien encontr&#243; que era importante para sus entrevistados masculinos que las int&#233;rpretes femeninas en los videos parecieran estar disfrutando. Los hombres en su estudio tambi&#233;n afirmaron que prefer&#237;an mucho m&#225;s cuando las int&#233;rpretes femeninas participaban con entusiasmo e inversi&#243;n en el acto sexual, una inclinaci&#243;n que tambi&#233;n observamos entre los hombres en el estudio actual.&#8221;</p><p><strong>8-Los videos populares de sexo entre personas del mismo sexo contienen m&#225;s agresi&#243;n que los videos heterosexuales populares</strong></p><p>&#8220;Otro hallazgo sorprendente, reportado en el Cap&#237;tulo 7, fue los niveles considerablemente m&#225;s altos de agresi&#243;n visible y no consensuada tanto en los videos hombre/hombre como en los videos mujer/mujer, en comparaci&#243;n con los videos hombre/mujer. Los videos que presentaban a dos hombres mostraban la mayor cantidad tanto de agresi&#243;n visible como de agresi&#243;n no consensuada, mientras que aquellos que presentaban a dos mujeres ten&#237;an la mayor cantidad de agresi&#243;n verbal, pero tambi&#233;n con frecuencia otras formas de agresi&#243;n f&#237;sica, como el manejo brusco y el estrangulamiento (choking).</p><p>Estos hallazgos desaf&#237;an nuevamente la proposici&#243;n de que la pornograf&#237;a se centra principalmente en la agresi&#243;n de los hombres hacia las mujeres. Sin embargo, tambi&#233;n encontramos que el afecto f&#237;sico, as&#237; como las muestras de placer y el cl&#237;max de las parejas no dominantes, eran mucho m&#225;s prominentes en los videos de sexo entre personas del mismo sexo que en los clips hombre/mujer.&#8221;</p><p><strong>9-Los videos que presentan mujeres de color no siempre contienen m&#225;s agresi&#243;n</strong></p><p>&#8220;Finalmente, en el Cap&#237;tulo 8 mostramos que las ideas comunes sobre jerarqu&#237;as raciales en la pornograf&#237;a y la forma en que estas jerarqu&#237;as moldean las pr&#225;cticas de agresi&#243;n son a veces err&#243;neas. Encontramos una relaci&#243;n compleja entre g&#233;nero, raza/etnia y agresi&#243;n en la pornograf&#237;a, donde la agresi&#243;n depende no solo de la identidad racial de las int&#233;rpretes femeninas, sino tambi&#233;n de la de los int&#233;rpretes masculinos y de la interacci&#243;n entre raza/etnia y g&#233;nero en cada video en particular.</p><p>Investigaciones previas han reportado que las mujeres negras est&#225;n marginadas en los medios de comunicaci&#243;n y, espec&#237;ficamente, en la industria del sexo (Brooks, 2010; Miller-Young, 2010, 2014; Reece, 2015). Estudios anteriores sobre videos pornogr&#225;ficos de alquiler en la d&#233;cada de 1990 tambi&#233;n suger&#237;an que las mujeres negras eran m&#225;s propensas a ser receptoras de agresi&#243;n tanto por parte de hombres negros como blancos (Cowan &amp; Campbell, 1994; Monk-Turner &amp; Purcell, 1999).</p><p>Sin embargo, nosotros encontramos que las int&#233;rpretes femeninas negras eran, en realidad, la categor&#237;a racial de mujeres menos propensa a recibir agresi&#243;n no consensuada y, adem&#225;s, eran m&#225;s propensas a ser receptoras de actos afectuosos en los videos pornogr&#225;ficos en l&#237;nea.</p><p>Nuestras entrevistas con consumidores de pornograf&#237;a ofrecen una posible explicaci&#243;n para este hallazgo contraintuitivo: la creciente conciencia entre muchos espectadores de pornograf&#237;a sobre las injusticias hist&#243;ricas de la esclavitud, as&#237; como sobre las desigualdades raciales actuales, lo que les generaba incomodidad ante las muestras de agresi&#243;n hacia mujeres negras, especialmente por parte de hombres blancos.&#8221;&#8230;</p><p>&#8220;Por lo tanto, concluimos este libro haciendo un llamado a una discusi&#243;n m&#225;s matizada sobre la agresi&#243;n y, en t&#233;rminos m&#225;s generales, sobre la industria pornogr&#225;fica: una discusi&#243;n mejor informada por los datos emp&#237;ricos y que considere con mayor cuidado la complejidad tanto de los conceptos como de las opiniones personales.</p><p>Esta discusi&#243;n no debe ignorar los aspectos negativos de la industria pornogr&#225;fica ni sus efectos perjudiciales documentados. Pero tampoco deber&#237;a dedicarse a la vilificaci&#243;n de esta industria, pasando por alto tanto los desarrollos recientes que la han hecho m&#225;s diversa y multifac&#233;tica como los relatos complejos de los espectadores, que aclaran las formas en que muchos de ellos decodifican los textos visuales que ven en l&#237;nea.&#8221;</p><p></p><p>PS- <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-hTlvh-H03Y">Mi conversaci&#243;n del d&#237;a 16 de marzo en la Fundaci&#243;n March con Lydia Delicado</a> y con los periodistas Antonio San Jos&#233; y Alejandra Herranz sobre la pornograf&#237;a.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una interpretación biológica de los sistemas morales]]></title><description><![CDATA[La moral humana explicada sin anestesia]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/una-interpretacion-biologica-de-los</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/una-interpretacion-biologica-de-los</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Thu, 26 Feb 2026 07:59:15 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Esta entrada es un resumen/comentario del art&#237;culo de Richard D. Alexander <a href="https://www.zygonjournal.org/article/id/12138/">&#8220;A Biological Interpretation of Moral Systems&#8221; </a>un cl&#225;sico de la la biolog&#237;a evolutiva de la moralidad. Extraigo algunas de las ideas clave:</p><p>-Los sistemas morales no son un misterio divino ni algo contrario a la selecci&#243;n natural, sino un producto directo de la evoluci&#243;n en grupos sociales complejos de individuos longevos con conflictos y confluencias de intereses permanentes.</p><p>-La moralidad es, en esencia, un sistema de reciprocidad indirecta con reglas, castigos y reputaci&#243;n. Surge porque los humanos vivimos en grupos donde las interacciones se repiten indefinidamente y hay observadores constantes. Actuar de forma &#8220;altruista&#8221; (ayudar a otros) genera una buena reputaci&#243;n que luego trae beneficios (ayuda futura, alianzas, parejas, protecci&#243;n). La conciencia es un mecanismo interno para autocastigarse y mantener esa reputaci&#243;n. Las reglas morales sirven para castigar a los tramposos que abusan de la reciprocidad.</p><p>-Una parte muy interesante es donde Alexander enfatiza una paradoja clave: la moralidad pudo haber surgido por razones &#8220;inmorales&#8221;. La cohesi&#243;n interna del grupo (patriotismo, lealtad, altruismo dentro del grupo) evolucion&#243; principalmente para competir mejor contra otros grupos humanos con intereses opuestos. La moral une al &#8220;nosotros&#8221; contra el &#8220;ellos&#8221;, excluyendo o perjudicando a los de fuera. Ejemplo: el altruismo dentro de la tribu/naci&#243;n a menudo se usa para la guerra o la dominaci&#243;n de otros grupos. Por tanto, la moral ideal de &#8220;justicia universal para todos los humanos&#8221; es una extrapolaci&#243;n moderna que choca con sus ra&#237;ces evolutivas ego&#237;stas.</p><p><strong>- </strong>Alexander distingue Altruismo verdadero de Altruismo aparente. Para &#233;l, casi todo altruismo es gen&#233;ticamente ego&#237;sta (beneficia copias de los genes del actor v&#237;a parientes o reciprocidad futura). El altruismo indiscriminado universal es raro y probablemente desventajoso.</p><p>-La moral no busca &#8220;el bien de todos por igual&#8221;, sino maximizar el &#233;xito reproductivo del individuo y su grupo en un entorno de conflictos permanentes. Las reglas &#233;ticas, la culpa y el castigo son herramientas para mantener la cooperaci&#243;n dentro del grupo y castigar a los que rompen el pacto.</p><p>Me interesa abundar un poco en este punto. Sin conflictos de intereses (es decir, sin intereses gen&#233;ticos/reproductivos diferentes), no habr&#237;a moral. La moral nace y se moldea por esos conflictos. Y ocurre que intereses gen&#233;ticos diferentes implican morales diferentes. Si dos grupos humanos tienen intereses gen&#233;ticos/reproductivos incompatibles (competencia por recursos, territorio, parejas, poder), sus sistemas morales ser&#225;n incompatibles o enfrentados. Lo que es moral dentro de un grupo (altruismo, justicia interna, lealtad) puede ser inmoral o irrelevante para el otro grupo, y viceversa. La idea de una moral universal (justicia para todos los humanos por igual) choca con esta realidad biol&#243;gica. En sus propias palabras:</p><p>&#171;Aunque la moralidad se define com&#250;nmente como algo que implica justicia para todas las personas [&#8230;], puede haber surgido por razones inmorales, como una fuerza que genera cohesi&#243;n dentro de los grupos humanos pero que espec&#237;ficamente excluye y se dirige contra otros grupos humanos con intereses diferentes.&#187;</p><p>&#171;La moralidad fue inventada o instituida (y mantenida y elaborada) por razones que, en una discusi&#243;n moderna o intelectualmente coherente, ser&#237;an necesariamente consideradas inmorales.&#187;</p><p>En conclusi&#243;n, Alexander ve la moral como un sistema adaptativo muy eficaz para la vida social humana, pero no como algo inherentemente noble o universal. Es ego&#237;sta en su origen biol&#243;gico (inter&#233;s gen&#233;tico disfrazado de altruismo), y su funci&#243;n principal ha sido cohesionar grupos para competir contra otros grupos. Entender esto biol&#243;gicamente ayuda a explicar tanto la fuerza como los l&#237;mites de la moralidad humana, y evita caer en utop&#237;as ingenuas de altruismo universal.</p><p>Realmente, creo que es la visi&#243;n de la moral m&#225;s cruda y realista que existe. Ning&#250;n fil&#243;sofo se ha acercado a esto. Alexander no est&#225; haciendo filosof&#237;a moral en el sentido tradicional, -no busca definir &#8220;lo bueno&#8221; ni justificar normas universales-, sino que aplica la biolog&#237;a evolutiva sin anestesia y describe lo que ve: la moralidad no es un regalo divino ni un logro &#233;tico puro, sino una herramienta adaptativa que surgi&#243; para resolver problemas muy concretos de supervivencia y reproducci&#243;n en grupos humanos complejos.</p><p>Lo que m&#225;s impacta (y lo que hace que ning&#250;n fil&#243;sofo cl&#225;sico o moderno se haya acercado tanto) es que Alexander no se escandaliza de sus propias conclusiones. Reconoce abiertamente que la moral pudo nacer por motivos que hoy considerar&#237;amos inmorales (cohesi&#243;n interna para competir mejor contra otros grupos, exclusi&#243;n/hostilidad hacia los &#8220;otros&#8221;). Pero no lo dice para atacar la moral, sino para entenderla como un fen&#243;meno biol&#243;gico real, sin idealizaciones rom&#225;nticas ni condenas moralistas.</p><p>&#191;Y por qu&#233; es tan distinta esta visi&#243;n a la de la filosof&#237;a tradicional? Plat&#243;n, Arist&#243;teles, Kant, Rawls, Singer&#8230; todos parten de premisas normativas: buscan justificar la moral, encontrar un fundamento racional o universal (la Forma del Bien, el imperativo categ&#243;rico, el velo de ignorancia, el altruismo efectivo). Pero Alexander parte de cero con la teor&#237;a de la evoluci&#243;n en la mano. &#191;Cu&#225;l es el origen biol&#243;gico y funcional de estos sistemas? No pregunta &#8220;&#191;c&#243;mo deber&#237;a ser la moral?&#8221;, sino &#8220;&#191;por qu&#233; existe la moral tal como la observamos?&#8221;. Y responde sin tapujos: porque ayud&#243; a grupos cohesionados a sobrevivir y reproducirse mejor que grupos menos cohesionados.</p><p>Ning&#250;n fil&#243;sofo se atreve a decir sin ambages que &#8220;la moral fue inventada por razones que en una discusi&#243;n moderna ser&#237;an vistas como inmorales&#8221;, porque eso dinamita el pedestal &#233;tico en el que la filosof&#237;a suele colocar la moralidad. Alexander, como bi&#243;logo evolutivo, no tiene ese pudor, sencillamente ve la moral como un rasgo biol&#243;gico m&#225;s, con ra&#237;ces ego&#237;stas (gen&#233;ticamente hablando) y funciones tribales. Alexander hace con la moral lo que Darwin hizo con la especie humana: la baja del pedestal metaf&#237;sico y la explica como un producto de la selecci&#243;n natural. Es demoledor, s&#237;, pero tambi&#233;n liberador si uno quiere entender la realidad sin velos.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[La guerra, la moral y nuestra psicología coalicional]]></title><description><![CDATA[Por qu&#233; los debates morales (pol&#237;tica, religi&#243;n&#8230;) se sienten como guerras]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/la-guerra-la-moral-y-nuestra-psicologia</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/la-guerra-la-moral-y-nuestra-psicologia</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Fri, 30 Jan 2026 10:06:35 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Este art&#237;culo de los padres de la Psicolog&#237;a evolucionista John Tooby y Leda Cosmides, <a href="https://cognitionandculture.net/wp-content/uploads/GroupsInMind2010.pdf">&#8220;Groups in Mind: The Coalitional Roots of War and Morality&#8221;</a> , me parece de esos que ayudan a entender cosas. B&#225;sicamente dicen que la guerra y la moral tienen su base en nuestra psicolog&#237;a coalicional. Lo he resumido en X y lo pongo aqu&#237; tambi&#233;n porque me parece realmente profundo. Hago un resumen.</p><p>La idea central de Tooby y Cosmides es que nuestra mente no est&#225; hecha para ser pac&#237;fica y racional todo el tiempo sino que est&#225; moldeada por un pasado muy violento en el que los grupos humanos (y antes los de nuestros primos los chimpanc&#233;s) viv&#237;an compitiendo constantemente por territorio, comida y parejas. Para sobrevivir en ese mundo, la evoluci&#243;n nos dot&#243; de una psicolog&#237;a muy especializada en formar coaliciones: grupos de personas que se unen para atacar a otros grupos o para defenderse, y tambi&#233;n para mantener el orden dentro del propio grupo. Esa capacidad de unirnos r&#225;pido, detectar qui&#233;n es leal y qui&#233;n no, calcular qui&#233;n tiene fuerza para hacer da&#241;o o para ayudar, y castigar a los que se aprovechan sin aportar, es el n&#250;cleo de todo. Esta es nuestra psicolog&#237;a coalicional.</p><p>La guerra, entonces, no es solo una locura cultural o un invento de los estados modernos sino que es una expresi&#243;n directa de esa psicolog&#237;a. Los hombres ancestrales formaban bandas para hacer incursiones letales contra vecinos, matando machos rivales, capturando hembras o expandiendo territorio. Para que eso funcionara, necesitaban coordinarse muy bien, confiar en que los compa&#241;eros no huyeran, y castigar duramente a quien traicionara al grupo. Esa misma maquinaria mental que permit&#237;a ganar guerras externas tambi&#233;n serv&#237;a para regular lo que pasaba dentro: si alguien robaba comida, no compart&#237;a o pon&#237;a en riesgo al grupo con su ego&#237;smo, el resto se un&#237;a para castigarlo, excluirlo o incluso matarlo. Sin esa disciplina interna, la coalici&#243;n se deshac&#237;a y perd&#237;a la pr&#243;xima pelea.</p><p>Con el tiempo, y sobre todo cuando los humanos desarrollamos lenguaje y grupos m&#225;s grandes, esa capacidad de unirnos para castigar desviados se volvi&#243; mucho m&#225;s sofisticada y se transform&#243; en lo que llamamos moralidad. La moral no es algo separado ni celestial: es la versi&#243;n evolucionada de ese castigo colectivo a los que rompen las reglas del grupo. En vez de solo castigar al que no aporta en la caza o en la batalla, empezamos a coordinarnos para imponer normas m&#225;s amplias como no robes, no mientas al grupo, sacrif&#237;cate por los dem&#225;s si hace falta, respeta ciertas cosas sagradas. Quien viola esas normas se convierte en un &#8220;enemigo interno&#8221;, y el grupo se activa como si fuera una guerra peque&#241;a: indignaci&#243;n compartida, chismes, exclusi&#243;n, verg&#252;enza p&#250;blica o castigo directo. Todo para mantener la cohesi&#243;n y que el grupo siga siendo fuerte contra los de fuera.</p><p>Por eso los debates morales de hoy se sienten tan intensos y tribales, como si fueran guerras de verdad. Cuando discutimos de pol&#237;tica, religi&#243;n, derechos o valores, no estamos solo intercambiando ideas sino que estamos activando los mismos circuitos que se encend&#237;an cuando una banda ancestral decid&#237;a si atacar al grupo vecino o castigar al traidor de dentro. El otro bando deja de ser &#8220;gente con opiniones distintas&#8221; y pasa a ser una amenaza al &#8220;modo correcto de vivir&#8221;, al grupo propio. La indignaci&#243;n moral se propaga rapid&#237;simo porque es una herramienta perfecta para unir a la gente contra un enemigo com&#250;n, igual que en un raid se coordinaban para atacar. Y mucha gente defiende sus posturas no tanto por llegar a la verdad, sino por demostrar lealtad al grupo y ganar estatus dentro de &#233;l: cuanto m&#225;s fuerte grites contra el &#8220;malo&#8221;, m&#225;s aplausos recibes de los tuyos.</p><p>Al final, guerra y moral comparten la misma ra&#237;z: la necesidad de formar coaliciones estables en un mundo donde los grupos rivales pod&#237;an destruirte. La guerra era la expresi&#243;n externa de esa psicolog&#237;a (atacar para ganar recursos), y la moral es la expresi&#243;n interna (castigar para que el grupo no se rompa). Las dos se retroalimentan: un grupo cohesionado moralmente gana m&#225;s guerras, y la presi&#243;n de las guerras ancestrales hizo que la moral se volviera m&#225;s fuerte y elaborada. Por eso, aunque vivamos en sociedades modernas con leyes y tecnolog&#237;a, cuando las cosas se ponen morales de verdad, el cerebro vuelve a modo tribal: nosotros contra ellos, lealtad absoluta o traici&#243;n imperdonable. Y ah&#237; est&#225; el quid: entender que esa intensidad no es solo irracionalidad, es nuestra herencia evolutiva gritando que la supervivencia del grupo est&#225; en juego.</p><p>Todo esto explicar&#237;a tambi&#233;n por qu&#233; la empat&#237;a se nos desconecta precisamente ante los enemigos y los &#8220;malos&#8221; o malvados de nuestro grupo.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Nunca hemos sido woke]]></title><description><![CDATA[&#191;Qui&#233;nes son los capitalistas simb&#243;licos?]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/nunca-hemos-sido-woke</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/nunca-hemos-sido-woke</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Tue, 13 Jan 2026 08:51:13 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!S-hw!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2af1a4ea-b9e0-49d5-92b4-10afb14dcf8b_978x1410.heic" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!S-hw!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2af1a4ea-b9e0-49d5-92b4-10afb14dcf8b_978x1410.heic" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!S-hw!, /__u/pablomalo.substack.com/w_424, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, 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Es un libro sobre el tema del wokismo realmente interesante y distinto. As&#237; como la mayor&#237;a de los libros que he le&#237;do sobre el wokismo (o Justicia Social Cr&#237;tica) trataban los or&#237;genes de esta ideolog&#237;a (remont&#225;ndola al posmodernismo, a la Teor&#237;a Cr&#237;tica, a la lucha por los derechos civiles, al declive de la religi&#243;n tradicional de la que es un sustituto, etc.), lo que Musa estudia aqu&#237; es a las personas que tienen esta ideolog&#237;a, a los que el llama capitalistas simb&#243;licos (yo igual los llamo woke a veces por abreviar). El libro no va sobre el wokismo sino sobre los capitalistas simb&#243;licos.</p><p><strong>Musa Al-Gharbi</strong></p><p>Y el retrato que nos pinta de estos capitalistas simb&#243;licos no es nada favorecedor, yo dir&#237;a que es demoledor. Muy resumido, Musa plantea que los capitalistas simb&#243;licos (que son &#233;lite) utilizan la justicia social como un instrumento para su propio beneficio, para avanzar sus propios intereses, destapando la hipocres&#237;a detr&#225;s de este movimiento. Y choca mucho que un libro tan cr&#237;tico est&#233; siendo en principio bien recibido por los capitalistas simb&#243;licos y est&#233; teniendo tanto &#233;xito (merecido desde mi punto de vista). Para entender esto conviene quiz&#225;s empezar hablando un poco de qui&#233;n es Musa Al-Gharbi.</p><p>Musa Al-Gharbi proviene de una familia de militares de varias generaciones de una peque&#241;a ciudad de Arizona. Ahora es musulm&#225;n (no viene de familia musulmana) pero en su momento se plante&#243; ser sacerdote cat&#243;lico pero luego entr&#243; en una crisis existencial y digamos que estuvo buscando su camino mucho tiempo. Su padre es afroamericano y su madre y su padrastro son blancos pero &#233;l se identifica como negro y como musulm&#225;n. Antes de ir a estudiar a la universidad de Columbia en Nueva York estudi&#243; en una universidad p&#250;blica de su ciudad (community college) a la vez que trabajaba vendiendo zapatos. Cuando acudi&#243; a una universidad de la Ivy League, como es la de Columbia (para estudiar sociolog&#237;a fundamentalmente), era mucho mayor que el resto de los estudiantes, una d&#233;cada por lo menos. Todo esto es importante por dos razones. Por un lado, Musa sabe c&#243;mo es la vida real. No es un hijo de pap&#225; al que le pagan la universidad y nunca ha tenido que trabajar para buscarse la vida. Creo que esa visi&#243;n que tiene desde fuera, de haber sido vendedor de zapatos y luego un intelectual que gana mucho dinero le da una perspectiva para entender a los capitalistas simb&#243;licos que otros acad&#233;micos no han tenido.</p><p>La segunda raz&#243;n es que ser negro y musulm&#225;n le otorga tambi&#233;n muchos puntos en esta cultura del victimismo en la que viven en EEUU o, como &#233;l dice, le otorga mucho capital tot&#233;mico, del que ahora hablaremos. Quiero decir que al pertenecer a minor&#237;as &#233;tnicas y religiosas que han sido marginadas hist&#243;ricamente, seg&#250;n el discurso woke, tiene la acreditaci&#243;n requerida para hablar sobre estos temas y que se le respete (adem&#225;s la cadena Fox intent&#243; cancelarlo). <a href="https://www.youtube.com/watch?v=N1B9b8sni9U&amp;t=1s">En una entrevista que le he escuchado </a>dice claramente que si &#233;l no fuera negro ni musulm&#225;n no le habr&#237;an publicado este libro, un hombre blanco cis-hetero no habr&#237;a podido escribirlo. Merece la pena decir que Musa se considera, como acad&#233;mico que es, un capitalista simb&#243;lico.</p><p><strong>Los capitalistas simb&#243;licos</strong></p><p>Hecha esta peque&#241;a biograf&#237;a del autor vamos a ver algunas de las ideas clave del libro siempre de una manera muy resumida porque es un libro muy denso y de m&#225;s de 300 p&#225;ginas que no es f&#225;cil sintetizar, aunque lo recomiendo sin ninguna duda. Lo primero que tenemos que definir es qui&#233;nes son los capitalistas simb&#243;licos. Aqu&#237; va una definici&#243;n r&#225;pida:</p><p>&#8220;Los capitalistas simb&#243;licos son profesionales que trafican en s&#237;mbolos y ret&#243;rica, im&#225;genes y narrativas, datos y an&#225;lisis, ideas y abstracci&#243;n (en oposici&#243;n a los trabajadores dedicados a formas manuales de trabajo vinculadas a bienes y servicios f&#237;sicos). Por ejemplo, las personas que trabajan en campos como la educaci&#243;n, la ciencia, la tecnolog&#237;a, las finanzas, los medios de comunicaci&#243;n, el derecho, la consultor&#237;a, la administraci&#243;n y las pol&#237;ticas p&#250;blicas son, de manera abrumadora, capitalistas simb&#243;licos. Si est&#225;s leyendo este libro, hay muchas probabilidades de que t&#250; seas un capitalista simb&#243;lico. Yo mismo lo soy.&#8221;</p><p>El concepto de capitalista simb&#243;lico no es de Musa sino de Pierre Bourdieu que es el gran soporte te&#243;rico de Musa, el propio Musa reconoce que sin Bourdieu no habr&#237;a desarrollado su teor&#237;a central. Nos dice Musa:</p><p>&#8220;En su libro de 1979 Distinci&#243;n, Bourdieu introdujo la idea del capital simb&#243;lico. A diferencia de los recursos m&#225;s tradicionales asociados a la riqueza, los bienes materiales, etc., Bourdieu defini&#243; el capital simb&#243;lico como los recursos de los que dispone una persona en funci&#243;n del honor, el prestigio, la celebridad, la consagraci&#243;n y el reconocimiento. Estos aspectos simb&#243;licos de la vida social est&#225;n &#237;ntimamente ligados al poder y a la riqueza, o a las necesidades y aspiraciones materiales y pol&#237;ticas. Seg&#250;n Bourdieu, los papeles que se asignan a las personas en funci&#243;n de su capital simb&#243;lico (o de su carencia) pueden ser en realidad m&#225;s importantes que las fuerzas econ&#243;micas convencionales a la hora de determinar c&#243;mo se organiza el poder dentro de una sociedad. Y, independientemente de c&#243;mo surjan las desigualdades, es fundamentalmente a trav&#233;s del capital simb&#243;lico como estas se legitiman y se mantienen.&#8221;</p><p>En su formulaci&#243;n inicial, Bourdieu destac&#243; tres formas de capital simb&#243;lico: el cultural, el acad&#233;mico y el pol&#237;tico.</p><p>&#8220;El capital pol&#237;tico incluye la confianza, la buena voluntad, las relaciones y la autoridad institucional que pueden utilizarse para movilizar a otros al servicio de objetivos concretos. El t&#237;tulo formal de una persona dentro de la jerarqu&#237;a de una organizaci&#243;n, su credibilidad, fiabilidad, eficacia, experiencia y virtud percibidas: todos estos son recursos a los que se puede recurrir para convencer a otros de que se unan a alguien, conf&#237;en en su visi&#243;n, sigan su plan y persigan sus prioridades.</p><p>El capital acad&#233;mico, por su parte, consiste en conseguir que otros se sometan al</p><p>juicio de uno bas&#225;ndose en conocimientos especiales, intelecto, habilidades o experiencia. El capital acad&#233;mico se deriva principalmente de las credenciales, los t&#237;tulos, la formaci&#243;n formal y dem&#225;s. Las personas suelen demostrar su capital acad&#233;mico llamando la atenci&#243;n sobre sus conocimientos te&#243;ricos (por ejemplo, mencionando nombres de acad&#233;micos o textos acad&#233;micos o utilizando conceptos acad&#233;micos en sus comunicaciones), apelando a la autoridad epist&#233;mica (&#171;Tengo un doctorado en x&#187; o &#171;Como experto en y...&#187;) o evocando su asociaci&#243;n con instituciones o profesiones vinculadas al conocimiento acad&#233;mico (por ejemplo, profesor, investigador, analista, especialista, m&#233;dico, abogado, consultor o periodista).</p><p>Por &#250;ltimo, el capital cultural consiste en mostrarse interesante, guay, sofisticado, carism&#225;tico, encantador, etc. Las personas revelan su capital cultural a trav&#233;s de su forma de hablar, su porte, su vestimenta, sus modales, sus gustos y las opiniones que expresan, todo lo cual proporciona pistas importantes sobre su nivel de educaci&#243;n, su origen socioecon&#243;mico, sus alineamientos ideol&#243;gicos y pol&#237;ticos, su lugar de origen, etc. De estas tres formas principales de capital simb&#243;lico, el capital cultural es el menos accesible para quienes no pertenecen a la &#233;lite. Como subray&#243; Bourdieu, solo aquellos que est&#225;n &#171;alejados de la necesidad&#187; suelen tener el lujo de cultivar las &#171;disposiciones duraderas de la mente y el cuerpo&#187; asociadas con un estatus elevado.&#8221;</p><p>Seg&#250;n Musa, estas &#233;lites trafican en s&#237;mbolos, ideas, datos, narrativas (no en bienes f&#237;sicos) y usan el discurso &#8220;woke&#8221; o de justicia social como forma de capital cultural/simb&#243;lico para distinguirse, ganar estatus y legitimar su dominio. Aunque se presentan como progresistas y aliados de los marginados, reproducen desigualdades (hipocres&#237;a que Bourdieu llamar&#237;a &#8220;violencia simb&#243;lica&#8221;).</p><p><strong>Capital Tot&#233;mico</strong></p><p>Aparte de estos capitales que acabo de resumir, es importante comentar el concepto de capital tot&#233;mico. Es una forma de capital simb&#243;lico que es m&#225;s exclusiva de las sociedades del victimismo occidentales actuales:</p><p>&#8220;En t&#233;rminos sociol&#243;gicos, un t&#243;tem es un s&#237;mbolo sagrado que representa a un pueblo; marca una esencia a la que est&#225;n unidos de forma &#250;nica; conecta su pasado con el presente; vincula el destino de los portadores del t&#243;tem y les confiere unas propiedades sociales distintivas. Si entendemos que etiquetas como &#171;negro&#187;, &#171;LGBTQ&#187;, &#171;discapacitado&#187;, &#171;mujer&#187;, etc., como si tuvieran una funci&#243;n similar a la de los t&#243;tems en la cultura contempor&#225;nea de victimismo, entonces podemos definir el &#171;capital tot&#233;mico&#187; como la autoridad epist&#233;mica y moral que se le otorga a un individuo por llevar uno o m&#225;s de estos t&#243;tems, es decir, por su pertenencia declarada o percibida a un grupo hist&#243;ricamente marginado o desfavorecido&#187;.</p><p>&#171;Las personas pertenecientes a poblaciones que han sido perseguidas, explotadas, oprimidas o excluidas suelen ser consideradas poseedoras de conocimientos o perspectivas especiales a los que otros no tienen acceso&#187;&#8230;&#171;En relaci&#243;n con estas percepciones de mayor perspicacia, honestidad y autenticidad, se considera que los portadores de t&#243;tems son moralmente superiores a los dem&#225;s. Muchos sostienen que colocar a personas de grupos hist&#243;ricamente marginados y desfavorecidos en puestos de poder har&#225; que las instituciones sean m&#225;s &#233;ticas. Se considera que las personas de grupos hist&#243;ricamente marginados y desfavorecidos son m&#225;s dignas de poder, y se presume que son m&#225;s juiciosas y ben&#233;ficas en la forma en que ejercen el poder. Resumiendo la mentalidad que prevalece en muchos espacios capitalistas simb&#243;licos, Richard Rorty argument&#243;: &#171;La izquierda cultural tiene una visi&#243;n de Estados Unidos en la que... los miembros de grupos anteriormente victimizados... han adquirido de alguna manera m&#225;s visi&#243;n de futuro e imaginaci&#243;n que los ego&#237;stas suburbanos. Se espera que estas personas anteriormente oprimidas y ahora poderosas sean tan angelicales como los hombres blancos heterosexuales eran diab&#243;licos&#187;.</p><p>&#171;Las &#233;lites culturales intentan explotar estas suposiciones mediante el cultivo y el gasto de capital tot&#233;mico. Las personas intentan aprovechar el capital tot&#233;mico haciendo afirmaciones que comienzan con frases como &#171;Como [insertar aqu&#237; la identificaci&#243;n tot&#233;mica], pienso/siento/deseo...&#187;, con la expectativa impl&#237;cita de que sus pensamientos, sentimientos o deseos personales tendr&#225;n m&#225;s peso del que tendr&#237;an de otro modo, en virtud de su afiliaci&#243;n a un grupo hist&#243;ricamente marginado o desfavorecido&#187; (un ejemplo: alguien empieza a hablar diciendo: &#8220;como persona trans, pienso&#8230;&#8221;). En resumen, es una forma de prestigio o estatus (conferido por pertenecer a un grupo hist&#243;ricamente marginado) pero se puede traducir en ventajas materiales concretas:</p><p>&#171;Dicho esto, poseer capital tot&#233;mico puede ayudar, y a menudo ayuda, a los capitalistas simb&#243;licos a obtener acceso a beneficios materiales directos, que suelen proporcionar instituciones estatales, corporativas o sin &#225;nimo de lucro deseosas de rectificar simb&#243;licamente los agravios hist&#243;ricos cometidos contra diversos grupos, otorgando honores y beneficios a los portadores de t&#243;tems contempor&#225;neos. Esto puede adoptar la forma de oportunidades especiales de financiaci&#243;n (becas, ayudas, subvenciones que est&#225;n expl&#237;cita o impl&#237;citamente restringidas a los portadores de t&#243;tems); iniciativas especiales de contrataci&#243;n, promoci&#243;n o tutor&#237;a reservadas para los portadores de t&#243;tems; preferencias en la publicaci&#243;n (es decir, en igualdad de condiciones, dar preferencia a las becas, el periodismo, los editoriales u otras contribuciones sobre diversos temas de personas que provienen de grupos particulares, especialmente con respecto a cuestiones codificadas discursivamente como destacadas para esos grupos); y m&#225;s all&#225;&#187;.</p><p>Como hemos comentado, Musa es consciente del capital tot&#233;mico tot&#233;mico que atesora y lo ha usado parar publicar el libro.</p><p><strong>Los Cuatro Grandes Despertares y su origen</strong></p><p>Musa en su estudio sobre el wokismo y los capitalistas simb&#243;licos considera que han existido cuatro Grandes Despertares (Great Awokenings en ingl&#233;s):</p><p>Primer Gran Despertar: a&#241;os 1920 (y principios de los 1930, con la Gran Depresi&#243;n).</p><p>El m&#225;s intenso de todos seg&#250;n el autor. Surge en la era del boom universitario y la expansi&#243;n de profesiones simb&#243;licas (periodismo, academia, ONGs, etc.). &#201;poca de gran activismo moral, progresismo cultural, eugenesia &#8220;progresista&#8221;, prohibici&#243;n del alcohol, movimientos por la paz y primeros grandes debates sobre diversidad/inclusi&#243;n en la &#233;lite. Se asocia con el surgimiento del &#8220;New Deal&#8221; y cambios culturales previos a la II Guerra Mundial.</p><p>Segundo Gran Despertar: a&#241;os 1960&#8211;principios de 1970.</p><p>El famoso movimiento contracultural de los 60: derechos civiles, feminismo de segunda ola, movimiento contra la guerra de Vietnam, liberaci&#243;n sexual, Black Power, etc. Al-Gharbi lo enmarca como otro episodio de &#233;lites y aspirantes a &#233;lite (estudiantes universitarios masificados por el boom post-II Guerra) usando el discurso de justicia social para desafiar el orden establecido y ganar posiciones.</p><p>Tercer Gran Despertar: finales de los 1980 y principios de los 1990.</p><p>La &#233;poca de la &#8220;correcci&#243;n pol&#237;tica&#8221; (PC culture), el multiculturalismo en universidades, debates sobre discurso de odio, identidad y representaci&#243;n en medios/academia. Surge tras la expansi&#243;n universitaria de los 80 y la crisis econ&#243;mica de finales de los 70&#8211;80, con otra ola de frustraci&#243;n entre graduados que no encuentran el estatus esperado.</p><p>Cuarto Gran Despertar: el actual, que se inicia en 2010&#8211;2011 y dura hasta 2020 o 2022, ahora ya estar&#237;amos en el declive de este &#250;ltimo gran despertar.</p><p>Comienza con Occupy Wall Street (2011), se intensifica enormemente a partir de 2014&#8211;2015 (protestas universitarias, #MeToo, BLM 2020, todo el tema DEI, la cultura de la cancelaci&#243;n, etc.). Al-Gharbi argumenta que ya est&#225; terminando (o termin&#243;) desde 2022&#8211;2023 y luego con la llegada de Trump.</p><p>Pero &#191;cu&#225;l es el origen de estos Grandes Despertares, por qu&#233; surgen? Musa explica que hay dos causas principales. La primera causa es la sobreproducci&#243;n de &#233;lites o de aspirantes a &#233;lite y en esto coincide con Peter Turchin. Aparecen demasiados graduados universitarios (sobre todo en profesiones simb&#243;licas como academia, medios, burocracia cultural, ONGs, etc.) compitiendo por un n&#250;mero limitado de puestos de estatus alto y bien remunerados. Esto genera frustraci&#243;n masiva entre los aspirante a &#233;lites que se sienten abandonados por el sistema. En teor&#237;a estos aspirantes a &#233;lite lo han hecho todo bien, han ido a una universidad de &#233;lite, han sacado sus t&#237;tulos y sus masters y dem&#225;s pero ven que no tienen un hueco en el sistema. Cuando no encuentran el estatus esperado, usan el discurso de justicia social como arma para desafiar a las &#233;lites establecidas y abrirse hueco (o al menos ganar capital simb&#243;lico interno).</p><p>La segunda causa es que haya una convergencia de manera que las cosas les vayan mal no s&#243;lo a los capitalistas simb&#243;licos sino tambi&#233;n a la gente normal. Si las cosas van mal s&#243;lo para los capitalista simb&#243;licos o s&#243;lo para la gente normal no pasa nada. Si les va mal solo a los capitalistas simb&#243;licos y se quejan est&#225;n siendo ego&#237;stas y si les va a mal s&#243;lo a los pobres, los capitalistas simb&#243;licos no hacen nada. As&#237; que no basta con que exista una sobreproducci&#243;n de &#233;lites, eso es necesario pero no suficiente. El segundo factor clave es que, en esos momentos, la frustraci&#243;n de la &#233;lite coincida con un periodo en que la vida ha empeorado para la gente corriente (desigualdad creciente, estancamiento econ&#243;mico, precariedad para las clases medias/bajas). Esto crea una especie de &#8220;colapso parcial de trayectorias&#8221; entre &#233;lites y no-&#233;lites, haciendo que el discurso woke/moralista resuene m&#225;s y se pueda alinear temporalmente con causas &#8220;aut&#233;nticas&#8221; de los marginados. Es decir, los capitalistas simb&#243;licos pueden reivindicar su situaci&#243;n parecido que se son altruistas y se p preocupan por la gente normal. Sin esta segunda condici&#243;n, la sobreproducci&#243;n genera resentimiento, pero no necesariamente un despertar masivo y coordinado.</p><p>Como hemos dicho, seg&#250;n Musa, los aspirantes a &#233;lites usan la justicia social como una herramienta estrat&#233;gica para avanzar sus intereses personales en contextos de sobreproducci&#243;n de &#233;lites (demasiados graduados compitiendo por puestos de estatus limitado). Es decir, en lugar de buscar cambios reales para los marginados, emplean este discurso para ganar estatus interno. Acusan a las &#233;lites establecidas (dentro de su propia clase) de ser insuficientemente &#8220;progresistas&#8221; o &#8220;woke&#8221;, lo que les permite posicionarse como moralmente superiores y reclamar recursos, posiciones o influencia. Tambi&#233;n desplazan a competidores, usan se&#241;alamientos de &#8220;insensibilidad&#8221; o &#8220;privilegio&#8221; para deslegitimar y desplazar a rivales en instituciones (universidades, medios, corporaciones), abriendo oportunidades para s&#237; mismos o sus aliados. En un mercado saturado, el activismo woke act&#250;a como una &#8220;moneda&#8221; para diferenciarse, sin requerir acciones materiales costosas.</p><p>En definitiva, el wokismo o justicia social cr&#237;tica (enfocada en identidad, opresi&#243;n interseccional y deconstrucci&#243;n de normas) juega un rol clave como arma de competencia intra-&#233;lite. No es un movimiento genuino de base, sino un mecanismo que amplifica la frustraci&#243;n de aspirantes a &#233;lite, les permite aliarse temporalmente con causas de los oprimidos para ganar legitimidad, pero termina priorizando batallas simb&#243;licas (por ejemplo, lenguaje inclusivo, cancelaciones) que benefician su ascenso sin alterar desigualdades estructurales. Ocurre incluso, y es muy interesante, que los woke llegan a identificarse con los oprimidos y marginados y se consideran ellos mismos oprimidos y marginados y les encanta presentarse como v&#237;ctimas. Al-Gharbi enfatiza que estos despertares no consiguen cambiar para nada la situaci&#243;n de los pobres o de la gente marginada y que incluso el balance global de estos despertares y de todo este wokismo es negativo para la gente normal.</p><p>&#191;Y c&#243;mo acaban los Grandes Despertares? Pues el fervor woke declina una vez que los frustrados se integran. Cuando el sistema consigue ir colocando este exceso de &#233;lites se suelen acabar los Grandes Despertares que, como curiosidad, tienden a durar unos 10 a&#241;os, aunque alguno ha durado algo menos.</p><p><strong>Conclusi&#243;n</strong></p><p>Como resumen muy general del libro concluir&#237;a con la siguiente explicaci&#243;n. Los capitalistas simb&#243;licos estar&#237;an atrapados entre dos deseos. Por un lado tienen el deseo de ser igualitarios y de que la vida de los m&#225;s desfavorecidos mejore pero, por otro lado, tiene el deseo de ser &#233;lites y de que sus hijos mantengan su estado elitista o incluso lo mejoren. Y ambas cosas son incompatibles. Y el deseo que tiene mayor prioridad es el de ser &#233;lites. Como dice en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=MNYgNzNWcbs">la charla del MIT</a>: no se puede ser un escalador social igualitario, es una contradicci&#243;n en los t&#233;rminos.</p><p>Musa denuncia que hay una contradicci&#243;n entre lo que dicen y lo que hacen los woke o capitalistas simb&#243;licos. Justifican sus grandes sueldos porque ellos trabajan para ayudar a la gente (profesores, periodistas, sanidad, etc.), es decir, se presentan como que son altruistas pero en realidad s&#243;lo se preocupan de ellos mismos. El estilo de vida de los capitalistas simb&#243;licos mantiene el estado de cosas en la sociedad y ellos son los principales actores del sistema. Su estilo de vida as&#237; lo refleja y pongo algunos ejemplos.</p><p>Por ejemplo, algunos capitalistas simb&#243;licos quieren eludir el bulto y decir que los que tienen el poder son los millonarios y billonarios y que el 1% de la poblaci&#243;n tiene el 26% de la riqueza. Pero ante esto Musa comenta dos cosas. Por un lado, los millonarios y billonarios no hacen nada por s&#237; mismos: &#191;qui&#233;n contrata gente en sus empresas? &#191;qui&#233;n les lleva la contabilidad? &#191;qui&#233;n escribe todos los documentos, etc? Pues los capitalistas simb&#243;licos&#8230;sin ellos los millonarios no pueden hacer las cosas. Por otro lado, es tremendo que el 1% de la poblaci&#243;n tenga el 26% de la riqueza pero a&#250;n as&#237; no se puede decir que los millonarios tenga la mayor parte de la riqueza. Si nos fijamos en el quintil superior, el 20% de la poblaci&#243;n tiene el 71% (dos tercios) de la riqueza y &#191;qui&#233;nes son ese 20%? Pues las clases medias/altas de los capitalistas simb&#243;licos. Es decir, los capitalistas simb&#243;licos manejan m&#225;s riqueza que el 1%.</p><p>Alg&#250;n otro ejemplo. Muchos capitalistas simb&#243;licos est&#225;n casados con capitalistas simb&#243;licos (por emparejamiento selectivo o assortative mating) es decir, que ese hogar tiene dos sueldos de 6 cifras cada uno (hablo de EEUU). Pero la pareja de capitalistas simb&#243;licos trabaja y para cuidar a sus hijos o limpiar sus casas utilizan a otras mujeres pobres o inmigrantes y les pagan sueldos muy bajos. Otro caso: saben que las condiciones laborales de los transportistas y empresas de paqueter&#237;a que trabajan para Amazon son muy duras y dejan mucho que desear, pero los woke hacen sus pedidos y se aprovechan del trabajo de esa gente pobre y no se preocupan demasiado por cambiar las cosas.</p><p>Un &#250;ltimo ejemplo, un poco caricaturesco si se quiere pero creo que ilustrativo. Cuando Trump gan&#243; en 2016 Musa estaba en Columbia y todos los estudiantes estaban consternados, llorando y pidiendo d&#237;as de descanso para superar el trauma de la victoria de Trump. Mientras tanto, los jardineros, el personal de cafeter&#237;a, de mantenimiento, etc., se levant&#243; a la ma&#241;ana siguiente y fueron a trabajar como todos los d&#237;as y no pidieron d&#237;as de adaptaci&#243;n al trauma ni tonter&#237;as por el estilo.</p><p>No s&#233; si es una interpretaci&#243;n m&#237;a pero a lo largo del libro lo que me parece que hace Musa es defender a la clase trabajadora, a la gente pobre, tal vez porque como he contado al principio &#233;l ha sido cocinero antes que fraile. Les dice a la cara a los capitalistas simb&#243;licos de una manera clara y contundente que son unos hip&#243;critas (&#233;l mismo incluido). Un libro, y un autor, muy interesante. Habr&#225; que seguir su trayectoria, ya est&#225; en camino su segundo libro.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Podemos vivir juntos personas que pensamos diferente?]]></title><description><![CDATA[Spoiler: S&#237;, si separamos moral y pol&#237;tica.]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/podemos-vivir-juntos-personas-que</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/podemos-vivir-juntos-personas-que</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Sun, 11 Jan 2026 11:13:46 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En esta entrada voy a comentar dos art&#237;culos que me interesan mucho porque van en la linea que defiendo en mi libro, y aqu&#237; en el blog, de que tenemos que intentar sacar la moral de la vida p&#250;blica y de la pol&#237;tica. Cada vez son m&#225;s los autores que se&#241;alan en esta misma direcci&#243;n aunque es por supuesto un reto formidable intentar cambiar las cosas.</p><p><strong>La hostilidad partidista como culpabilizaci&#243;n moral</strong></p><p>El primer art&#237;culo, <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/10888683251407825">La animosidad partidista como culpa: un marco unificador y generativo para comprender y transformar la polarizaci&#243;n afectiva en la esfera pol&#237;tica</a><em>,</em> aborda el problema de que la animadversi&#243;n partidista est&#225; aumentando en muchos pa&#237;ses de todo el mundo y, dadas sus importantes implicaciones, es imperativo establecer una conceptualizaci&#243;n te&#243;rica clara que pueda ayudar a reducirla. Los autores vienen del campo de la filosof&#237;a moral y proponen un marco novedoso que conceptualiza la hostilidad partidista como una actitud de culpa moral dirigida hacia los grupos pol&#237;ticos externos. A partir de la literatura sobre psicolog&#237;a moral, construyen un modelo integral de la psicolog&#237;a de la culpa y lo aplican a la pol&#237;tica. Al final sugieren una serie de posibles intervenciones inspiradas en su marco.</p><p>Creo que no hace falta, porque es evidente, demostrar que en muchos pa&#237;ses de todo el mundo est&#225; aumentando de modo alarmante la animadversi&#243;n partidista: pensamientos, sentimientos y comportamientos hostiles dirigidos hacia el grupo pol&#237;tico contrario. En Estados Unidos, el grado de frialdad que los estadounidenses sienten hacia el partido opuesto ha alcanzado su nivel m&#225;s alto en las &#250;ltimas cuatro d&#233;cadas. De hecho, la mayor&#237;a de dem&#243;cratas y republicanos consideran a los miembros del otro partido como inmorales, deshonestos, poco inteligentes y de mente cerrada. Pero este patr&#243;n no es exclusivo de Estados Unidos. An&#225;lisis comparativos de democracias occidentales muestran que la hostilidad hacia los partidos contrarios es igualmente elevada en pa&#237;ses como Australia, Canad&#225;, Francia, Israel, Suiza y aqu&#237; en Espa&#241;a.</p><p>Un nivel tan alto de polarizaci&#243;n y hostilidad tiene consecuencias. Algunas de ellas son pol&#237;ticas: la animadversi&#243;n partidista se asocia con una gran resistencia a llegar a acuerdos con miembros del partido contrario y tambi&#233;n con tener confianza en el gobierno solo cuando gobierna el propio partido. Pero la falta de confianza en el partido opuesto puede llevar a comportamientos autodestructivos fuera de la pol&#237;tica tambi&#233;n, como ignorar las recomendaciones sanitarias - como ocurri&#243; durante la pandemia de COVID-19- dado que esas recomendaciones proven&#237;an de un gobierno del partido contrario. La animadversi&#243;n partidista incluso se ha relacionado con el apoyo a la violencia contra miembros del partido contrario, y hemos visto numerosos casos recientes de este tipo de violencia. Otras consecuencias negativas aparecen en la vida cotidiana: los miembros de un partido pol&#237;tico rechazan a miembros del partido opuesto como posibles parejas sentimentales, como empleados o como merecedores de becas. Incluso las reuniones de familiares y amigos se han convertido en un campo de minas donde no se puede hablar de ciertos temas y han aparecido encuestas en Espa&#241;a de c&#243;mo muchas personas (<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-da-cifras-polarizacion-cinco-millones-espanoles-han-roto-relaciones-causas-politicas-ano_1_12839898.html">cinco millones</a>) han roto relaciones con familiares y amigos por razones pol&#237;ticas.</p><p>La aportaci&#243;n principal que realizan los autores en este art&#237;culo es explicar la animadversi&#243;n partidista como una atribuci&#243;n de culpa moral al partido rival o adversario, es decir, la hostilidad hacia el partido opositor est&#225; impulsada por la percepci&#243;n de su supuesta profunda inmoralidad. Ponen como ejemplo el lenguaje moral que vemos utilizar continuamente cuando se habla del otro bando: asqueroso, vergonzoso, demon&#237;aco, monstruoso&#8230;Los autores provienen del campo de la filosof&#237;a moral y conceptualizan la culpa como una actitud hostil dirigida hacia individuos o grupos que se perciben como inmorales en su forma de pensar o comportarse, como personas que piensan o hacen cosas &#171;malas&#187; o &#171;incorrectas&#187;. La actitud de culpa puede variar desde leve (no soy partidario del partido contrario porque algunas de sus creencias me parecen ligeramente ofensivas) hasta intensa (odio al partido contrario porque sus creencias son repugnantes y malvadas). En opini&#243;n de los autores, el aumento de la polarizaci&#243;n afectiva es un incremento de la intensidad de la actitud de culpa que cada partido tiene hacia el otro u otros.</p><p>Una actitud de culpar incluye emociones que condenan a los dem&#225;s, como sentimientos de molestia, irritaci&#243;n, ira, asco u odio. Tambi&#233;n son parte integral de la culpa los componentes cognitivos y de intenci&#243;n conductual. Cognitivamente, una actitud de culpa implica pensamientos despectivos sobre los rasgos de la persona culpada, como percibirla como &#171;mala&#187; en general o, en t&#233;rminos de rasgos negativos m&#225;s espec&#237;ficos, como insensible, desconsiderada, injusta o incluso malvada. En cuanto al comportamiento, la culpa implica intenciones conductuales que reflejan el objetivo de transformar a los infractores en mejores personas Esto podr&#237;a hacerse por v&#237;as constructivas como intentar persuadir al otro con argumentos pero cuando la hostilidad es grande las formas de cambiar la conducta de los dem&#225;s pueden llegar al insulto, la agresi&#243;n, la venganza y la crueldad. Es importante que esta visi&#243;n centrada en la culpa implica que el fondo del asunto es muy emocional y no se trata s&#243;lo de un desencuentro intelectual o l&#243;gico. Las emociones implicadas son la indignaci&#243;n moral, la ira y el odio. Por esto es tremendamente grave la moralizaci&#243;n de las diferencias pol&#237;ticas.</p><p>Tambi&#233;n es muy importante entender que la hostilidad partidista es un ejemplo de culpa dirigida hacia un grupo. La animadversi&#243;n partidista implica culpar al partido opositor por creencias o acciones que uno percibe como generalizadas dentro de ese partido (por ejemplo, &#8220;creo que la mayor&#237;a de los conservadores deshumanizan a los inmigrantes mexicanos&#8221;; o &#8220;los progresistas son los culpables del asesinato de Charlie Kirk&#8221;). Asimismo, la culpa va dirigida no s&#243;lo contra acciones sino tambi&#233;n contra ideas, actitudes y creencias ya que todos tendemos a pensar que el motor de las acciones son las creencias que est&#225;n detr&#225;s.</p><p>Tras revisar brevemente otras teor&#237;as que intentar explicar la animadversi&#243;n pol&#237;tica, en las que no voy a entrar pero que no son incompatibles con la hip&#243;tesis de la culpa moral, los autores pasan a describir la psicolog&#237;a de la culpa y en concreto aplican su modelo de psicolog&#237;a de la culpa a la pol&#237;tica.</p><p>El proceso de culpabilizaci&#243;n comienza con la percepci&#243;n de una injusticia. Surge al percibir una inmoralidad. Luego se eval&#250;a su intensidad seg&#250;n:</p><ol><li><p>Gravedad del da&#241;o percibido: a mayor da&#241;o, mayor inmoralidad y mayor culpa. Aqu&#237; mencionan la teor&#237;a di&#225;dica de Kurt Gray de la que hablamos mucho en este blog.</p></li></ol><ol start="2"><li><p>Intencionalidad y motivos: &#191;fueron ego&#237;stas, malvados o comprensibles?</p></li></ol><ol start="3"><li><p>Libertad de acci&#243;n:&#191;pod&#237;an haber actuado de otra forma? &#191;ten&#237;an el control y pod&#237;an haber elegido otra acci&#243;n?)</p></li></ol><ol start="4"><li><p>Control sobre su propia formaci&#243;n moral. La pregunta aqu&#237; es: &#191;esta persona/grupo es culpable de haberse convertido en mala persona, o la vida la hizo as&#237; sin que pudiera evitarlo? Cuando la gente cree lo segundo (que la vida la hizo as&#237;), la culpa baja much&#237;simo, aunque la persona siga haciendo cosas malas hoy. Es diferente creer que la persona mala es mala porque ella misma eligi&#243; serlo a lo largo de su vida o creer que su car&#225;cter malo fue moldeado por cosas que le pasaron y que no pudo controlar (infancia dif&#237;cil, padres abusivos, entorno muy duro, traumas, etc.). Cuanto m&#225;s creas que la persona no tuvo control real sobre c&#243;mo se form&#243; su car&#225;cter, menos la culpas intensamente</p></li></ol><ol start="5"><li><p>Atribuciones negativas estables. Se solapa en parte con el punto anterior: &#191;son personas/grupos inherentemente malos?</p></li></ol><ol start="6"><li><p>Pensamiento contraf&#225;ctico. Tambi&#233;n se solapa parcialmente con puntos anteriores. En el contexto de la culpa, el pensamiento contrafactual implica la simulaci&#243;n mental de mundos alternativos que deshacen un da&#241;o que se ha hecho en el mundo real. El pensador contrafactual presta atenci&#243;n a qu&#233; aspectos del mundo, cuando var&#237;an, parecen m&#225;s propensos a prevenir el da&#241;o. Las investigaciones sugieren que este tipo de pensamiento contrafactual tiende a centrarse en deshacer acciones controlables por agentes humanos (si tan solo &#233;l no hubiera hecho X) o en deshacer condiciones anormales (Si tan solo ella lo hubiera hecho como suele hacerlo). La actitud de culpa hacia un actor se intensifica en la medida en que el contrafactual sugiere que el actor podr&#237;a haber hecho f&#225;cilmente algo diferente y que esto habr&#237;a reducido en gran medida la probabilidad del da&#241;o (por ejemplo, Si tan solo hubiera comprobado la puerta antes de acostarse&#8230;</p></li></ol><ol start="7"><li><p>Sesgos motivacionales e identitarios. Este punto se refiere a un debate existente en la psicolog&#237;a de la culpa. La cuesti&#243;n es si las personas que culpan a alguien suelen ser racionales y justas al evaluar la culpa, o caen f&#225;cilmente en sesgos cognitivos y motivacionales que hacen que culpen m&#225;s de lo que deber&#237;an. Hay divisi&#243;n de opiniones pero los autores concluyen que en el contexto pol&#237;tico los sesgos son probablemente muy relevantes.</p></li></ol><ol start="8"><li><p>Un &#250;ltimo aspecto tendr&#237;a que ver con la expresi&#243;n de la culpa hacia fuera. Una cosa es tener una actitud interna de culpa/reproche muy fuerte (dentro de ti est&#225;s furioso, asqueado, deseando castigar al otro) pero otra cosa es expresar esa actitud hacia afuera (dec&#237;rselo a la cara, criticarlo en p&#250;blico, escribir un tuit agresivo, etc.). Seg&#250;n los autores, no siempre expresamos lo que sentimos y habr&#237;a tres factores que sintetizan en forma de preguntas que pueden hacer que la culpa o el reproche no se exprese. La primera pregunta clave ser&#237;a: &#191;Sirve de algo gritarle, insultarlo o culparlo duramente? &#191;Lograr&#233; que cambie, que me escuche, que mejore la relaci&#243;n? Si la persona cree que expresar rabia fuerte es contraproducente (provoca que el otro se ponga m&#225;s a la defensiva, se cierre, empeore la relaci&#243;n, genere m&#225;s conflicto), entonces se contiene y habla m&#225;s calmado o no dice nada. Esto se llama motivo instrumental para regular emociones, lo que quiero lograr es un objetivo pr&#225;ctico: convencer, mejorar la relaci&#243;n o evitar una escalada.</p></li></ol><p>La segunda pregunta clave ser&#237;a: &#191;Es moralmente correcto / propio de una buena persona expresar tanta rabia y condena? Aqu&#237; no se trata de si funciona o no, sino de si es &#233;ticamente aceptable o no. Si la persona cree que expresar ira fuerte, insultos o condena p&#250;blica es inmoral (es cruel, poco caritativo, una falta de respeto, no es &#8220;ser una buena persona&#8221;), entonces se contiene para no violar sus propios valores morales. Esto se llama motivo eudaim&#243;nico (quiero ser coherente con mi idea de una vida buena y moral).</p><p>La tercera pregunta clave ser&#237;a: &#191;qui&#233;n eres t&#250; para juzgarme / culparme? &#191;Tienes derecho moral a hacerlo? Este concepto viene mucho de la filosof&#237;a moral. La gente se contiene cuando siente que no tiene legitimidad para culpar. Algunos ejemplos de cosas que nos hacen perder legitimidad: Si t&#250; tambi&#233;n has hecho cosas parecidas o peores (&#8220;&#191;Qui&#233;n eres t&#250; para hablar de deshonestidad si t&#250; tambi&#233;n mientes?&#8221;). Otro caso es si no tienes ning&#250;n inter&#233;s leg&#237;timo en el asunto (&#8220;La vida privada de los dem&#225;s no es asunto tuyo&#8221;). Por &#250;ltimo, tampoco tendr&#237;as legitimidad si no perteneces a la misma comunidad moral (por ejemplo, alguien de hoy juzgando duramente a personas de hace siglos con valores muy diferentes).</p><p><strong>Propuestas para mejorar la hostilidad partisana</strong></p><p>Ahora viene la pregunta del mill&#243;n: todo esto est&#225; muy bien, es verdad que nos ayuda a entender la crispaci&#243;n pol&#237;tica pero &#191;nos sirve de algo este marco te&#243;rico, podemos hacer algo para disminuir la animadversi&#243;n y la polarizaci&#243;n partidista? Los autores hacen sus propuestas que vamos a ver por encima. El enfoque es en intervenciones que disminuyen la intensidad interna de la culpa (haciendo que veamos al otro bando como menos &#8220;malvado&#8221; moralmente) o que suavizan su expresi&#243;n externa (evitando insultos, gritos o polarizaci&#243;n p&#250;blica). El objetivo final es lo que yo defiendo en mi libro: des-moralizar la pol&#237;tica, no ver todo como un batalla moral absoluta (bueno vs. malo, blanco vs. negro), sino reconocer que las diferencias ideol&#243;gicas pueden coexistir sin odio. Esto fomentar&#237;a la convivencia, el di&#225;logo respetuoso, los compromisos y la reducci&#243;n de la violencia o el rechazo social. Pero son cosas muy f&#225;ciles de decir pero bastante m&#225;s dif&#237;ciles de llevar a la pr&#225;ctica.</p><p>Siguiendo el esquema anterior lo que los autores proponen es en primer lugar reducir la percepci&#243;n exagerada del da&#241;o causado por las pol&#237;ticas del otro bando. Por ejemplo, mostrar datos objetivos sobre el impacto real de pol&#237;ticas del otro bando. Reducir la idea de que el otro bando causa &#8220;da&#241;os catastr&#243;ficos&#8221;, haciendo que parezcan menos &#8220;inmorales&#8221; y m&#225;s abiertos al di&#225;logo.</p><p>Una segunda intervenci&#243;n ser&#237;a mostrar que las razones del adversario suelen ser comprensibles y no malvadas. Mostrar que el otro bando adopta posiciones por motivos comprensibles. Por ejemplo, alguien apoya regulaciones de carb&#243;n porque perdi&#243; el empleo y no por ser un malvado. El objetivo ser&#237;a humanizar al otro: &#8220;No son malvados intencionales, tienen razones v&#225;lidas&#8221;. Esto reducir&#237;a la moralizaci&#243;n absoluta y abre el terreno a la empat&#237;a y el compromiso.</p><p>Una tercera intervenci&#243;n ser&#237;a disminuir la creencia en el libre albedr&#237;o pol&#237;tico. Mostrar, por ejemplo, la base biol&#243;gica/gen&#233;tica de las creencias pol&#237;ticas y tambi&#233;n el componente de determinismo social derivado del lugar, el ambiente y las experiencias vividas por las personas del otro bando. Si ves que el otro &#8220;no pudo elegir de otra forma&#8221; (por biolog&#237;a y por presiones y situaciones sociales), lo culpar&#237;as menos.</p><p>Una cuarta intervenci&#243;n ser&#237;a reducir el control sobre la formaci&#243;n del car&#225;cter. Contar c&#243;mo la infancia o la din&#225;mica familiar form&#243; las creencias pol&#237;ticas del adversario pol&#237;tico. El objetivo, de nuevo, ser&#237;a ver al otro como &#8220;producto de su historia&#8221;, no como &#8220;que ha elegido ser malo&#8221;.</p><p>Una quinta intervenci&#243;n ser&#237;a cambiar las atribuciones negativas estables. Por ejemplo, corregir percepciones exageradas mostrando que el otro bando no es tan anti-democr&#225;tico o violento; mostrar videos de partidarios del partido rival dialogando amigablemente. Reflexionar si culpas a todo el grupo por los actos de pocos, no meter a todos en el mismo saco y culpar por ejemplo s&#243;lo a los extremistas y no a todos. Mostrar por ejemplo videos de miembros del otro grupo discrepando internamente, que no son un bloque monol&#237;tico. As&#237; ver&#237;amos que hay diversidad interna en el otro bando y potencial de cambio, reduciendo la polarizaci&#243;n moral.</p><p>Por &#250;ltimo, intentar reducir los sesgos identitarios. En vez de buscar lo que nos separa, c&#233;ntranos en lo que nos une, en lo que compartimos. Todos queremos un mundo mejor para nuestros hijos, no queremos guerras ni violencia. Intentar tambi&#233;n disminuir las expresiones de reproche y de culpa. Culpar y atacar suele producir un rebote y la gente suele admirar a quien escucha al otro y no al que ataca. Como veis, la dificultad de llevar todo esto a la pr&#225;ctica es m&#225;xima pero no hay alternativa. En vez de ver al otro como &#8220;inmoral absoluto&#8221;, como un demonio, tenemos que intentar humanizarlo, ver que tiene motivos comprensibles para pensar como piensa, que sus ideas se deben a experiencias y a una historia previa, que todos tenemos sesgos. Si avanzamos en este camino, ese cambio permitir&#237;a la existencia de desacuerdos ideol&#243;gicos pero sin odio, se fomentar&#237;a el di&#225;logo, los compromisos y el respeto mutuo. Es imposible eliminar las diferencias pero tal vez s&#237; es posible reducir la toxicidad. Los efectos positivos ser&#237;an una menor violencia, m&#225;s confianza institucional y unas interacciones cotidianas menos tensas. Algo de lo que estamos muy necesitados. Porque no hay otra alternativa. Si no intentamos aplicar estas propuestas para poder convivir personas que pensamos de forma diferente, lo que nos queda es la violencia y el conflicto.</p><p><strong>La confusi&#243;n entre pol&#237;tica y moral</strong></p><p>El segundo art&#237;culo es un<a href="/__u/erickaufmann.substack.com/p/political-correctness-is-not-a-moral?utm_source=post-email-title&amp;publication_id=1558303&amp;post_id=181874939&amp;utm_campaign=email-post-title&amp;isFreemail=true&amp;r=3kjxf&amp;triedRedirect=true&amp;utm_medium=email"> post invitado en el Substack de Eric Kaufmann escrito por Maria Skoutaridou </a>(una candidata a PhD en Filosof&#237;a en la Universidad de Kent, UK). Titulado <strong>&#8220;Political Correctness is Not a Moral Compass&#8221;</strong> . En esta entrada Maria (la voy a tratar por el nombre porque el apellido es muy complicado) critica c&#243;mo la &#8220;correcci&#243;n pol&#237;tica&#8221; confunde la identidad pol&#237;tica con el juicio moral, lo que impide un lenguaje moral com&#250;n y claro. Se basa en un debate reciente entre Ezra Klein que en el NYT y su podcast defiende la tolerancia y convivencia con quienes piensan diferente (por ejemplo, los debates en los campus), mientras que Ol&#250;f&#7865;&#769;mi O. T&#225;&#237;w&#242; (escribiendo en el Boston Review) justifica el &#8220;avergonzamiento&#8221; social (shaming) para mantener est&#225;ndares morales en crisis &#233;ticas. Este avergonzamiento consiste en culpabilizar al otro moralmente y me parece que encaja perfectamente con lo que hemos comentado sobre el art&#237;culo anterior. Ten&#233;is los enlaces en el art&#237;culo. Maria argumenta que ambos fallan al no ver el problema subyacente: hemos perdido un lenguaje moral neutral, ya que la izquierda progresista usa etiquetas pol&#237;ticas (como extrema derecha, fascista, etc.) para excluir moralmente, diluyendo la distinci&#243;n entre males reales y desacuerdos pol&#237;ticos leg&#237;timos. Esto corrompe el debate, hace ineficaz el &#8220;avergonzamiento&#8221; y polariza la sociedad. Propone recuperar un lenguaje moral consistente, independiente de la pol&#237;tica, para distinguir males genuinos (ej. tortura) de diferencias ideol&#243;gicas.</p><p>Maria dice por ejemplo cosas como:</p><p>&#171;Cuando mezclamos etiquetas pol&#237;ticas con lenguaje moral, hacemos algo corrosivo. Debilitamos nuestra respuesta ante los males genuinos y corrompemos nuestra capacidad para identificar las malas acciones reales&#187;.</p><p>&#171;Lo que las sociedades realmente necesitan no es intensificar el avergonzamiento social a trav&#233;s de la correcci&#243;n pol&#237;tica, sino algo mucho m&#225;s exigente: el cultivo de una comunidad moral genuina basada en prop&#243;sitos c&#237;vicos compartidos y en la responsabilidad mutua&#187;.</p><p>Me interesa especialmente lo que dice el art&#237;culo de Maria Skoutaridou sobre la confusi&#243;n entre pol&#237;tica y moral. Maria argumenta que la &#8220;correcci&#243;n pol&#237;tica&#8221; falla como br&#250;jula moral porque mezcla identidad pol&#237;tica con juicios &#233;ticos, lo que diluye el lenguaje moral com&#250;n. Esto hace imposible distinguir males reales (en los que pr&#225;cticamente todos estamos de acuerdo) de desacuerdos pol&#237;ticos leg&#237;timos, y convierte el &#8220;avergonzamiento o culpabilizaci&#243;n&#8221; social en una herramienta ineficaz y polarizante. En lugar de unificar la sociedad en est&#225;ndares &#233;ticos compartidos, este enfoque politiza la moral, generando m&#225;s divisi&#243;n. Usa el debate Klein-T&#225;&#237;w&#242; como ejemplo: Klein promueve tolerancia, T&#225;&#237;w&#242; defiende la culpabilizaci&#243;n, pero ambos ignoran que hemos perdido un &#8220;lenguaje moral com&#250;n&#8221; por esta confusi&#243;n.</p><p>Maria plantea que el verdadero problema no es si debemos avergonzar a quienes discrepan, sino que hemos perdido claridad moral al mezclar pol&#237;tica con &#233;tica. Esto destruye la distinci&#243;n entre males genuinos y diferencias pol&#237;ticas. &#171;El verdadero problema no es si debemos avergonzar a quienes no est&#225;n de acuerdo con nosotros. Es que ya no hablamos un lenguaje moral com&#250;n lo suficientemente claro como para saber qu&#233; es lo que realmente estamos condenando. Enfatiza que la correcci&#243;n pol&#237;tica no es neutral, es un filtro pol&#237;tico que confunde identidad ideol&#243;gica con moralidad, haciendo que condenemos a personas por su &#8220;etiqueta&#8221; pol&#237;tica en vez de por actos &#233;ticos espec&#237;ficos.</p><p>Usa un contraste simple para ilustrar c&#243;mo agregar etiquetas pol&#237;ticas &#8220;ensucia&#8221; el juicio moral, debilitando respuestas a males reales: &#8220;Consideremos dos afirmaciones sobre el mismo delito: &#171;Un hombre viol&#243; a un ni&#241;o&#187; frente a &#171;Un hombre de derechas viol&#243; a un ni&#241;o&#187;. La primera describe un acto moralmente incorrecto espec&#237;fico. La segunda confunde la identidad pol&#237;tica con un acto delictivo, lo que enturbia nuestra comprensi&#243;n de lo que estamos condenando. Cuando mezclamos etiquetas pol&#237;ticas con el lenguaje moral, hacemos algo corrosivo. Debilitamos nuestra respuesta ante los males genuinos y corrompemos nuestra capacidad para identificar las malas acciones reales&#8221;. El punto es que la segunda frase politiza el crimen, desviando el foco del mal en s&#237; (la violaci&#243;n) hacia la identidad pol&#237;tica del perpetrador. Esto corrompe el lenguaje moral, haciendo que parezca que el mal depende de la ideolog&#237;a, no de la acci&#243;n.</p><p>Maria critica espec&#237;ficamente a T&#225;&#237;w&#242; por el shaming politizado. Analiza c&#243;mo T&#225;&#237;w&#242; defiende el avergonzamiento moral, pero lo aplica de forma que convierte la identidad pol&#237;tica en un estigma moral, lo que lo hace ineficaz: &#171;Al convertir la identidad pol&#237;tica en una marca de verg&#252;enza moral, el discurso progresista de izquierda demuestra por qu&#233; la verg&#252;enza social se ha vuelto tan torpe e ineficaz. Se ha utilizado de manera tan amplia &#8212;en desacuerdos pol&#237;ticos, no solo en transgresiones morales&#8212; que hemos perdido la capacidad de distinguir entre las malas acciones genuinas y las diferencias pol&#237;ticas leg&#237;timas&#187;. Lo que critica Maria aqu&#237; es que el progresismo de izquierda usa el avergonzamiento no solo para males &#233;ticos, sino para desacuerdos pol&#237;ticos, lo que diluye su poder. Por ejemplo, etiquetar a alguien como &#8220;right-wing&#8221; como si fuera inherentemente inmoral.</p><p>Maria utiliza la Teor&#237;a del Encuadre (Framing) para se&#241;alar c&#243;mo el encuadre manipula percepciones y cuando se usa para confundir pol&#237;tica con moral, corrompe el debate. Dice: &#171;La teor&#237;a del encuadre, desarrollada en los campos de la psicolog&#237;a, la ling&#252;&#237;stica y los estudios de la comunicaci&#243;n, sugiere que la forma en que enmarcamos la informaci&#243;n determina fundamentalmente c&#243;mo interpretan los hechos las personas. Consideremos, por ejemplo, &#171;desgravaci&#243;n fiscal&#187; frente a &#171;redistribuci&#243;n fiscal&#187;. La primera expresi&#243;n enmarca los impuestos como una carga de la que queremos escapar. La segunda los enmarca como dinero que debe redistribuirse de forma justa. Al seleccionar palabras y met&#225;foras espec&#237;ficas, los comunicadores moldean estrat&#233;gicamente la percepci&#243;n&#187;. Y aplicando esto al encuadre moral de las diferencias pol&#237;ticas: &#8220;El problema surge cuando utilizamos este poder ret&#243;rico no para aclarar los desacuerdos, sino para ocultarlos. Cuando se califica a los oponentes pol&#237;ticos de forma refleja con etiquetas incendiarias como &#171;fascista&#187;, &#171;derechista&#187; o &#171;racista&#187;, ya no estamos discutiendo. Nos vemos envueltos en lo que podr&#237;a denominarse una apropiaci&#243;n sem&#225;ntica indebida: los conceptos se convierten en armas hasta tal punto que pierden su precisi&#243;n anal&#237;tica. Esta tendencia parece especialmente pronunciada en los comentarios pol&#237;ticos de izquierda progresista, donde los indicadores de identidad pol&#237;tica se anteponen a las descripciones morales con una consistencia sorprendente&#187;. El framing es una herramienta poderosa, pero al usarla para etiquetar pol&#237;ticamente, se politiza la moral (o m&#225;s bien se moraliza la pol&#237;tica), convirtiendo desacuerdos en &#8220;males&#8221; y perdiendo precisi&#243;n &#233;tica.</p><p>Mar&#237;a propone distinguir tres categor&#237;as para aclarar el lenguaje:</p><p>&#171;Un enfoque m&#225;s claro requiere distinguir tres categor&#237;as que el discurso contempor&#225;neo confunde constantemente: los aut&#233;nticos errores morales, los desacuerdos pol&#237;ticos leg&#237;timos y los abusos ret&#243;ricos&#187;.</p><p>&#171;Los aut&#233;nticos errores morales, como el maltrato infantil y la tortura, son actos que violan la dignidad humana fundamental y merecen la condena universal. No es necesario un acuerdo pol&#237;tico para identificarlos. La tortura es incorrecta, ya sea perpetrada por alguien de izquierda o de derecha, y ya sea que la v&#237;ctima tenga opiniones pol&#237;ticas de derecha o de izquierda&#187;.</p><p>&#171;Los desacuerdos pol&#237;ticos leg&#237;timos abarcan cuestiones sobre c&#243;mo deben organizarse las sociedades, c&#243;mo deben distribuirse los recursos y qu&#233; papel debe desempe&#241;ar el gobierno&#187;.</p><p>&#171;El abuso ret&#243;rico se produce cuando deliberadamente calificamos err&#243;neamente los desacuerdos pol&#237;ticos como atrocidades morales. Tachar a alguien de fascista porque se opone a la reforma migratoria, o de comunista porque apoya el aumento de los impuestos, entra dentro de esta categor&#237;a&#187;. Esto ser&#237;a, a mi modo de ver, el n&#250;cleo pr&#225;ctico del asunto: la confusi&#243;n surge al tratar los desacuerdos pol&#237;ticos como males morales, o al usar el abuso ret&#243;rico para silenciar. La correcci&#243;n pol&#237;tica agrava esto al imponer l&#237;mites morales a trav&#233;s de etiquetas pol&#237;ticas. Se niega la posibilidad de debate, se cierran los temas al convertir todo en una lucha del bien contra el mal. Con el mal no se puede negociar. Dice Mar&#237;a:</p><p>&#171;La correcci&#243;n pol&#237;tica no puede servir como br&#250;jula moral precisamente porque, por definici&#243;n, es pol&#237;tica. La moral y la pol&#237;tica operan en niveles diferentes. En el momento en que permitimos que la identidad pol&#237;tica determine el juicio moral, en el momento en que socavamos un aut&#233;ntico error moral al etiquetar a la v&#237;ctima como &#171;de derechas&#187;, hemos abandonado por completo el razonamiento moral&#187;.</p><p>Y dice tambi&#233;n: &#171;No podemos convivir utilizando la correcci&#243;n pol&#237;tica como gu&#237;a moral, porque es intr&#237;nsecamente pol&#237;tica, no moral. Hasta que no podamos nombrar un error moral sin necesidad de a&#241;adirle afiliaci&#243;n pol&#237;tica, no habremos restaurado nuestro lenguaje moral com&#250;n, y no podremos convivir en condiciones que merezcan la pena&#187;.</p><p>Seg&#250;n Mar&#237;a, urge un lenguaje moral consistente, sin sesgos ideol&#243;gicos, para una convivencia real. Termino esta entrada tan larga con una reflexi&#243;n personal.</p><p><strong>La Moral deshumaniza</strong></p><p>Quiero acabar este post con una reflexi&#243;n propia al hilo de todo esto. Se habla mucho de que para hacer el mal a nuestros semejantes primero tenemos que deshumanizarlos, convertirlos en ratas, par&#225;sitos o pat&#243;genos. Es lo que hicieron los nazis con los jud&#237;os y lo que ha ocurrido en muchos otros genocidios y asesinatos en masa. Pues bien, la moral tiene muchos peligros, como trato en mi libro, pero quiero se&#241;alar uno en particular que va a sonar como muy imposible as&#237; a primera vista: la moral deshumaniza. Pero es la forma en la que funciona nuestra mente moral. Me explico.</p><p>Cuando alguien comete una transgresi&#243;n moral, realiza una mala acci&#243;n desde el punto de vista moral, algo abominable, deja de pertenecer a nuestra misma comunidad moral y las normas morales que aplicamos a los seres humanos dejan de ser v&#225;lidas para ellos. Es como si las personas malvadas dejaran de ser humanas. El resultado es que no tenemos que tener ning&#250;n miedo en tratarlos como subhumanos, como alima&#241;as, y en no aplicarles nuestras normas morales. La moral nos da, como a James Bond, licencia para hacer el mal. A fin de cuentas nosotros somos los buenos y nuestros objetivos son inmaculados y sagrados. El fin justifica los medios.</p><p>Los ejemplos ser&#237;an cientos pero por apoyarme en algo reciente, varios ministros y altos funcionarios israel&#237;es han calificado de animales y de inhumanos a los palestinos. Unos seres que hab&#237;an matado y violado a civiles inocentes que estaban en un festival de m&#250;sica, o que apoyaban y celebraban esas acciones, no pod&#237;an ser humanos. Cuando asesinaron a Charlie Kirk muchas personas de izquierdas lo celebraron con alegr&#237;a y bailando porque Kirk &#8220;se lo merec&#237;a&#8221;. Era un fascista, un machista y un racista y por lo tanto alguien que queda fuera de nuestro c&#237;rculo moral y se merece todo lo malo que pueda pasarle.</p><p>As&#237; que estoy muy de acuerdo con Mar&#237;a. Creo que en la situaci&#243;n de polarizaci&#243;n en la que vivimos actualmente en la mayor&#237;a de pa&#237;ses nos hemos cargado todo el terreno que deber&#237;a haber entre no pensar como yo y ser un facha o un demonio. Ha desaparecido el punto intermedio o un terreno intermedio m&#225;s neutral. S&#243;lo hay dos opciones: o piensa como yo y es de los buenos o no piensa como yo y es de los malos.</p><p>Estoy de acuerdo con T&#225;&#237;w&#242; en que casi todo tiene unos l&#237;mites, y Maria tambi&#233;n lo dice. Hay cosas que son realmente malas moralmente para la cooperaci&#243;n y el funcionamiento de una sociedad y que las tenemos que rechazar. Soy un gran defensor de la libertad de expresi&#243;n pero acepto que tiene unos l&#237;mites y que no puedes gritar fuego en un teatro abarrotado. Pero el problema es cuando toda expresi&#243;n verbal del bando contrario la vivimos como gritar fuego en un teatro abarrotado. Y claramente hay ideas leg&#237;timas diferentes a las nuestras y el juego democr&#225;tico consiste en aceptar que podemos estar equivocados.</p><p>Al moralizar la pol&#237;tica de esta manera negamos la posibilidad de que existan personas honestas y decentes que no piensan como nosotros. Todos los que no piensan como yo (o como nosotros) son demonios, son moralmente malos y hay que censurarlos y eliminarlos. De esta manera nos estamos cargando el juego democr&#225;tico. Porque precisamente el juego democr&#225;tico consiste en aceptar que hay diferentes opciones pol&#237;ticas leg&#237;timas y que elegimos y votamos. Y que puede ganar las elecciones (y gobernar) un partido que no piensa como nosotros. Si todo lo que existe se reduce a bien y mal (a los buenos y los malos) no necesitamos una democracia con diferentes partidos, lo que necesitamos es un partido &#250;nico (el nuestro) y que desaparezcan todos los dem&#225;s.</p><p>Tenemos que parar esta din&#225;mica o nos vamos al abismo como sociedad. Este abuso de moralizar la pol&#237;tica no es un error inocente, sino una t&#225;ctica deliberada. Por ejemplo, el tema de la pol&#237;tica migratoria es complejo y pedir alg&#250;n tipo de regulaci&#243;n no es inherentemente &#8220;fascista&#8221;, pero al etiquetarlo as&#237;, se convierte en un &#8220;mal moral&#8221; absoluto, no en un desacuerdo debatible. Lo mismo ocurre con llamar &#8220;comunista&#8221; a quien quiere m&#225;s impuestos: se moraliza una posici&#243;n pol&#237;tica normal, convirti&#233;ndola en algo &#8220;malvado&#8221; que no merece di&#225;logo. Insisto en que en democracia las ideas diferentes son leg&#237;timas y se resuelven votando o debatiendo. Pero si introduces moral absoluta (&#8221;esto es el mal, como el nazismo&#8221;), el oponente se convierte en un &#8220;nazi&#8221;, alguien con quien &#8220;no se dialoga&#8221;, por definici&#243;n. Maria dice, acertadamente a mi modo de ver, que esto es totalmente corrosivo porque corta el di&#225;logo genuino antes de que empiece. El fin de esta moralizaci&#243;n de la pol&#237;tica es acallar al otro, es cerrar los temas y es impedir el debate y el di&#225;logo, justo lo opuesto a lo que debe ocurrir en una sociedad democr&#225;tica. Y el juego democr&#225;tico, por lo menos tal como lo conceb&#237;amos hasta ahora, consist&#237;a en dialogar y no en insultar y culpabilizar moralmente.</p><p>En resumen, si queremos convivir personas que pensamos de forma diferente urge separar moral y pol&#237;tica, tarea realmente dif&#237;cil. Tenemos que condenar males sin agregar etiquetas ideol&#243;gicas con connotaciones morales. La moral es muy peligrosa y hay que usarla con cuentagotas, en las dosis m&#225;s peque&#241;as posibles. Por eso introducirla en el juego democr&#225;tico es una receta para el desastre. Como suele decirse, &#191;qu&#233; podr&#237;a salir mal?&#8230;Pues ya estamos viendo todo lo que est&#225; saliendo mal y de seguir por este camino no vamos a ning&#250;n sitio que merezca la pena.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Es el homicidio de pareja el final o la culminación de la violencia de pareja?]]></title><description><![CDATA[Spoiler: el homicidio de pareja y la violencia de pareja no letal son fen&#243;menos distintos que se superponen parcialmente.]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/es-el-homicidio-de-pareja-el-final</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/es-el-homicidio-de-pareja-el-final</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Wed, 10 Dec 2025 07:42:36 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En los &#250;ltimos 10 a&#241;os una media del 23% de las mujeres asesinadas por homicidio de pareja (HP) en Espa&#241;a hab&#237;an denunciado a su pareja por violencia de g&#233;nero. El porcentaje ha fluctuado entre el 17% y el 31%. Adem&#225;s, un 23% de las que s&#237; denunciaron murieron pese a medidas de protecci&#243;n. La explicaci&#243;n que se da a estos datos es que las mujeres que no denunciaron eran, por supuesto, v&#237;ctimas de violencia de pareja (VP) pero no se atrevieron a denunciar por miedo. El modelo explicativo que maneja el paradigma de g&#233;nero (la teor&#237;a feminista) del homicidio de pareja es el de un modelo continuo que comienza con agresiones leves y espor&#225;dicas para progresar hasta maltrato grave continuo y en &#250;ltimo lugar el homicidio. Un equipo espa&#241;ol <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10610-025-09652-x">acaba de publicar datos </a>que muestran que ese modelo es err&#243;neo: muchas mujeres asesinadas en un homicidio de pareja no hab&#237;an denunciado violencia de pareja previa porque sencillamente no la hab&#237;a. Seg&#250;n los resultados del estudio, el fen&#243;meno del femicidio est&#225; compuesto por dos grupos claramente distintos:</p><ul><li><p>Un primer grupo de femicidas sin historial de violencia conocida (33-40 % de los casos), que suelen presentar ideaci&#243;n suicida real, crisis vitales graves (despido, ruina econ&#243;mica, ruptura reciente) y que a menudo se suicidan o lo intentan tras el asesinato; este perfil es completamente diferente al de los maltratadores cr&#243;nicos.</p></li></ul><ul><li><p>un segundo grupo de femicidas con historial de violencia previa (60-67 %), que s&#237; comparten exactamente el mismo perfil y los mismos factores de riesgo que los agresores no letales: control, celos patol&#243;gicos, amenazas, escalada, etc.</p></li></ul><p>La conclusi&#243;n pr&#225;ctica de este hallazgo creo que lo cambia todo: entre un tercio y un 40 % de las mujeres asesinadas en Espa&#241;a nunca hab&#237;an denunciado ni pedido ayuda porque no exist&#237;a violencia previa detectable. Estos casos son los que el sistema VioG&#233;n y los protocolos actuales identifican peor, y para prevenirlos hay que buscar un perfil completamente distinto: hombre en crisis aguda con ideaci&#243;n suicida real y donde suele haber una ruptura reciente, muchos de los cuales cometen un homicidio-suicidio impulsivo. En cambio, los dos tercios restantes s&#237; son la fase final del maltratador cl&#225;sico. Por eso no se puede meter todo en el mismo saco tipol&#243;gico y el art&#237;culo reclama urgentemente protocolos y estrategias de prevenci&#243;n diferenciadas seg&#250;n el grupo.</p><p>Este descubrimiento era algo que ya se intu&#237;a y que un grupo de investigadores relacionados con los autores de esta nueva publicaci&#243;n ya ven&#237;a comentando. Os voy a poner algunas referencias. Por ejemplo, voy a citar profusamente, porque dice cosas realmente interesantes, este art&#237;culo de <a href="https://journals.copmadrid.org/pi/art/pi2018a11">L&#243;pez-Ossorio y cols</a>:</p><p>&#8220;La perspectiva de g&#233;nero explica la VP y el HP de manera integrada. Desde la perspectiva de g&#233;nero, o de &#171;dominaci&#243;n&#187;, la violencia de pareja se considera un fen&#243;meno unidireccional (del hombre hacia la mujer) y monocausal en su etiolog&#237;a (originada por las relaciones asim&#233;tricas de poder entre hombres y mujeres, propio de las sociedades patriarcales y machistas). Esta resulta diferente a otros tipos de violencia, de car&#225;cter instrumental (dirigida a perpetuar esa situaci&#243;n asim&#233;trica de poder), que se expresar&#237;a de forma c&#237;clica y ascendente en cuanto a la intensidad de la violencia, manteni&#233;ndose constante a lo largo de la relaci&#243;n de pareja (Walker, 2012) y que no obedece a desajustes de personalidad u otras singularidades del agresor ni se registra m&#225;s en sectores con desventajas sociales. Aqu&#237; el homicidio se ha conceptualizado como una extensi&#243;n natural de la VP o el &#250;ltimo paso de una irreversible escalada de la violencia (Laurent, Platzer y Idomir, 2013), la punta del iceberg de un amplio fen&#243;meno conectado por una progresi&#243;n de acciones u omisiones intencionales de car&#225;cter violento (&#171;continuum de la violencia contra la mujer&#187;; Kelly, 1988). De esta forma, para el estudio de los delitos habr&#237;a que considerar principalmente la influencia de los factores culturales o de g&#233;nero del autor, asumiendo que todo machista ejerce violencia y que los m&#225;s violentos llegan a matar despu&#233;s de una historia de violencia conectada, dirigida y en escalada.&#8221;</p><p><strong>&#8220;Un trabajo publicado en Espa&#241;a en 2007 concluy&#243; que muchos de los HP no registraban violencia previa (denomin&#225;ndose de &#171;muerte silenciosa&#187;), describiendo un patr&#243;n muy espec&#237;fico y diferenciado que no avisa por la inexistencia de un continuo de agresiones, explicando que &#171;es posible que la sociedad, o la propia v&#237;ctima, no est&#233; actuando sobre muchos homicidios silenciosos porque cree que todos los homicidios avisan con agresiones anteriores&#187;</strong> (Cobo, 2007). As&#237;, un porcentaje de los HP no contienen los ingredientes mejor recogidos por la literatura de este fen&#243;meno desde una &#243;ptica de g&#233;nero, al no dejar huella a partir de la escalada de la violencia u otros indicadores, por lo que el resultado letal es dif&#237;cil de predecir, prevenir y gestionar con estrategias tradicionales.</p><p>La explicaci&#243;n de estos casos podr&#237;a llegar desde un enfoque distinto, la &#171;perspectiva de la violencia&#187;, que postula que las diferentes conductas violentas (dentro y fuera del hogar, con diferentes v&#237;ctimas) tienen etiolog&#237;as similares, que no hay grandes diferencias por</p><p>sexo y que presenta v&#237;nculos con la desviaci&#243;n individual (desajustes de personalidad y trastornos mentales) y la desadaptaci&#243;n social (Felson y Lane, 2010). El HP no aparecer&#237;a siempre como el final de una historia de violencia previa (Cobo, 2007; Contreras, 2014); desde este prisma, el estudio de los homicidas se centrar&#237;a en la b&#250;squeda de los factores individuales que les diferencien de la poblaci&#243;n general o de otros tipos de homicidas (Loinaz, Marzabal y Andr&#233;s-Pueyo, 2018).&#8221;</p><p>Tambi&#233;n sab&#237;amos que la suicidalidad (ideas e intentos de suicidio previos) <a href="https://portalcientifico.uned.es/documentos/61de7205c73b271236f5271f">son un factor de riesgo para el HP o feminicidio</a>. Sobre todo para <a href="https://journals.copmadrid.org/apj/archivos/1133-0740-apj-35-0099.pdf">los casos de homicidio-suicidio</a>, es decir, homicidio seguido de suicidio, que son aproximadamente el 30% de todos los feminicidios. Casi 3 de cada 4 feminicidas-suicidas ya hab&#237;an mostrado ideaci&#243;n suicida antes del crimen y si un agresor de violencia de g&#233;nero tiene ideaci&#243;n suicida o conductas parasuicidas, la probabilidad de que acabe matando a su pareja (y luego se suicide) se multiplica por 3-4. Dicen Lopez-Ossorio y cols:</p><p>&#8220;La ideaci&#243;n y los intentos de suicidio est&#225;n entre los mejores indicadores de HP, lo que aumenta el riesgo de homicidio, debido a que los agresores no est&#225;n tan preocupados por las consecuencias del delito (Liem y Roberts, 2009). Estudiando la intenci&#243;n primaria del agresor en los supuestos de H-S, los homicidas de mayor edad presentan procesos m&#225;s pr&#243;ximos a la ideaci&#243;n suicida que a la homicida (Salari y Sillito, 2016). Hallazgos recientes en el Reino Unido apoyan la importancia de la ideaci&#243;n suicida y de los intentos autol&#237;ticos en los homicidios dom&#233;sticos, concluyendo que aumentan la probabilidad de los homicidios entre 3 y 5 veces, as&#237; como que los marcadores de los sistemas de inteligencia de la polic&#237;a para el suicidio o la automutilaci&#243;n pueden proporcionar informaci&#243;n valiosa para construir modelos de predicci&#243;n m&#225;s precisos para los homicidios dom&#233;sticos y las agresiones graves&#8221;</p><p>Sobre las diferencias entre homicidios seguidos de suicidio y s&#243;lo homicidios comentan:</p><p>&#8220;<strong>H-S y homicidio son dos poblaciones diferentes que deben examinarse por separado </strong>(Malmquist, 1995). Un macroestudio realizado en Suecia entre 1990 y 1999 de 164 HP comparados con 690 homicidas de otro tipo encontr&#243; una tasa cuatro veces m&#225;s alta de suicidios en los primeros junto a m&#225;s trastornos mentales (Belfrage y Rying,2004). Liem y Roberts (2009) examinaron 341 autores de HP, de los cuales 44 hab&#237;an registrado un intento grave de suicidio, con el objetivo de analizar sus diferencias. Pese a que registraron factores comunes, establecieron claras diferencias respecto al desempleo en los suicidas (con cierta desvinculaci&#243;n social), menos educaci&#243;n acad&#233;mica, m&#225;s miedo al abandono de su pareja, caracter&#237;sticas dependientes, sospechas de infidelidad, amenazas suicidas y trastornos depresivos. La evidencia muestra que los agresores suicidas est&#225;n m&#225;s ligados caracterialmente a la corriente suicida que a la homicida y suelen presentar predictores m&#225;s claros.&#8221;</p><p>Adem&#225;s de la suicidalidad, hay tambi&#233;n otros factores que se asocian m&#225;s a HP que VP: el acceso o posesi&#243;n de armas de fuego en el hogar (OR 5-6), los episodios previos de estrangulamiento o asfixia manual (OR 6,9-7,5), las amenazas expl&#237;citas de muerte (OR 5,4), el acoso o stalking persistente tras la ruptura (OR 4,2), la violencia f&#237;sica durante el embarazo (OR 3,8), la separaci&#243;n reciente o en curso (OR 5-9), los celos patol&#243;gicos extremos, la presencia de hijastros en el hogar (OR 2,5-3), el desempleo reciente o prolongado del agresor (OR 4), los conflictos econ&#243;micos graves, la historia de violencia contra exparejas anteriores, y el quebrantamiento repetido de &#243;rdenes de alejamiento (OR 3,5).</p><p>L&#243;pez Ossorio y cols hacen una recapitulaci&#243;n de factores de riesgo en HP con y sin historia de VP previa:</p><p>Recientes trabajos en Australia sobre HP, con y sin historia previa de violencia (Johnson et al., 2017), concluyen que en general los agresores muestran bajo nivel de estudios, toxicoman&#237;as, abusos f&#237;sicos/sexuales en la infancia, dificultades econ&#243;micas, presencia de hijastros en la relaci&#243;n, problemas de salud mental sin diagnosticar, separaci&#243;n no deseada, vivencia de maltrato en el hogar por parte del padre hacia la madre, celos sexuales, acoso y antecedentes criminales violentos. En el a&#241;o previo al homicidio la mitad hab&#237;an sido violentos con su pareja y una quinta parte lo fue tambi&#233;n fuera del hogar. Adem&#225;s, se a&#241;adi&#243; que los HP sin historia previa de agresiones presentan un perfil m&#225;s normoadaptado y mayor nivel de estudios, son m&#225;s propensos a mantener relaciones sentimentales, tienen menos problemas con el alcohol, menos violencia en su infancia, menos control coercitivo hacia las mujeres y menor acoso y abuso psicol&#243;gico y sexual..</p><p>Tambi&#233;n destacan la importancia de los trastornos mentales:</p><p>&#8220;Los estudios tambi&#233;n enfatizan la importancia de la enfermedad mental en este tipo de delitos, donde un subtipo ligado a determinados trastornos mentales agrupa un tercio de los casos de homicidio seguido de suicidio, sumando otros elementos, como un gran deterioro de la salud, la dependencia y la diferencia de edad v&#237;ctima-victimario (Heron, 2017). El metaan&#225;lisis de Kivisto (2015) muestra cuatro categor&#237;as de homicidas de pareja: a) enfermos mentales, con trastornos psic&#243;ticos, poca violencia de pareja y sin abuso de sustancias, b) controlados/desregulados, con trastornos del estado de &#225;nimo y ansiedad, abuso de sustancias moderado e intentos de suicidio, c) agresores cr&#243;nicos antisociales, con rasgos narcisistas y sin psicopatolog&#237;a marcada, y d) sobrecontrolados, con personalidad dependiente y esquizoide, sin psicopatolog&#237;a grave y pocos antecedentes de violencia. La relaci&#243;n entre algunas enfermedades mentales y los homicidios tambi&#233;n se pone de manifiesto en una revisi&#243;n sistem&#225;tica realizada por Abreu, Barker y Bedford (2017), en la que se concluye que la presencia de un trastorno mental aumenta el riesgo del comportamiento homicida en hombres y mujeres y se destaca una clara asociaci&#243;n entre el homicidio no planificado e impulsivo y el uso de armas blancas en los agresores con trastornos psic&#243;ticos, dual, con abuso y dependencia de alcohol y drogas, resultando significativamente m&#225;s probable en el contexto familiar que fuera de este. Los agresores con trastorno bipolar eran propensos a utilizar diferentes m&#233;todos de homicidio en diferentes fases de la enfermedad, resultando m&#225;s probable el homicidio dom&#233;stico en fase depresiva que en fase man&#237;aca, en la que se registran m&#225;s homicidios fuera de este contexto.&#8221;</p><p>Concluyen L&#243;pez-Ossorio y cols:</p><p>&#8220;Si, como parece, existen distintos tipos de agresores letales, es probable que ning&#250;n dispositivo o instituci&#243;n sea capaz por s&#237; mismo de evaluar el riesgo de HCP como primer paso y pilar b&#225;sico en la prevenci&#243;n, sin descartar muchos homicidios potenciales (e.g., los cuerpos policiales) y tambi&#233;n responder ante los homicidios ampliados (Smith, Fowler y Niolon, 2014). <strong>Un ejemplo de ello aparece en los estudios que revelan que m&#225;s del 50% de los homicidas con depresi&#243;n mayor estaban en contacto con los servicios de salud mental en los tres meses anteriores al homicidio, circunstancia que no se tuvo en cuenta en la valoraci&#243;n del riesgo</strong> (Yoon et al., 2011).</p><p><strong>Debemos tener presente que la anticipaci&#243;n de eventos poco frecuentes (como el homicidio de pareja) es complicada y est&#225; sujeta a un elevado nivel de error, quiz&#225;s un fen&#243;meno similar a los descritos por Taleb (2007) bajo la denominaci&#243;n de cisne negro para referirse a &#171;sucesos improbables con consecuencias importantes, cuyas explicaciones a posteriori no tienen en cuenta el azar y solo buscan encajar lo imprevisible en un modelo perfecto&#187;.</strong> En cualquier caso, es necesario seguir avanzando en la investigaci&#243;n de los HCP para dise&#241;ar herramientas validadas en diferentes escenarios, tales como el &#225;mbito policial, sanitario, forense y servicios sociales, con protocolos y procedimientos integrales que permitan combatir y prevenir esta lacra de manera m&#225;s eficaz.&#8221;</p><p>Dejando ya este art&#237;culo, aqu&#237; <a href="https://www.researchgate.net/publication/344088017_Intimate_Partner_Homicide_Risk_Assessment_by_Police_in_Spain_The_Dual_Protocol_VPR50-H">tenemos otro estudio espa&#241;ol</a> que encuentra que no todo homicidio es la fase final de una escalada larga de violencia. El art&#237;culo analiza la evoluci&#243;n de la herramienta policial espa&#241;ola VPR5.0 (Valoraci&#243;n Policial del Riesgo, parte del Sistema VioG&#233;n) para mejorar la predicci&#243;n de homicidios de pareja (HP) contra mujeres, diferenci&#225;ndolos de la violencia no letal (VP). Los autores destacan que el HP es un fen&#243;meno heterog&#233;neo y de baja prevalencia (0.30 por 100.000 mujeres en Espa&#241;a), que no siempre es una escalada de VP previa, y que requiere predictores espec&#237;ficos. Hay dos &#8220;caminos&#8221; distintos hacia el homicidio de pareja: </p><ol><li><p>El cl&#225;sico: maltratador cr&#243;nico que un d&#237;a mata (56 % de los casos).</p></li><li><p>El &#8220;situacional/impulsivo-suicida&#8221;: hombre sin denuncias previas, con depresi&#243;n/suicidio, crisis econ&#243;mica, separaci&#243;n reciente y que comete un homicidio-extendido (mata a la mujer y luego se suicida o lo intenta). Este perfil es el que m&#225;s crece en los &#250;ltimos a&#241;os. Son casos &#8220;out of the blue&#8221;.</p></li></ol><p>Por esto han creado el protocolo dual VPR5.0 + H-Scale: la polic&#237;a espa&#241;ola ahora rellena dos algoritmos distintos al mismo tiempo. Uno predice &#8220;reincidencia normal&#8221; y otro predice espec&#237;ficamente &#8220;riesgo de homicidio&#8221;. As&#237; capturan mejor esos casos &#8220;sin historial&#8221; que antes se escapaban con riesgo &#8220;bajo&#8221; o &#8220;no apreciado&#8221;.</p><p>En resumen: aproximadamente la mitad de las mujeres asesinadas en Espa&#241;a nunca hab&#237;an denunciado y no hay datos de que hubiera violencia previa. Y los indicadores m&#225;s claros de que alguien puede matar (aunque no haya pegado nunca antes) son: amenazas de suicidio, ruina econ&#243;mica, celos enfermizos y separaci&#243;n inminente. La suicidalidad es el principal factor de riesgo. Eso es lo que ha cambiado la forma en que la polic&#237;a espa&#241;ola prioriza casos desde 2020.</p><p>Y os comento, para finalizar, otro estudio que tiene que ver con este asunto. Se trata de un estudio espa&#241;ol que encuentra que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0047272724001798">la creaci&#243;n de los juzgados de violencia de g&#233;nero no han disminuido el n&#250;mero de homicidios de pareja</a>. Dicen los autores:</p><p>&#8220;Adem&#225;s, la ausencia de un efecto sobre los homicidios tambi&#233;n estar&#237;a en consonancia con la hip&#243;tesis de que <strong>los hombres que suelen cometer homicidios relacionados con la violencia de g&#233;nero podr&#237;an no ser los mismos individuos denunciados por cometer delitos moderados de violencia de g&#233;nero como consecuencia de la creaci&#243;n de los tribunales de violencia de g&#233;nero</strong>.&#8221;</p><p><strong>El Modelo Continuo en el Suicidio</strong></p><p>En este punto voy a cambiar de tema porque es muy interesante que, de una forma similar, este modelo continuo es el predominante tambi&#233;n en el caso del suicidio y tambi&#233;n acaban de surgir datos de que no es aplicable a todos los suicidios. Se piensa que el suicidio es consecuencia de un trastorno mental (la depresi&#243;n esencialmente) y que la persona que acabar&#225; suicid&#225;ndose comienza con s&#237;ntomas depresivos, luego va apareciendo la idea de suicidio, luego la de planes de suicidio, luego los gestos o intentos de suicidio y al final el suicidio consumado. Ya ten&#237;amos estudios que nos avisaban de que este modelo estaba cojo -es verdad que se aplica a un porcentaje de casos de suicidio pero no a todos- y que nos dicen dos cosas: a) que muchos suicidios no tienen antecedentes previos de suicidalidad y no parecen relacionados con depresi&#243;n y b) que no hay un continuo entre ideas/intentos de suicidio y suicidio consumado, <strong>es decir, que el intento de suicidio y el suicidio consumado son dos fen&#243;menos diferentes, aunque se solapan</strong>.</p><p>Pero recientemente, <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2840358">acaba de salir un estudio</a> que creo que es muy importante porque confirma lo que ya iba apareciendo en estudios previos. El estudio analiz&#243; 2.769 personas fallecidas por suicidio en Utah (EE.UU.) con datos gen&#233;ticos y registros m&#233;dicos. Los dividieron en dos grupos:</p><p>-SD-S (1.432 personas): hab&#237;an tenido ideaci&#243;n o intentos suicidas previos.</p><p>-SD-N (1.337 personas): No hab&#237;a evidencia de suicidabilidad previa (es decir, casi la mitad de todos los suicidios completados NO ten&#237;a pensamientos ni conductas suicidas previas).</p><p>Bien, las personas que se suicidaron sin intentos ni ideaci&#243;n previos (SD-N) tienen estas caracter&#237;sticas:</p><p>-Muchos m&#225;s hombres (83 % vs 68 %)</p><p>-Edad promedio mayor (47 vs 41 a&#241;os)</p><p>-Cargas gen&#233;ticas (polygenic scores) significativamente m&#225;s bajas para varios trastornos neuropsiqui&#225;tricos que las personas que s&#237; ten&#237;an suicidabilidad previa:</p><p>Depresi&#243;n mayor</p><p>Ansiedad</p><p>Neuroticismo</p><p>Afecto depresivo</p><p>Enfermedad de Alzheimer</p><p>Tendencia tambi&#233;n para TEPT, trastorno bipolar y esquizofrenia</p><p>De hecho, en depresi&#243;n, neuroticismo y Alzheimer, las personas del grupo SD-N ten&#237;an cargas gen&#233;ticas iguales a las de la poblaci&#243;n general sana (controles).</p><p>La Conclusi&#243;n clave del estudio: El suicidio &#8220;de sorpresa&#8221; o &#8220;sin se&#241;ales previas&#8221; (que representa casi el 50 % de todos los suicidios consumados) no es lo mismo desde el punto de vista biol&#243;gico/gen&#233;tico que el suicidio en personas con historia de intentos o ideaci&#243;n. Esto desaf&#237;a la idea tradicional de que &#8220;todo suicidio viene siempre de un trastorno mental grave&#8221;. En este grupo grande sin suicidabilidad previa, el riesgo gen&#233;tico de enfermedad mental es mucho menor (o incluso normal).</p><p>&#191;Cu&#225;les son las implicaciones pr&#225;cticas?:</p><p>-Mezclar ambos grupos en investigaciones diluye los resultados y dificulta encontrar causas reales del suicidio consumado.</p><p>-Las estrategias de prevenci&#243;n basadas solo en detectar y tratar depresi&#243;n/ansiedad pueden fallar en este 50 % de casos &#8220;sin se&#241;ales previas&#8221;.</p><p>-Hace falta investigar otros factores (impulsividad extrema, eventos vitales agudos, acceso a medios letales, dolor cr&#243;nico, rasgos de personalidad no patol&#243;gicos, etc.) y desarrollar enfoques diferentes para este subgrupo.</p><p>En pocas palabras: hay al menos dos &#8220;tipos&#8221; biol&#243;gicamente distintos de suicidio consumado. El que ocurre sin intentos previos parece tener mucho menos que ver con la carga gen&#233;tica de enfermedad mental cl&#225;sica y por tanto no se ve afectado por las estrategias y planes de prevenci&#243;n actuales ya que &#233;stos se basan exclusivamente en la enfermedad mental o la depresi&#243;n.</p><p><strong>Ejemplo Pr&#225;ctico de HP sin VP previa</strong></p><p>Para que no quede todo lo aqu&#237; hablado en algo te&#243;rico y abstracto os voy poner un ejemplo real del tipo de HP del que hemos hablado en toda la entrada. Est&#225; sacado de este estudio, <a href="https://institutomujer.castillalamancha.es/sites/institutomujer.castillalamancha.es/files/documentos/paginas/archivos/meritxell_perez_informe_de_resultados.pdf">An&#225;lisis de los feminicidios en Castilla-La Mancha, de Meritxell Perez</a> y cols. y lo pod&#233;is leer ah&#237;. Es un caso real, que ponen de ejemplo las autoras del estudio, de intento de feminicidio (por suerte no acab&#243; en muerte) y es contado por la propia mujer, la v&#237;ctima del intento de feminicidio.</p><p>Resumen del caso: la relaci&#243;n era larga y sin problemas aparentes hasta unos meses antes del intento. El agresor empez&#243; a mostrar apat&#237;a, depresi&#243;n y pensamientos delirantes (s&#237;ntomas de depresi&#243;n psic&#243;tica), como paranoia: dec&#237;a &#8220;tonter&#237;as en su cabeza que no eran l&#243;gicas&#8221;, como que hab&#237;a &#8220;c&#225;maras ocultas&#8221; o que &#8220;ten&#237;a el tel&#233;fono pinchado&#8221;. La mujer no lo ve&#237;a como amenaza para ella, sino para &#233;l mismo (tem&#237;a un suicidio), as&#237; que no denunci&#243; violencia de g&#233;nero. En cambio, lo llev&#243; &#8220;enga&#241;ado&#8221; al centro de salud, utilizando un &#8220;catarro&#8221; para que fuera voluntariamente. El m&#233;dico de atenci&#243;n primaria no diagnostic&#243; nada grave ni deriv&#243; a psiquiatr&#237;a o psicolog&#237;a. Ella nunca imagin&#243; que &#233;l la agredir&#237;a, en sus propias palabras dice esto al respecto:</p><p>&#8220;los d&#237;as anteriores es que estaba mal&#8230;estaba mal, lo notaba yo que estaba</p><p>mal&#8230;yo sab&#237;a que o ten&#237;a depresi&#243;n o ten&#237;a algo porque (&#8230;) dec&#237;a muchas</p><p>tonter&#237;as en su cabeza que no eran l&#243;gicas (&#8230;) &#250;ltimamente empezaba a decir</p><p>que hab&#237;a c&#225;maras ocultas&#8230;que ten&#237;a el tel&#233;fono pinchado, bueno&#8230;</p><p>(&#8230;), y luego yo que s&#233; lo que te digo, fui al m&#233;dico, lo llev&#233; una vez enga&#241;ao,</p><p>bueno me li&#243; aqu&#237; una&#8230; porque lo llev&#233; medio enga&#241;ao, porque claro como</p><p>ten&#237;a que ir &#233;l, por su voluntad, pues aprovech&#233; que hab&#237;a cogido un catarro, y</p><p>digo y con la excusa del catarro, como ya hab&#237;a hablado yo con el m&#233;dico de</p><p>cabecera digo pues ya aprovecho y a ver si as&#237;&#8230;, en ese momento se call&#243; y,</p><p>bueno en el m&#233;dico dijo que &#233;l&#8230; que yo nunca le hab&#237;a dicho que estaba loco</p><p>ni na, na m&#225;s que digo &#8220;ves a un especialista y a ver si, porque dices tonter&#237;as</p><p>que no son l&#243;gicas&#8221;</p><p>&#8220;yo es que la verdad, yo es que no pensaba que me iba a hacer a m&#237; nada, yo no</p><p>pens&#233; que iba a ir a por m&#237;, yo pensaba que se lo iba a hacer &#233;l, nunca pens&#233;&#8230;</p><p>mi familia s&#237;, mi familia luego despu&#233;s me lo dijo, dijeron &#8220;nosotros</p><p>pens&#225;bamos que s&#237; iba a hacer algo&#8221;</p><p>&#191;Qu&#233; vemos aqu&#237;? Pues vemos a un hombre que seguramente sufr&#237;a una depresi&#243;n psic&#243;tica con ideas de suicidio que no recibi&#243; el tratamiento psiqui&#225;trico que necesitaba. Si hubiera sido tratado probablemente el intento de homicidio no habr&#237;a ocurrido.</p><p><strong>Conclusiones</strong></p><p>Si el modelo continuo es incompleto, tanto en el suicidio como en el HP, el resultado es que estamos invirtiendo dinero, recursos y esfuerzo en el lugar equivocado. Y adem&#225;s eso tiene efectos secundarios aunque s&#243;lo sea por el coste de oportunidad: lo que se invierte ah&#237; no se dedica a otros asuntos importantes. Es como el borracho que busca las llaves donde est&#225; la farola porque le viene bien. Si invertimos el tiempo y el esfuerzo de los profesionales de salud mental en conducta parasuicida no vamos a reduce ir el suicidio. Se han puesto en marcha planes de prevenci&#243;n donde se sigue a personas que han cometido intentos suicidas de baja letalidad y los suicidios han aumentado. </p><p>Con la VP pasa algo parecido. Invertir dinero y el tiempo de los profesionales y jueces en la VP leve o situacional (empujones, insultos&#8230;) no va a tener ning&#250;n efecto en los homicidios de pareja. Como hemos visto, parece que podemos concluir que la narrativa feminista de un modelo continuo entre la VP y el HP es demasiado simplista. Hay diferencias entre la VP y el HP. Y dentro del HP hay diferencias entre el H-S y el homicidio simple. Esto no quiere decir que los intentos de suicidio y la violencia de pareja no merezcan una atenci&#243;n y esfuerzo por s&#237; mismas pero tenemos que saber sobre qu&#233; fen&#243;meno estamos actuando y sobre cu&#225;l no.</p><p>Es lamentable que cuando hace unos a&#241;os el equipo de investigadores del Ministerio del Interior, entre los que est&#225;n muchos de los autores de estos estudios que hemos comentado, <a href="https://elpais.com/politica/2017/07/08/actualidad/1499533272_517542.html">realiz&#243; estudios para afinar en las razones por las que los hombres matan a las mujeres</a>, hubiera una respuesta feminista en contra de estos estudios. Seg&#250;n las feministas, estos estudios no eran necesarios, porque ya sab&#237;amos todos por qu&#233; los hombres matan a las mujeres: por machismo y punto.</p><p>El paradigma de g&#233;nero de la VP no es que sea err&#243;neo e incompleto, es que es perjudicial para los propios intereses de las mujeres y cuanto antes nos libremos de &#233;l mucho mejor para la sociedad y para las propias mujeres. Centrar la explicaci&#243;n de la VP y el HP exclusivamente en el machismo est&#225; obstaculizando entender y tratar el problema a todos los niveles. Si no tienes un buen diagn&#243;stico de una enfermedad no puedes hacer un buen tratamiento. Todos estos datos confirman que el diagn&#243;stico del paradigma de g&#233;nero impide el avance y el progreso en las investigaciones y en las medidas que necesitamos para abordar este problema.</p><p>Recomiendo leer este art&#237;culo para abundar en el tema:</p><p><a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/suicidios-cero-y-homicidios-de-pareja?utm_source=publication-search">Suicidios cero y Homicidios de pareja cero es imposible.</a></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Ya sabemos que existe lo que nos decían que no existe]]></title><description><![CDATA[&#191;Y ahora qu&#233;?]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/ya-sabemos-que-existe-lo-que-nos</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/ya-sabemos-que-existe-lo-que-nos</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Thu, 27 Nov 2025 08:34:14 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!gNGi!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe1b9b84d-a681-4566-b420-c0351416e57f_832x1260.heic" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p></p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!gNGi!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fe1b9b84d-a681-4566-b420-c0351416e57f_832x1260.heic" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="/__u/substackcdn.com/image/fetch/$s_!gNGi!, /__u/pablomalo.substack.com/w_424, /__u/pablomalo.substack.com/c_limit, /__u/pablomalo.substack.com/f_webp, /__u/pablomalo.substack.com/q_auto:good, 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Se trata de un fen&#243;meno editorial que ha llegado a toda la sociedad y es de sobra conocido de qu&#233; trata, as&#237; que voy a decir muy poco sobre su contenido. S&#243;lo recomendar que lo le&#225;is, considero que es un libro que hay que leer si quer&#233;is saber cu&#225;l es la realidad del pa&#237;s en el que viv&#237;s y c&#243;mo nos miente el feminismo dominante as&#237; como todas las instituciones que ha colonizado (partidos pol&#237;ticos, sistema judicial, prensa, medios&#8230;). Nos mienten sobre todo lo que Juan revisa en su libro:; la violencia de pareja, las denuncias falsas, la Alienaci&#243;n Parental, los infanticidios, absolutamente todo.</p><p>Lo que hace Juan con este libro es un servicio p&#250;blico, es dar voz a tanta gente que est&#225; soportando una situaci&#243;n injusta y a la que nadie escucha. Es como si nos estuviera llamando la atenci&#243;n sobre un incendio que nadie ve o no quiere ver. Lo que nos dice es: &#8220;&#161;eh, que hay un incendio ah&#237;! S&#243;lo por eso creo que toda la sociedad debemos estar agradecidos por su trabajo y su valent&#237;a. Es una situaci&#243;n que los pol&#237;ticos deber&#237;an haber abordado hace mucho tiempo pero nadie se atreve (con la Iglesia Feminista hemos topado) y por eso creo que es justo agradecer a Juan lo que ha hecho. Ahora es cosa nuestra si apagamos el incendio o dejamos que siga devorando el bosque.</p><p>Lo que yo quiero tratar aqu&#237; es precisamente ese aspecto de lo que este libro significa: &#191;Y ahora qu&#233;? &#191;Qu&#233; hacemos? &#191;Qu&#233; es lo siguiente? &#191;Qu&#233; va a pasar ahora? Y para intentar contestar esas preguntas voy a utilizar las ideas del &#250;ltimo libro de Steven Pinker, <em>When Everyone Knows That Everyone Knows...: Common Knowledge and the Science of Harmony, Hypocrisy and Outrage</em>. Pero antes quiero se&#241;alar s&#243;lo una cosa muy breve sobre la violencia de pareja.</p><p>Juan se desga&#241;ita en varios lugares del libro intentando transmitir al lector que la violencia de pareja por la que se ponen en torno a 200.000 denuncias al a&#241;o no es el tipo de violencia de extrema gravedad, como el caso de Ana Orantes, sino que son peque&#241;as peleas por conflictos de la vida cotidiana como que una pareja se insulta y se empujan mutuamente. Voy a intentar explicar yo este aspecto porque efectivamente mucha gente no lo conoce.</p><p><a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/dos-tipos-de-violencia-de-pareja?utm_source=publication-search">En esta entrada explico los dos tipos de violencia de pareja</a>. Muy resumido, Michael P. Johnson (1995) propone dos tipos de violencia de pareja:</p><p>-Terrorismo &#237;ntimo / Violencia Coercitiva de Control: una violencia grave, unidireccional (m&#225;s hombres perpetradores y mujeres v&#237;ctimas, pero tambi&#233;n al rev&#233;s y en parejas LGTB), motivada por el deseo de control total. Es minoritaria.</p><p>-Violencia situacional / com&#250;n de pareja: leve, bidireccional, surgida de conflictos que se desbordan. Es la inmensa mayor&#237;a (&#8776;75 % seg&#250;n el propio Johnson) y es la mayor parte de esas 200.000 denuncias.</p><p>Lo importante es que la sociedad y las leyes tratan toda violencia de pareja como si fuera del tipo grave (violencia coercitiva de control), cuando en realidad la inmensa mayor&#237;a es situacional o leve. Esto lleva a intervenciones inadecuadas o incluso peligrosas: prohibir terapia de pareja, aplicar siempre el modelo Duluth, &#243;rdenes de alejamiento autom&#225;ticas, etc., cuando en la mayor&#237;a de casos lo sensato ser&#237;a precisamente terapia de pareja o mediaci&#243;n y no judicializar esos peque&#241;os conflictos.</p><p>Esta violencia leve no tiene nada que ver con el machismo ni el patriarcado, es tanto violencia del hombre contra la mujer como de la mujer contra el hombre, ocurre en parejas heterosexuales pero tambi&#233;n en parejas gais y lesbianas. La convivencia entre seres humanos (parejas, hermanos, padres e hijos, etc.) implica conflictos en la vida cotidiana. En la violencia m&#225;s grave s&#237; juega un papel el machismo pero es una violencia multifactorial en la que tambi&#233;n entran en juego trastornos mentales, consumo de sustancias, trastornos de personalidad, etc. Quer&#237;a s&#243;lo se&#241;alar que la mayor parte de la violencia de pareja es una violencia leve, com&#250;n o situacional. Seguimos.</p><p><strong>El Emperador est&#225; desnudo</strong></p><p>Para m&#237; es bastante claro que Juan Soto Ivars es como el ni&#241;o del cuento que dice que el emperador est&#225; desnudo al denunciar una realidad que estaba ah&#237; pero que nadie quer&#237;a ver. Se nos intentaba hacer creer que las denuncias falsas no existen de la misma manera que en el cuento nos intentaban convencer de que el emperador estaba vestido. Juan lo que ha conseguido es que la existencia real de las denuncias falsas ahora sea &#8220;conocimiento com&#250;n&#8221;.</p><p>Pinker distingue varios niveles de conocimiento pero los dos que nos importan aqu&#237; son:</p><p>1-Conocimiento de primer orden: &#8220;Yo s&#233; algo&#8221;.</p><p>Ejemplo: un juez sabe que ha visto decenas de denuncias falsas en su juzgado. Un abogado sabe que ha defendido a clientes inocentes arruinados por una denuncia instrumental. Un hombre sabe que su ex le denunci&#243; falsamente para quedarse con la custodia. Miles y miles de personas sab&#237;an que exist&#237;an denuncias falsas.</p><p>2-Conocimiento com&#250;n (de segundo orden o superior): &#8220;Yo s&#233; que t&#250; sabes que yo s&#233; que todos sabemos&#8230;&#8221;.</p><p>Esto es lo que realmente mueve el mundo, porque solo cuando algo llega a este nivel la gente se atreve a hablar en p&#250;blico, a actuar, a desafiar el statu quo sin miedo al ostracismo. En el cuento del emperador todo el mundo ve que el rey est&#225; desnudo, esto es un conocimiento de primer orden. Pero nadie se atreve a decirlo porque no sabe que los dem&#225;s tambi&#233;n lo ven, no hay conocimiento com&#250;n. El ni&#241;o grita &#8220;&#161;est&#225; desnudo!&#8221; y de repente todo el mundo se entera de que los dem&#225;s tambi&#233;n lo ve&#237;an, se crea conocimiento com&#250;n y todo el hechizo se rompe y la gente empieza a re&#237;rse del rey.</p><p>Entonces, en t&#233;rminos de Pinker, lo que ha conseguido Juan con este libro es romper la segunda capa del conocimiento com&#250;n. Antes mucha gente sab&#237;a en privado que hab&#237;a denuncias falsas (jueces, abogados, polic&#237;as, incluso algunas feministas discretas lo reconoc&#237;an en petit comit&#233;). Pero nadie sab&#237;a que los dem&#225;s tambi&#233;n lo sab&#237;an, as&#237; que nadie se atrev&#237;a a decirlo en p&#250;blico. Eso es el cl&#225;sico &#8220;secreto a voces&#8221; que mantiene el hechizo.</p><p>Al publicar el libro (y al resistir el linchamiento que le ha ca&#237;do encima), Juan ha hecho que esa realidad pase de ser un secreto a voces a ser conocimiento com&#250;n de segundo orden: ahora todo el mundo sabe que todo el mundo sabe que las denuncias falsas existen y son un problema real y cuantioso. Y eso es lo que rompe el hechizo: cuando ya nadie puede seguir fingiendo que lleva traje sin quedar en rid&#237;culo. Antes, si lo dec&#237;as, te destru&#237;an social y profesionalmente. Por tanto, cada uno pensaba: &#8220;Yo lo veo, pero seguro que soy de los pocos&#8230; mejor me callo&#8221;. Resultado: el traje invisible funcionaba perfectamente. La mentira se manten&#237;a. Pero ahora el feminismo hegem&#243;nico y las instituciones ya no nos pueden seguir contando el mismo cuento porque sabemos la realidad: el feminismo est&#225; desnudo. Exactamente como el ni&#241;o del cuento.</p><p>Ahora mismo, en Espa&#241;a, cuando alguien diga &#8220;las denuncias falsas son un problema grave&#8221;, ya no puede ser ignorado o linchado con la misma facilidad, porque todo el mundo sabe que mucha otra gente tambi&#233;n lo piensa. El hechizo est&#225; roto o, al menos, muy agrietado. Juan ha convertido un secreto a voces (conocimiento privado masivo pero no p&#250;blico) en conocimiento com&#250;n real, y eso es lo que permite que, por primera vez desde 2004, se pueda empezar a hablar del tema sin ser autom&#225;ticamente excomulgado.</p><p><strong>&#191;Y qu&#233; pasa ahora?</strong></p><p>La cuesti&#243;n que me interesa tratar es, como os dec&#237;a: &#191;Qu&#233; pasa ahora? &#191;C&#243;mo va a reaccionar la corte del emperador? &#191;Cu&#225;l es el futuro de este tema de la violencia de pareja? Os voy a dar dos posibles escenarios, lo que l&#243;gicamente tal vez deber&#237;a ocurrir y lo que yo creo que realmente va a ocurrir.</p><p><strong>Escenario Uno:</strong> <strong>Lo que ser&#237;a deseable que pasara.</strong></p><p>Lo primero que podr&#237;amos esperar ser&#237;a una fase de linchamiento y de resistencia feroz. El feminismo institucional (ministerio, medios, TVE, etc.) se enroca al 100 % y ataca a Juan. Parece que es lo que estamos viviendo: intentos de cancelaci&#243;n, boicot a presentaciones, presi&#243;n a librer&#237;as (ya ha pasado en Valencia y Murcia), ataques y descalificaciones contra Juan y la mayor&#237;a por personas que no se han le&#237;do el libro. Repetiendo falsedades como que Juan niega la violencia de g&#233;nero, lo cual es directamente mentira.</p><p>Pero si el libro se convierte en un best-seller, como ya est&#225; ocurriendo, y se lee y se comenta entre todo el mundo (padres divorciados, grupos de abogados, polic&#237;as y jueces, etc) podr&#237;a surgir un debate o una conversaci&#243;n alrededor del tema. Podr&#237;an aparecer testimonios p&#250;blicos de hombres (y de mujeres familiares de estos hombres como esposas, hermanas o madres) explicando el terrible da&#241;o que las denuncias falsas han supuesto en sus vidas. Poco a poco tal vez jueces y abogados podr&#237;an sumarse a la conversaci&#243;n y aparecer diciendo cosas como &#8220;llevamos a&#241;os viendo esto y no pod&#237;amos hablar pero hay que hacer algo&#8221;. El PP y Vox podr&#237;an llevar el tema al Congreso: proposiciones no de ley para revisar la Ley de 2004, para corregir lo relativo a la igualdad ante la ley y la presunci&#243;n de inocencia as&#237; como medidas de protecci&#243;n a los hombres denunciados falsamente, etc. Asumir que las denuncias falsas son un tipo de maltrato y un tipo muy grave: <a href="https://www.centreformalepsychology.com/male-psychology-magazine-listings/la-violencia-de-pareja-legal-y-administrativa">violencia de pareja legal y administrativa</a>. El PSOE probablemente mostrar&#237;a un rechazo inicial pero, si la ola de cambio sigue, al final aceptar&#237;a realizar una reforma y los cambios legislativos. No se derogar&#237;a la ley de Violencia de G&#233;nero pero se introducir&#237;an parches principalmente en el sentido de desideologizar todo el problema de la violencia de pareja (mal llamada violencia de g&#233;nero).</p><p>En definitiva, es un escenario en el que la sociedad reacciona poco a poco y se realizan poco a poco los cambios que la situaci&#243;n demanda. El tab&#250; est&#225; roto irreversiblemente.</p><p>Al principio se intentar&#237;a matar al mensajero pero el mensaje ya est&#225; en la calle y no hay forma de volver a meterlo en la botella.</p><p><strong>Escenario Dos: Lo que yo creo que va a pasar</strong></p><p>Yo creo que todo esto, ese cambio gradual que ser&#237;a deseable no va a ocurrir y explico las dos razones por las que lo creo. La primera es que opino que no hay una narraci&#243;n o relato alternativo emocionalmente atractivo. El fondo de este problema es la teor&#237;a de la violencia de pareja que maneja la sociedad. Tendr&#237;amos que cambiar la visi&#243;n te&#243;rica o el marco con el que entendemos la violencia de pareja. Me explico. Hay, resumiendo mucho, dos visiones fundamentales en el problema de la violencia de pareja. Una es la visi&#243;n sensata, la visi&#243;n criminalista y psicol&#243;gica basada en datos y estudios. La otra es la visi&#243;n feminista que es una visi&#243;n ideologizada que gira alrededor del patriarcado y que lleva 50 a&#241;os dominando el relato tanto a nivel nacional como internacional. Es la visi&#243;n que se ha traducido en leyes como nuestra ley de Violencia de G&#233;nero con los problemas que Juan trata en su libro. La propia terminolog&#237;a &#8220;violencia de g&#233;nero&#8221; es un concepto feminista y sesgado, en realidad la literatura cient&#237;fica maneja el concepto de violencia de pareja y es algo que ocurre tambi&#233;n en parejas homosexuales y perpetrado por la mujer hacia el hombre. Pero el relato feminista se ha impuesto, la sociedad lo ha comprado. Los hombres oprimen a las mujeres y la causa de la violencia de pareja es s&#243;lo el machismo. No hay enfermedades mentales, consumo de drogas, trastornos de personalidad, ni otros factores; no existe la violencia de pareja com&#250;n de baja intensidad que es bilateral y rec&#237;proca, etc. Todo es machismo. Punto.</p><p>Si abandonamos el relato feminista llegar&#237;amos a ver la violencia de pareja como otros delitos, la convivencia humana es conflictiva y sobre todo la de pareja, y ocurre lo mismo en parejas de lesbianas y gais. Y supone aceptar que no se va a erradicar la violencia de pareja ni los homicidios de pareja como no se van a erradicar los homicidios en general o los robos y atracos. Quiero decir que esta visi&#243;n es mucho menos glamurosa que la otra Y sobre todo le falta una cosa muy importante que se&#241;ala Eric Hoffer en su libro True Believer: t&#250; puedes hacer un movimiento de masas o una revoluci&#243;n sin un dios pero no sin un demonio. La narrativa feminista tiene un demonio fant&#225;stico: el patriarcado y los hombres. Pero la narrativa real, seg&#250;n la criminolog&#237;a, no tiene ese elemento, todo se reduce la naturaleza humana y eso es muy prosaico (&#8220;la violencia de pareja es multifactorial, bidireccional, afecta a todos los sexos y orientaciones, y nunca se erradicar&#225; del todo&#8221;). Por eso creo que como no hay un discurso alternativo atractivo que abrazar, el libro de Juan se olvidar&#225; y esta rebeli&#243;n contra la dictadura feminista se quedar&#225; en un conato sin mucho recorrido.</p><p>Hay una segunda raz&#243;n, aunque relacionada con lo anterior. Ya he <a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/teoria-diadica-de-la-moral-y-el-exito?utm_source=publication-search">hablado otras veces</a> de la <a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/la-esencia-de-la-moralidad?utm_source=publication-search">Teor&#237;a Di&#225;dica de la Moral</a>. Esta teor&#237;a dice que la moral humana funciona con una plantilla muy b&#225;sica donde hay un actor o perpetrador y una v&#237;ctima. El perpetrador tiene agencia y responsabilidad y la v&#237;ctima no tiene ninguna de esas cosas y s&#243;lo tiene capacidad de sufrir. Una derivaci&#243;n de la teor&#237;a es el llamado Encasillamiento Moral: el perpetrador s&#243;lo puede ser perpetrador y la v&#237;ctima s&#243;lo puede ser v&#237;ctima. &#191;En qu&#233; se traduce esto? Lo explico en dos partes:</p><p>Por el lado de la mujer - la v&#237;ctima-, ocurre que la mujer no puede ser perpetradora de violencia aunque la realidad diga que s&#237; lo es. Las mujeres cometen violencia contra su pareja en parejas hetero y homosexuales y las mujeres cometen neonaticidios, infanticidios y filicidios. Pero esto no existe, lo borramos de la realidad y no tenemos por ejemplo datos de filicidio en Espa&#241;a ni de homicidios de pareja donde los hombres son la v&#237;ctima. Por eso las mujeres no ponen denuncias falsas (s&#243;lo el 0.001%) porque las denuncias falsas, como muy bien se&#241;ala Juan, son una forma de maltrato -<a href="https://www.centreformalepsychology.com/male-psychology-magazine-listings/la-violencia-de-pareja-legal-y-administrativa">La violencia legal y administrativa</a>- y las mujeres no pueden ser maltratadoras, por definici&#243;n, s&#243;lo pueden ser v&#237;ctimas.</p><p>Por el lado del hombre -el agresor-, el hombre no puede ser v&#237;ctima, no puede ocurrir que los hombres tengan desventajas o discriminaciones, y si las sufren es por su propia culpa y responsabilidad, ellos nunca son v&#237;ctima de la sociedad o de las circunstancias. Los hombres son las principales v&#237;ctimas del suicidio, accidentes laborales, sinhogarismo, fracaso escolar, etc. pero todo eso se niega y se borra porque no encaja con la visi&#243;n del hombre como agente opresor. Todo eso no existe o, si existe, es culpa de los propios hombres.</p><p>Un resultado de este funcionamiento dicot&#243;mico de la mente moral humana es muy importante para el tema que estamos tratando: la brecha de empat&#237;a que tiene la sociedad entre hombres y mujeres, es decir, la sociedad tiene una gran empat&#237;a para los problemas de las mujeres y ninguna para los problemas de los hombres. El problema de las denuncias falsas afecta fundamentalmente a los hombres, a los padres que se quedan por ejemplo sin ver a sus hijos. Como muy bien dice Juan, tambi&#233;n afecta a las mujeres porque los hombres tienen madres, hermanas, esposas e hijas, pero la primera v&#237;ctima son los hombres (que se merecen lo que les pase) y las mujeres son v&#237;ctimas secundarias menos importantes en este caso. Lo dijo Quico Alsedo en una <a href="https://x.com/pitiklinov/status/1992325677757161859?s=20">entrevista en el Purgatorio</a> (un programa de The Objective): &#8220;Y aqu&#237; estuvo Quico Alsedo en verano y hablamos sobre <em>Algunos Hombres Buenos</em>, (un libro de Quico). Y &#233;l me dec&#237;a una cosa, un poco apesadumbrado, pero es as&#237;: &#171;Creo que he llegado a la conclusi&#243;n de que a la gente no le interesa escuchar historias de hombres que lo pasan mal&#187;. As&#237; es, hoy por hoy los problemas de los hombres no interesan igual que los de las mujeres. Hay una brecha de empat&#237;a y la sociedad no muestra ninguna empat&#237;a hacia los problemas de los hombres.</p><p>La sociedad otorga un status especial a la v&#237;ctima. La mujer esta reconocida como la v&#237;ctima y sus representantes (el feminismo) tiene un alto estatus moral. Ir contra &#233;l supone ser el malo de la pel&#237;cula y nadie va a tener por ahora el valor de enfrentarse a esa narraci&#243;n. El hombre, por contra, es el opresor y no tiene ning&#250;n estatus. Toda acci&#243;n de hombres contra el feminismo est&#225; condenada al fracaso. En el libro cuenta Juan que un entrevistado le dice que de esta situaci&#243;n nos van a sacar las mujeres, porque ellas tambi&#233;n est&#225;n afectadas como madres, hermanas, hijas y esposas por el tema de las denuncias falsas. No lo creo. Cualquiera que vaya contra la doctrina feminista se auto-excluye del grupo de buenas personas, pasa a ser malo moralmente, un traidor, alguien con &#8220;falsa conciencia&#8221;, como dec&#237;a el marxismo&#8230;aunque sea mujer.</p><p><strong>Conclusion</strong></p><p>Mi conclusi&#243;n, despu&#233;s de todo lo que hemos tratado, es que el libro de Juan es de obligada lectura, dif&#237;cil de rebatir porque lo que relata son hechos y de momento no he le&#237;do a nadie refutar absolutamente nada de lo que dice. Y, como os dec&#237;a, es un gran servicio a la sociedad -al igual que el libro de Quico Alsedo y algunos otros libros que espero que me perdonen si no los cito- por el que todos tenemos que estar agradecidos. Pero opino que no es suficiente para producir un cambio y que no va a hacer mella en el poder del feminismo institucional. Van a seguir ocurriendo cosas como &#233;stas:</p><p>-No se va a modificar la ley de Violencia de G&#233;nero ni la normativa relativa a las denuncias falsas.</p><p>-Se va a seguir negando y prohibiendo la Alienaci&#243;n Parental, a pesar de que es de sentido com&#250;n que los padres (tanto hombres como mujeres) instrumentalizan y manipulan a sus hijos en contra del otro miembro de la pareja, porque sencillamente es la naturaleza humana y las mujeres, que sepamos, son tambi&#233;n seres humanos y no &#225;ngeles. El argumento del feminismo dominante es de cart&#243;n: que la Alienaci&#243;n Parental no est&#225; en el DSM-5. Eso es una disculpa incongruente porque tampoco est&#225; la Violencia Vicaria y no tienen ning&#250;n reparo en usar y potenciar este falso concepto. Porque la llamada Violencia Vicaria es en realidad Filicidio por Venganza y lo cometen en la misma proporci&#243;n hombres y mujeres <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/bsl.2505?af=R">como muestra este estudio</a>.</p><p>-Seguiremos sin tener datos de violencia cometida por las mujeres, como en el caso de los filicidios. Estos datos muestran que mujeres y hombres cometen este delito por lo menos en proporci&#243;n similar y eso no viene bien al discurso feminista. La mujer aparecer&#237;a como perpetradora de violencia y encima contra criaturas inocentes&#8230;demasiado dif&#237;cil de digerir para el discurso dominante. No podemos dejar que la realidad nos estropee una buena teor&#237;a.</p><p>En definitiva, aunque Juan ha conseguido que el maltrato producido por las denuncias falsas sea conocimiento com&#250;n en terminolog&#237;a de Pinker, como dice el refr&#225;n, donde manda capit&#225;n, no manda marinero.</p><p></p><p>PS- Hace unos a&#241;os revis&#233; la literatura sobre violencia de pareja y escrib&#237; al respecto en el blog. Os dejo algunos art&#237;culos por si quer&#233;is leer sobre ello:</p><p>-<a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/el-paradigma-de-genero-no-explica-la?utm_source=publication-search">El Paradigma de G&#233;nero no explica la violencia de pareja</a></p><p>-<a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/hallazgos-acerca-de-la-violencia-de?utm_source=publication-search">Hallazgos acerca de la violencia de pareja del estudio Dunedin</a></p><p>-<a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/el-feminismo-y-la-violencia-en-parejas?utm_source=publication-search">El feminismo y la violencia en parejas homosexuales</a></p><p>-<a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/homicidio-de-pareja-intima-la-salud?utm_source=publication-search">Homicidio de pareja &#237;ntima. La salud mental de los homicidas de pareja</a></p><p>-<a href="/__u/pablomalo.substack.com/p/ocho-razones-por-las-que-la-violencia?utm_source=publication-search">Ocho razones por las que la violencia de pareja no es violencia de g&#233;nero</a></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[¿Existe el progreso moral?]]></title><description><![CDATA[Spoiler: probablemente, no]]></description><link>https://pablomalo.substack.com/p/existe-el-progreso-moral</link><guid isPermaLink="false">https://pablomalo.substack.com/p/existe-el-progreso-moral</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Malo]]></dc:creator><pubDate>Sun, 16 Nov 2025 08:40:44 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!x0Ei!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F9874f1e7-39aa-44a4-bcd2-2c0afa7cf0c8_1280x1280.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En esta entrada voy a tratar el complejo tema del progreso moral. Examinar&#233; la definici&#243;n de progreso moral en opini&#243;n de los que defienden su existencia y voy poner la opini&#243;n tambi&#233;n de John Gray, por poner una postura contraria a la existencia del progreso moral. Despu&#233;s vamos a intentar aplicar la definici&#243;n de progreso moral a un caso pr&#225;ctico, el wokismo. Tambi&#233;n os voy a proponer unos experimentos mentales y al final os dar&#233; mi conclusi&#243;n provisional. Pero voy a empezar por una historia y al final os cuento por qu&#233; comienzo hablando de esto.</p><p>Recuerdo haber le&#237;do hace muchos a&#241;os que el antrop&#243;logo y sacerdote vasco Padre Barandiar&#225;n tenia una teor&#237;a seg&#250;n la cual los vascos eran braquic&#233;falos (cr&#225;neos anchos y redondeados, con un &#237;ndice craneal superior a 80) a diferencia de los pueblos del entorno (celtas, iberos&#8230;) que eran m&#225;s dolicoc&#233;falos (cr&#225;neos alargados, &#237;ndice inferior a 75). Hasta aqu&#237; la cosa es cierta, tanto Barandiar&#225;n como el antrop&#243;logo Telesforo de Aranzadi parece que pensaban as&#237;. Pero el chiste o cr&#237;tica a su m&#233;todo y teor&#237;a continuaba diciendo que cuando Barandiar&#225;n excavaba y encontraba un cr&#225;neo braquic&#233;falo se dec&#237;a: &#8220;&#161;un vasco!&#8221;. Por contra, si lo que encontraba era un cr&#225;neo dolicoc&#233;falo: &#8220;&#161;un forastero!&#8221;. La historia parece una <strong>versi&#243;n popular o humor&#237;stica</strong> de su m&#233;todo: en una era donde la craneometr&#237;a era clave para la &#8220;antropolog&#237;a vasca&#8221;, identificar un cr&#225;neo braquic&#233;falo en un yacimiento local era como decir &#8220;&#161;un vasco ancestral!&#8221;, mientras que uno dolicoc&#233;falo suger&#237;a influencias &#8220;externas&#8221; (invasores o migraciones). Pero nos quedamos con la idea. Ahora s&#237;, vamos con el tema. Vamos a dar algunos argumentos a favor y en contra del progreso moral.</p><p><strong>Definici&#243;n de progreso moral. Los partidarios del Progreso Moral</strong></p><p>Para saber si algo existe o no existe hay que tener una definici&#243;n operativa del fen&#243;meno, a ser posible algo que se pueda medir. As&#237; que es fundamental que empecemos hablando de la definici&#243;n de progreso moral aunque no es un tema nada f&#225;cil. Los diversos fil&#243;sofos y autores que han tratado el tema -y creen en el progreso moral porque Schopenhauer, Nietzsche o John Gray no creen que exista- dan definiciones un tanto diferentes. No voy a entrar a profundizar en lo que dice cada autor porque tendr&#237;amos para hablar d&#237;as y d&#237;as. Lo que voy a hacer es tomar como representantes de los fil&#243;sofos que creen en el progreso moral a Allen Buchanan y Russell Powell en su libro The Evolution of Moral Progress: A Biocultural Theory (Oxford University Press, 2018). Es un libro relativamente reciente y recopila muchos de los aspectos que han destacado otros autores. Su definici&#243;n ser&#237;a m&#225;s menos as&#237;:</p><p><strong>&#8220;El progreso moral consiste en la transformaci&#243;n sostenida de las normas, pr&#225;cticas e instituciones que incrementan el reconocimiento y el respeto por el estatus moral de los individuos, ampl&#237;an la reciprocidad y cooperaci&#243;n moral, y disminuyen las formas sistem&#225;ticas de sufrimiento evitable y subordinaci&#243;n injusta.&#8221;</strong></p><p>El progreso moral tendr&#237;a estas caracter&#237;sticas, muchas de las cuales se&#241;alan otras autores:</p><p>-<strong>Ampliaci&#243;n del c&#237;rculo moral</strong>: incorporar nuevos sujetos a la comunidad moral (esclavos, mujeres, minor&#237;as, animales, generaciones futuras). Ejemplo: el reconocimiento de derechos universales. Este punto lo han destacado gran n&#250;mero de autores: el progreso consiste en ampliar el c&#237;rculo moral a personas, seres, o incluso al planeta, que antes no estaban incluidos en &#233;l.</p><p>- <strong>Reformas institucionales:</strong> cambiar las instituciones que generan sufrimiento estructural (por ejemplo, tortura judicial, esclavitud, segregaci&#243;n). No es solo progreso individual, aunque las personas pueden mejorar moralmente, el progreso moral relevante es colectivo e institucional.</p><p>-<strong>&#8220;De-moralizaci&#243;n apropiada&#8221; (Proper demoralization): </strong>eliminar tab&#250;es, da&#241;os o prohibiciones previas que eran moralmente infundadas o da&#241;inas.Ejemplo: dejar de condenar moralmente la homosexualidad, el divorcio o la anticoncepci&#243;n. Conviene explicar que se llama &#8220;moralizaci&#243;n&#8221; al proceso por el que algo que no estaba dentro del campo de la moral, es decir dentro del campo de lo bueno y lo malo, pasa a estar en ese campo moral. Por contra se llama &#8220;Des-moralizaci&#243;n&#8221; &#8220;De-moralizaci&#243;n&#8221; o &#8220;Amoralizaci&#243;n&#8221; al proceso contrario, es decir, algo que estaba en el campo de la moral y se consideraba moralmente bueno o malo sale de ese espacio moral y se convierte en neutro desde el punto de vista moral. Esto es lo que habr&#237;a pasado por ejemplo con la homosexualidad.</p><p>-<strong>Progreso epist&#233;mico:</strong> Mejor comprensi&#243;n de los hechos morales y de las consecuencias de las acciones (por ejemplo, el impacto ecol&#243;gico, la psicolog&#237;a del trauma, etc.). Este elemento es tambi&#233;n muy destacado por muchos autores en el sentido de que se trata de un proceso de uso de la raz&#243;n y el entendimiento que nos conduce a comprender mejor las normas y los juicios morales. Tiene que ser un proceso racional.</p><p>-<strong>Progreso motivacional:</strong> fortalecer disposiciones y emociones prosociales (empat&#237;a, compasi&#243;n, sentido de justicia). Un avance en estas emociones y motivaciones.</p><p>Pero Buchanan y Powell se esfuerzan en distinguir el progreso moral de otras cosas con las que se lo confunde:</p><ul><li><p><strong>No es progreso tecnol&#243;gico ni econ&#243;mico. </strong>Puede haber avances tecnol&#243;gicos junto con retrocesos morales (nazismo, armas qu&#237;micas, vigilancia masiva).</p></li><li><p><strong>No es mero cambio de costumbres. </strong>Que algo cambie no implica progreso moral; se requiere mejora normativa objetiva (en inclusi&#243;n, justicia o reducci&#243;n del sufrimiento).</p></li><li><p><strong>No es solo progreso individual. </strong>Ya hemos dicho que aunque las personas pueden mejorar moralmente, el progreso moral relevante es <strong>colectivo e institucional</strong>.</p></li><li><p><strong>No es inevitable. </strong>Puede haber regresi&#243;n moral (fanatismo, polarizaci&#243;n, violencia). El progreso moral es <strong>posible pero fr&#225;gil</strong>. Buchanan y Powell plantean que lo mismo que puede haber progreso moral puede haber tambi&#233;n regresi&#243;n moral, por ejemplo una reducci&#243;n del c&#237;rculo moral.</p></li></ul><p>Y ya para bajar a la realidad Buchanan y Powell proponen una serie de ejemplos paradigm&#225;ticos de progreso moral seg&#250;n ellos</p><ul><li><p><strong>Abolici&#243;n de la esclavitud:</strong> Expansi&#243;n del c&#237;rculo moral + reforma institucional.</p></li><li><p><strong>Reconocimiento de derechos de las mujeres:</strong> Inclusi&#243;n moral + cambio cultural.</p></li><li><p><strong>Movimiento por los derechos civiles:</strong> Correcci&#243;n de injusticias institucionalizadas.</p></li><li><p><strong>Despenalizaci&#243;n de la homosexualidad: </strong>&#8220;De-moralizaci&#243;n apropiada&#8221;.</p></li><li><p><strong>Emergencia de la preocupaci&#243;n ambiental:</strong> Ampliaci&#243;n del c&#237;rculo moral hacia generaciones futuras y otros seres vivos.</p></li></ul><p>Aunque sea brevemente, menciono otra definici&#243;n de progreso moral m&#225;s cercana, <a href="https://archive.ph/llaUt#selection-325.211-325.662">la del fil&#243;sofo Javier Gom&#225;</a>:</p><p>&#8220;Porque &#191;qu&#233; es el progreso moral? Es sustituir la ley de la naturaleza -la del m&#225;s fuerte- por la ley de la cultura -la del m&#225;s d&#233;bil-. Y nuestra sociedad es, con mucho, la que m&#225;s ha protegido al d&#233;bil, a cualquier grupo hist&#243;ricamente discriminado: mujeres, ancianos, ni&#241;os, enfermos, disidentes, parados, presos, extranjeros. Pero no se trata de ser idealistas, sino realistas con ideales. Porque en la estructura de lo humano est&#225; la imperfecci&#243;n.&#8221;</p><p><strong>El Progreso Moral no existe: John Gray</strong></p><p>Creo que con esta definici&#243;n de progreso moral tenemos suficiente para empezar a trabajar. Pero tambi&#233;n merece la pena considerar a alg&#250;n representante de la versi&#243;n contraria, la de que no existe el progreso moral y voy a escoger a John Gray. <strong>Gray sostiene que no existe el progreso moral en la historia humana, porque la naturaleza humana no progresa. Solo cambia el contexto hist&#243;rico, tecnol&#243;gico o pol&#237;tico, pero los impulsos b&#225;sicos &#8212;violencia, crueldad, fanatismo, tribalismo, autoenga&#241;o&#8212; permanecen constantes.</strong> En sus palabras: <strong>&#8220;La idea de progreso moral es un mito cristiano reciclado en versi&#243;n secular. Los humanos no se vuelven m&#225;s sabios o mejores; solo cambian las circunstancias en las que despliegan su irracionalidad.&#8221;</strong> (<em>Straw Dogs</em>, p. 132):</p><p>Para Gray, La historia no tiene direcci&#243;n moral. Gray rechaza cualquier teleolog&#237;a hist&#243;rica (como la hegeliana, marxista o ilustrada) que interprete la historia como una marcha hacia el bien o la raz&#243;n. <strong>La historia, dice, no progresa moralmente, solo fluct&#250;a. Las mejoras en derechos humanos o justicia social son fr&#225;giles y reversibles, y dependen de circunstancias contingentes: &#8220;El siglo XX no demostr&#243; el progreso de la humanidad, sino su infinita capacidad para reinventar la barbarie.&#8221; </strong>(<em>Black Mass,</em> (2007):</p><p>Para Gray, El progreso tecnol&#243;gico no implica progreso moral. <strong>La ciencia y la tecnolog&#237;a avanzan acumulativamente, pero la moral no lo hace.</strong> Cada avance t&#233;cnico ampl&#237;a tanto las capacidades ben&#233;ficas como destructivas del ser humano. Por ejemplo: los avances m&#233;dicos o democr&#225;ticos coexisten con genocidios, vigilancia masiva o tortura sistem&#225;tica: &#8220;El conocimiento cient&#237;fico crece, pero la sabidur&#237;a humana no. Seguimos siendo animales peligrosos con juguetes m&#225;s poderosos.&#8221; (S<em>traw Dogs</em>)</p><p>Para Gray La moral humana est&#225; biol&#243;gicamente limitada. <strong>Gray adopta una visi&#243;n naturalista y pesimista de la psicolog&#237;a humana: la moral es un subproducto evolutivo adaptativo, no una facultad racional progresiva. Los instintos tribales, la agresi&#243;n y el autoenga&#241;o no desaparecen, solo se adaptan culturalmente. Por eso, la moralidad humana tiene l&#237;mites biol&#243;gicos inamovibles: &#8220;La civilizaci&#243;n no transforma la naturaleza humana; solo la disfraza.&#8221;</strong> (<em>The Silence of Animals , 2013</em>):</p><p>Para Gray el progreso moral es una ilusi&#243;n ideol&#243;gica. Gray ve en la idea de progreso moral una herencia secularizada del cristianismo, especialmente de su noci&#243;n de historia redentora: ca&#237;da &#8594; redenci&#243;n &#8594; salvaci&#243;n. Seg&#250;n &#233;l, los ilustrados (y sus herederos liberales y marxistas) simplemente sustituyeron a Dios por la Raz&#243;n o la Ciencia, manteniendo la estructura mesi&#225;nica del relato cristiano: &#8220;Las religiones pol&#237;ticas del siglo XX &#8212;liberalismo, comunismo, fascismo&#8212; fueron versiones seculares del mito cristiano del progreso redentor.&#8221; (<em>Black Mass</em>)</p><p>Tambi&#233;n opina que cada progreso moral conlleva nuevos males. Incluso los cambios que parecen avances morales (abolici&#243;n de la esclavitud, democracia liberal, derechos humanos) producen nuevos tipos de sufrimiento, exclusi&#243;n o dominaci&#243;n. Por ejemplo, la abolici&#243;n de la esclavitud no elimin&#243; la explotaci&#243;n econ&#243;mica, solo la transform&#243;; la democracia no elimin&#243; la violencia, la institucionaliz&#243; de nuevas maneras; los derechos humanos universales conviven con guerras &#8220;humanitarias&#8221; y vigilancia digital: &#8220;La civilizaci&#243;n moderna no ha superado la barbarie: la ha refinado y globalizado.&#8221; (<em>Straw Dogs</em>). Podr&#237;amos condensar su posici&#243;n as&#237;:</p><p><strong>El progreso moral no existe porque no existe un cambio acumulativo, irreversible o estructural en la capacidad moral del ser humano. Lo que llamamos &#8220;progreso&#8221; son fluctuaciones temporales condicionadas por el poder, la prosperidad o el miedo.</strong></p><p>Gray no niega que haya cambios morales locales (por ejemplo, abolir la tortura), pero sostiene que no hay acumulaci&#243;n ni garant&#237;a de permanencia: cada generaci&#243;n puede volver a la barbarie con facilidad. En <em>Black Mass</em>, Gray analiza c&#243;mo los intentos modernos de construir un &#8220;mundo mejor&#8221; &#8212;ya sea mediante el comunismo, el liberalismo global o el humanitarismo occidental&#8212; han terminado generando nuevas formas de violencia ut&#243;pica. Para &#233;l, incluso los derechos humanos universales son una religi&#243;n civil moderna: una creencia en el progreso moral de la humanidad sin base emp&#237;rica: &#8220;El siglo XXI no ser&#225; la consumaci&#243;n del progreso moral, sino el escenario de su desintegraci&#243;n.&#8221; (<em>Black Mass</em>, p. 288)</p><p>Personalmente, me sit&#250;o del lado de Gray. Creo que lo que estamos viendo en Gaza, Ucrania, Nigeria, Sudan y en todas partes le da la raz&#243;n. Estamos presenciando unas barbaridades morales (que no voy a detallar porque ponen los pelos de punta) que podr&#237;amos fechar en cualquier otro momento hist&#243;rico desde el paleol&#237;tico hasta el siglo XXI. El potencial del ser humano est&#225; intacto y el progreso moral brilla por su ausencia. Pero continuemos nuestra investigaci&#243;n.</p><p><strong>Problema: &#191;C&#243;mo valoramos si hay o ha habido progreso moral? &#191;C&#243;mo hacemos la medici&#243;n? &#191;Podemos demostrar si hay progreso o no hay progreso? &#191;Qui&#233;n lo decide?</strong></p><p>Bien, tenemos una definici&#243;n y vamos a intentar aplicarla. &#191;Qu&#233; vamos a comparar? Un primer problema es qu&#233; per&#237;odos o momentos hist&#243;ricos escogemos para hacer la comparaci&#243;n. &#191;Cogemos el presente en Europa o en Occidente y lo comparamos con el pasado en todo el mundo a lo largo de la historia? &#191; O s&#243;lo comparamos a Europa consigo misma o comparamos cada regi&#243;n del mundo con ella misma en el pasado? &#191;comparamos la situaci&#243;n global en el mundo en la actualidad con la situaci&#243;n global en el mundo en otras &#233;pocas?</p><p>Por ejemplo, hablemos un poco del siglo XX: dos guerras mundiales (100 millones de muertos entra las dos), el nazismo que aparece en Alemania, el pa&#237;s m&#225;s culto y alfabetizado de Europa probablemente, y acaba en el Holocausto (6 millones de jud&#237;os asesinados en los campos de exterminio) Stalin (20 millones de muertos), Mao (40-60 millones de muertos) Camboya (khemeres rojos, 1,7-2 millones), genocidio armenio (1-1,5 millones) genocidio de Ruanda (800.000-1 mill&#243;n), etc, etc. etc.</p><p>Bien, esto no supone ning&#250;n problema para los partidarios del progreso moral porque -como ellos muy bien dicen- puede haber retrocesos (regresiones morales) pero eso no invalida que hay un progreso. As&#237; que todos esos ejemplos los podemos considerar regresiones morales temporales dentro de un camino claro de progreso moral. Ahora mismo tenemos la situaci&#243;n del conflicto en Israel/Palestina con un debate acerca de si se trata de un genocidio o no y la guerra en Ucrania con escenas que nos retrotraen a lo peor del siglo XX&#8230; pero no pasa nada, son regresiones ocasionales.</p><p><strong>Ejemplo Pr&#225;ctico: el Wokismo. &#191;Es el Wolkismo progreso moral?</strong></p><p>Vamos a intentar dilucidar si el wokismo o movimiento de la justicia social cr&#237;tica constituye un ejemplo de progreso moral. El wokismo, o movimiento de la justicia social cr&#237;tica, es una corriente cultural e ideol&#243;gica contempor&#225;nea que busca identificar y combatir las formas de opresi&#243;n estructural (como el racismo, el sexismo, la homofobia, el colonialismo o la desigualdad econ&#243;mica) en todos los &#225;mbitos de la sociedad. Inspirado en la teor&#237;a cr&#237;tica, el posmodernismo y los estudios de raza y g&#233;nero, sostiene que las relaciones de poder est&#225;n incrustadas en el lenguaje, las instituciones y las normas sociales y su objetivo declarado es promover la conciencia social (&#8220;estar woke&#8221;) frente a las injusticias hist&#243;ricas y sist&#233;micas. En la pr&#225;ctica, el wokismo suele traducirse &#8212;seg&#250;n sus cr&#237;ticos&#8212; en una <strong>sacralizaci&#243;n de las minor&#237;as</strong> (Kauffmann), la defensa de <strong>pol&#237;ticas de discriminaci&#243;n positiva</strong> y la <strong>cultura de la cancelaci&#243;n</strong>, entendida como la censura o marginaci&#243;n de quienes expresan ideas consideradas ofensivas o contrarias a la justicia social. Este enfoque se apoya en una <strong>pol&#237;tica de identidades</strong>, donde el valor moral de las personas tiende a evaluarse seg&#250;n el grupo al que pertenecen (&#233;tnico, de g&#233;nero, orientaci&#243;n sexual, etc.). Dentro de este marco, el hombre blanco heterosexual es visto frecuentemente como s&#237;mbolo de los privilegios hist&#243;ricos y de las estructuras de opresi&#243;n del mundo occidental. Es una ideolog&#237;a que tiene un fuerte componente moral hasta el punto de que muchos autores la consideran una religi&#243;n secular. Analicemos, pues, si este cambio moral evidente con respecto a los valores morales previos (juzgar a las personas por su car&#225;cter, defender la libertad de expresi&#243;n y condenar la censura, etc.) es progreso o no lo es.</p><p>&#191;Qu&#233; pretende el movimiento &#8220;woke&#8221;? El wokismo tiene muy buenas intenciones. En su origen, &#8220;woke&#8221; significaba estar despierto ante la injusticia social (racismo, machismo, homofobia, etc.). Desde esa ra&#237;z, su objetivo declarado ser&#237;a ampliar el c&#237;rculo moral: incluir en la comunidad &#233;tica a quienes antes quedaban fuera o en los m&#225;rgenes (minor&#237;as raciales, mujeres, personas LGBT, etc.). En este sentido, el wokismo s&#237; es continuidad del progreso moral moderno: busca m&#225;s igualdad, m&#225;s reconocimiento, m&#225;s justicia.</p><p>&#191;Qu&#233; problemas aparecen en la pr&#225;ctica? A veces, el movimiento se articula de manera excluyente: divide el mundo en opresores vs. oprimidos, y juzga moralmente a las personas seg&#250;n su grupo de pertenencia (hombre blanco heterosexual = privilegiado = sospechoso). En ese caso, el c&#237;rculo moral no se ampl&#237;a universalmente, sino que se reconfigura en nuevas fronteras: algunos grupos quedan moralmente deslegitimados por defecto (hombres blancos cis). Adem&#225;s, el uso de la &#8220;cultura de la cancelaci&#243;n&#8221; puede reducir la disposici&#243;n al di&#225;logo y generar din&#225;micas punitivas que no necesariamente promueven empat&#237;a ni reconciliaci&#243;n ni mejora la cooperaci&#243;n del grupo sino que generan conflicto y polarizaci&#243;n.</p><p>Entonces, &#191;es progreso o no? <strong>Pues s&#237; ser&#237;a progreso </strong>en la medida en que ha visibilizado discriminaciones reales y ha ampliado la sensibilidad moral hacia colectivos antes excluidos. <strong>No es progreso (o incluso puede ser regresi&#243;n)</strong> cuando cae en esencialismos, victimismos r&#237;gidos o en la demonizaci&#243;n autom&#225;tica de ciertos grupos. Ah&#237;, en lugar de ampliar el c&#237;rculo moral, lo fragmenta y lo hace m&#225;s conflictivo. Seg&#250;n como le veamos, el wokismo parece ser una mezcla: tiene un n&#250;cleo que s&#237; representa progreso moral (m&#225;s inclusi&#243;n, m&#225;s reconocimiento), pero en sus expresiones m&#225;s radicales puede producir <strong>una reducci&#243;n del c&#237;rculo moral</strong>, porque sustituye la universalidad por un esquema de tribus morales enfrentadas.</p><p>Aqu&#237; abro un par&#233;ntesis y adelanto que voy a especular. Podr&#237;amos hacer un paralelismo con la evoluci&#243;n del cristianismo primitivo. El cristianismo primitivo lo podr&#237;amos ver en su inicio como una ampliaci&#243;n del c&#237;rculo moral. En el Imperio Romano, la moral dominante estaba basada en jerarqu&#237;as r&#237;gidas: ciudadanos libres arriba, esclavos abajo; hombres con poder, mujeres subordinadas. Entonces irrumpe el cristianismo con un mensaje disruptivo: &#8220;Ya no hay jud&#237;o ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer: todos sois uno&#8221; (G&#225;latas 3:28). Eso fue una ampliaci&#243;n radical del c&#237;rculo moral: por primera vez, se proclamaba que todos los seres humanos ten&#237;an igual dignidad ante Dios y para esclavos, pobres y mujeres, fue revolucionario. Pero el cristianismo institucionalizado parece que lleva a una reducci&#243;n del c&#237;rculo moral. Con el tiempo, esa moral de igualdad se institucionaliz&#243; y se rigidiz&#243;. La Iglesia medieval excomulgaba herejes, persegu&#237;a jud&#237;os, condenaba homosexuales, y apoyaba guerras santas. El c&#237;rculo moral se repleg&#243;: la dignidad universal qued&#243; supeditada a ser &#8220;cristiano verdadero&#8221; dentro de la ortodoxia.</p><p>Coincide en ciertos sentidos con el wokismo que en una primera fase ampliadora visibiliza el racismo, machismo y discriminaci&#243;n. Reclama que todos tengan igualdad de trato y reconocimiento. Es como el cristianismo primitivo: rompe la moral dominante (neoliberal, meritocr&#225;tica, blanca, patriarcal) en nombre de una inclusi&#243;n mayor. Luego viene una fase restrictiva/punitiva: en algunos sectores, divide el mundo en opresores vs. oprimidos. Quien no se adhiere al nuevo c&#243;digo moral es visto como culpable o sospechoso. Aparece la cancelaci&#243;n, la censura y el dogmatismo. El c&#237;rculo moral se vuelve m&#225;s excluyente, como pas&#243; con la Iglesia medieval y aparecen los herejes: machistas, tr&#225;nsfobos, islam&#243;fobos, etc.</p><p>O sea, el wokismo se puede ver en su impulso original como un avance moral: ampl&#237;a la sensibilidad hacia colectivos marginados pero luego retribaliza la moral y crea tribus identitarias enfrentadas. El wokismo encarna una tensi&#243;n interna entre progreso moral genuino y regresi&#243;n tribal. La cosa est&#225; ambivalente y no es f&#225;cil decidir hacia d&#243;nde se inclina el balance, porque depende de c&#243;mo evolucione.</p><p><strong>Experimento Mental I. El Wokismo.</strong></p><p>Viajemos en el tiempo, al a&#241;o 2850. El wokismo &#8212;aquel movimiento de justicia social que naci&#243; siglos atr&#225;s&#8212; ha triunfado plenamente, en su versi&#243;n previa a la era de Trump. La sociedad ha alcanzado, seg&#250;n sus propios est&#225;ndares, la pureza moral definitiva.</p><p>En este nuevo orden, la cancelaci&#243;n y la censura ya no se consideran amenazas, sino formas de higiene p&#250;blica. La libertad de expresi&#243;n se entiende como un peligro del pasado, una reliquia de &#233;pocas primitivas donde la gente a&#250;n confund&#237;a la verdad con la opini&#243;n. Las mujeres trans compiten sin debate alguno en los deportes femeninos; los cupos de identidad se aplican con rigor aritm&#233;tico en universidades y empresas; la meritocracia ha sido abolida en nombre de la equidad. En los departamentos de recursos humanos, las decisiones ya no se toman por capacidad o esfuerzo, sino por qui&#233;n se es &#8212;g&#233;nero, color, orientaci&#243;n, origen&#8212;, porque eso, se repite como un mantra, &#8220;es la verdadera justicia&#8221;.</p><p>Y lo m&#225;s inquietante: todos son felices. La sociedad funciona, los conflictos son m&#237;nimos, y las viejas tensiones del pasado han sido sustituidas por una paz serena, sostenida por el consenso y la autocensura. En los libros de historia se ense&#241;a que los habitantes de los siglos XX y XXI eran b&#225;rbaros ignorantes, que cre&#237;an en el m&#233;rito, la competencia y la libertad de expresi&#243;n, sin comprender que esas ideas eran el origen de toda desigualdad.</p><p>Preguntas: &#191;Habr&#237;a progresado moralmente esa sociedad del siglo XXIX con respecto a la del siglo XXI? &#191;O ser&#237;a una regresi&#243;n moral aunque a todo el mundo le parezca bien y est&#233;n felices?&#8230;</p><p>Pero d&#233;mosle una vuelta m&#225;s. En el a&#241;o 2860 surge una nueva ideolog&#237;a llamada &#8220;Renacer&#8221; que propone volver a la libertada de expresi&#243;n, el m&#233;rito, etc. y en una d&#233;cada consigue que toda la sociedad cambie de opini&#243;n. Se abole el wokismo y se vuelve a los ideales de la Ilustraci&#243;n del siglo XVIII. Los libros de historia vuelven a ense&#241;ar que tras una &#233;poca de regresi&#243;n moral hemos vuelto al verdadero progreso moral.</p><p>&#191;Es realmente as&#237;?</p><p><strong>Experimento Mental II. Las mujeres son superiores</strong></p><p>Imaginemos el a&#241;o 3000. Han pasado ciento cincuenta a&#241;os desde la <strong>Gran Crisis de Natalidad</strong>, aquel cataclismo demogr&#225;fico que comenz&#243; hacia el 2850, cuando los nacimientos se desplomaron hasta cifras que hicieron temer la extinci&#243;n de la especie. Muy pocas mujeres quer&#237;an &#8212;o pod&#237;an&#8212; tener hijos. Entonces, los gobiernos del mundo reaccionaron con la urgencia de quien defiende su &#250;ltima frontera: <strong>declararon la maternidad un asunto de Estado</strong>, y con ello, proclamaron que <strong>las mujeres eran m&#225;s valiosas que los hombres</strong>.</p><p>A partir de ese momento, todo cambi&#243;. Las leyes, los salarios, las costumbres. El asesinato de una mujer se castigaba con el doble de pena que el de un hombre. Los sueldos femeninos eran tambi&#233;n el doble. En las universidades, las empresas y los tribunales, las mujeres ten&#237;an prioridad absoluta. La sociedad entera se reorganiz&#243; para proteger y premiar la fertilidad, para reverenciar lo que llamaban &#8220;el principio creador&#8221;.</p><p>Ciento cincuenta a&#241;os despu&#233;s, en el a&#241;o 3000, nadie discute ya ese orden. La historia ha sido reescrita: en los libros escolares se explica con asombro la barbarie de los siglos anteriores, cuando se cre&#237;a &#8212;&#161;qu&#233; locura!&#8212; que hombres y mujeres deb&#237;an tener los mismos derechos. Hoy todos &#8220;saben&#8221; que las mujeres son superiores, y que la jerarqu&#237;a actual es la culminaci&#243;n de un aut&#233;ntico progreso moral.</p><p>Y sin embargo, alguien podr&#237;a preguntarse: &#191;lo es de verdad?</p><p>Bien, de nuevo le podemos dar una vuelta m&#225;s como al experimento anterior y pensar que con el tiempo, al de un siglo por ejemplo, se vuelve a la igualdad entre sexos. &#191;Qu&#233; es progreso y que es regresi&#243;n? &#191;Qui&#233;n lo dice? &#191;Cu&#225;les son los criterios?</p><p><strong>El progreso moral desde la teor&#237;a de la Moral como Cooperaci&#243;n</strong></p><p>Voy a dar ahora mi visi&#243;n del progreso moral desde mi entendimiento e interpretaci&#243;n de la teor&#237;a moral que m&#225;s me convence, la Moral como Cooperaci&#243;n, de Scott Curry otros. Probablemente Scott Curry u otros autores que apoyan esa teor&#237;a o hip&#243;tesis no coincidan conmigo pero es la lectura que yo hago, las derivaciones que se desprenden de las premisas de la teor&#237;a. Transcribo un p&#225;rrafo de una entrada anterior del blog que viene a cuento de lo que estamos tratando:</p><p>&#8220;Si partimos de la base de que la moral es una herramienta para la cooperaci&#243;n de los grupos humanos nos damos cuenta de que las normas y principios morales son respuestas a problemas de cooperaci&#243;n. Las normas o principios morales no salen (habitualmente) de la nada, de que un fil&#243;sofo se sienta a pensar y se le ocurre un principio moral que es m&#225;s bonito que el que se le ha ocurrido al fil&#243;sofo del sill&#243;n de al lado. Voy a poner un ejemplo para ilustrar este punto.</p><p>Anke Becker muestra en <a href="https://academic.oup.com/restud/article-abstract/92/4/2303/7741120">este art&#237;culo </a>(<a href="https://www.hbs.edu/ris/Publication%20Files/On%20the%20Economic%20Origions%20of%20Restricting%20Women's%20Promiscuity_9b11318e-d35f-41c3-8a28-727c4251e9ed.pdf">.PDF disponible aqu&#237;</a>) que las sociedades pastoralistas tienen unas normas m&#225;s restrictivas con respecto a las libertades sexuales femeninas. Dice el abstract:</p><p>&#8220;Este art&#237;culo estudia los or&#237;genes y la funci&#243;n de las costumbres y normas que pretenden evitar la promiscuidad de las mujeres. Utilizando datos de encuestas a gran escala de m&#225;s de 100 pa&#237;ses, compruebo la teor&#237;a antropol&#243;gica de que una forma particular de subsistencia preindustrial, el pastoreo, favoreci&#243; la adopci&#243;n de tales costumbres y normas. El pastoreo se caracterizaba por per&#237;odos frecuentes y a menudo prolongados de ausencia de los hombres del asentamiento, lo que implicaba dificultades para controlar el comportamiento de las mujeres y mayores incentivos para imponer restricciones a la promiscuidad femenina. El art&#237;culo muestra que las mujeres de sociedades hist&#243;ricamente m&#225;s pastorales (i) est&#225;n sujetas a actitudes m&#225;s contrarias al aborto; (ii) son m&#225;s propensas a haber sido sometidas a la infibulaci&#243;n, la forma m&#225;s invasiva de mutilaci&#243;n genital femenina; (iii) tienen m&#225;s restricciones en su libertad de movimiento; y (iv) se adhieren a normas m&#225;s restrictivas sobre la promiscuidad de las mujeres. A nivel de la sociedad hist&#243;rica, el pastoreo predice la patrilocalidad, la costumbre de vivir cerca de la familia del marido despu&#233;s del matrimonio, lo que les permite controlar a la novia. Las estimaciones de variables instrumentales que utilizan los determinantes ecol&#243;gicos del pastoreo respaldan una interpretaci&#243;n causal de los resultados. Tambi&#233;n aporto pruebas de que el mecanismo que subyace a estos patrones es la ausencia de los hombres, m&#225;s que el dominio masculino en s&#237; mismo o el desarrollo econ&#243;mico hist&#243;rico.&#8221;</p><p>El problema de cooperaci&#243;n que ocurre en estas sociedades es que los hombres est&#225;n ausentes de casa durante meses porque necesitan alimentar al ganado por lo que aumenta el problema de la certeza de paternidad. Por otro lado, los hombres son los principales proveedores econ&#243;micos de la familia. Las costumbres descritas que restringen la sexualidad femenina son una respuesta a ese problema. Si no se resuelve ese problema de cooperaci&#243;n, hombres y mujeres no van a cooperar y cada uno ir&#237;a por su lado -los hombres no se comprometer&#237;an o no aportar&#237;an econ&#243;micamente al no estar seguros de que sus hijos fueran sus hijos- con lo que el funcionamiento de la sociedad se pone en grave riesgo.&#8221;</p><p>En sociedades de cazadores recolectores las normas con respecto a las libertades sexuales son mucho m&#225;s permisivas. &#191;Cu&#225;l es la conclusi&#243;n? &#191;Que las normas de los cazadores recolectores son m&#225;s progresistas? Yo creo que no. Las normas de los cazadores recolectores no funcionar&#237;an en una sociedad pastoralista. Las diferentes normas morales son respuestas a problemas de cooperaci&#243;n diferentes y por lo tanto no tiene ning&#250;n sentido compararlas y hablar de progreso o regresi&#243;n moral. Las normas morales evolucionan y se adaptan a los problemas de cooperaci&#243;n que las nuevas tecnolog&#237;as y los nuevos estilos de vida van trayendo.</p><p>Como defend&#237;a yo en la entrada de la que he tomado el extracto, la esencia de un acto inmoral ser&#237;a:</p><p>Acto inmoral: un da&#241;o + intencionado + no justificado</p><p>Es decir, la norma moral m&#225;s b&#225;sica ser&#237;a algo as&#237; como: &#8220;no hagas da&#241;o a sabiendas a nadie sin una buena raz&#243;n o justificaci&#243;n&#8221;.</p><p>Vamos a intentar aplicarla a alg&#250;n ejemplo concreto. Las normas morales con respecto a la carne est&#225;n cambiando y con respecto al tabaco ya han cambiado. Hay muchas personas que consideran que comer carne est&#225; mal moralmente porque es causar un da&#241;o intencionado (por las condiciones de las granjas y dem&#225;s) no justificado (porque hoy en d&#237;a hay muchos otros alimentos disponibles e incluso carnes sint&#233;ticas. &#191;Indica esto un progreso moral? No lo s&#233;. Sin progreso tecnol&#243;gico esta transici&#243;n a una nueva norma moral no existir&#237;a y todav&#237;a no sabemos lo que va a a pasar. S&#237; es verdad que detectamos da&#241;os que antes no detect&#225;bamos pero no s&#233; hasta qu&#233; punto esa evoluci&#243;n es puramente moral o m&#225;s bien cient&#237;fica y tecnol&#243;gica. Todo el movimiento animalista creo que le debe mucho a Darwin y a la teor&#237;a de la evoluci&#243;n que ha ido mostrando que todos formamos parte del mismo &#225;rbol de la vida. Con la religi&#243;n judeocristiana el hombre est&#225; por una lado y los animales (a los que pone nombre) por otro. Quiero decir que no veo claro que el progreso sea de una &#8220;ciencia moral&#8221; como tal sino de un progreso a muchos otros niveles (cient&#237;fico, tecnol&#243;gico, econ&#243;mico.)&#8230; De hecho, que matar animales constituye un da&#241;o se ha sabido desde el paleol&#237;tico y parece que muchos pueblos primitivos ten&#237;an rituales de caza donde de alguna manera muestran su respeto por los animales que van a cazar y por el orden natural de alguna manera. Pero evidentemente la supervivencia era prioritaria y la caza una necesidad.</p><p>Me parece tambi&#233;n que hay pruebas de que las principales transgresiones morales (robar, matar, violar, mentir, etc.) est&#225;n recogidas en los 10 mandamientos, el c&#243;digo de Hammurabi y muchos otros c&#243;digos morales ancestrales. Tambi&#233;n es verdad que recientemente (sobre todo con el wokismo) se han descubierto nuevos da&#241;os que antes no se consideraban tales, como las microagresiones o considerar violencia a la palabra al mismo nivel que la f&#237;sica. Pero no est&#225; claro si esto es progreso o regresi&#243;n, el jurado est&#225; reunido todav&#237;a.</p><p><strong>Conclusiones</strong></p><p>Mi concusi&#243;n provisional es que s&#237; existen argumentos para hablar de la existencia de un progreso moral, entiendo en parte esa forma de ver las cosas. Pero tambi&#233;n hay argumentos para defender que lo que hay es cambio moral que se adapta al estilo de vida de una sociedad y que considerar si algo es progreso o regresi&#243;n es fruto de un consenso que se mantiene en el tiempo. No parece estar claro cu&#225;les son los criterios para decidir en tiempo real si algo es progreso o regresi&#243;n y s&#243;lo la visi&#243;n a posteriori establece la cuesti&#243;n. No tiene mucho sentido una visi&#243;n del progreso moral que te permite decir que hay progreso cundo las cosas van en una direcci&#243;n y que es regresi&#243;n cuando van en otra direcci&#243;n. Cuando puedes decir que una cosa es progreso o regresi&#243;n seg&#250;n te convenga, pues no tiene mucho sentido. Es como el Padre Barandiar&#225;n: si sale lo que me viene bien, pues este era vasco&#8230; y si me sale en una cueva vasca alguien dolicoc&#233;falo pues entonces es que seguramente era un visitante extranjero. Sesgo de confirmaci&#243;n.</p><p>Mi postura ya la dije al hablar de John Gray es que no hay progreso moral. Las normas morales son respuestas a preguntas, a problemas de cooperaci&#243;n. Cuando cambien las preguntas cambiar&#225;n las respuestas y no las hay mejores ni peores. La mejor, el progreso, es la que haga al grupo salir adelante en esas circunstancias determinadas. Voy a cerrar con unos extractos de <a href="https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2025-10-18/lo-irracional-articulo-azua/">un art&#237;culo que acaba de publicar F&#233;lix de Az&#250;a</a>:</p><p>&#8220;Un gran intelectual europeo como Edgar Morin, que fue comunista y h&#233;roe de la resistencia contra los nazis, ha publicado su testamento a los 104 a&#241;os de edad (&#161;) con el t&#237;tulo de <em>Lecciones de la Historia</em> (Taurus). Son 16 cap&#237;tulos, cada uno de los cuales muestra hasta qu&#233; punto la creencia en un determinismo hist&#243;rico, es decir, lo que a&#250;n profesan los marxistas, es un puro reflejo de la concepci&#243;n del tiempo cristiano.</p><p><strong>Por lo menos desde San Agust&#237;n, establece el cristianismo que la historia de los humanos es una l&#237;nea recta que va desde la creaci&#243;n del mundo hasta el Juicio Final o el fin de los tiempos. Una l&#237;nea recta, sin vuelta atr&#225;s, que forma parte del destino del mundo cogitado por la divinidad. Es una imagen consoladora que permite creer en el mejoramiento de la vida futura y (sobre todo) en el castigo de los malvados. Para cualquier persona sensata, esta representaci&#243;n es un mito.</strong></p><p>Eso no ha impedido que Marx, los marxistas, los comunistas y buena parte del socialismo, crea en una historia &#171;progresista&#187;, es decir, que el paso del tiempo mejora la vida y nos lleva hacia una sociedad m&#225;s ben&#233;fica y justa, sin Estado. Lo cierto es que se trata de un puro trampantojo m&#237;tico y religioso que no responde a ninguna realidad. En las 16 lecciones de Morin se destruye cualquier intento de mantener ese delirio.&#8221;</p><p>&#8220;Por supuesto que se producen cambios o incluso &#171;avances&#187;, pero eso no garantiza que no provoquen, a su vez, nuevos y muy considerables problemas que precisar&#225;n nuevos &#171;avances&#187;. La penicilina ha curado a millones de enfermos, pero en &#193;frica ha provocado un aumento exponencial de los nacimientos vivos, lo que ha conducido a hambrunas y guerras civiles sin cuento. &#191;Un avance, la penicilina? Seg&#250;n para qui&#233;n. La industrializaci&#243;n europea sirvi&#243; para que fuera posible asesinar en un tiempo ajustado y econ&#243;mico a seis millones de jud&#237;os. &#191;Un adelanto? Para algunos.<strong> Es decir, que no hay una l&#237;nea recta de progreso mundial, sino una l&#237;nea quebrada de mil maneras que muchas veces se convierte en un c&#237;rculo y que afecta de diferente modo a distintas poblaciones.</strong></p><p>Contra lo que propagan los comunistas y marxistas, as&#237; como algunos optimistas leibnizianos y hegelianos, una mayor riqueza y racionalidad no garantiza mayor o mejor moralidad, sino tan solo mayor complejidad. La invenci&#243;n de las ciudades, en Mesopotamia, produjo un cambio en la distribuci&#243;n de la riqueza y se pas&#243; de la escasez campesina a la miseria urbana. En consecuencia, Stalin conden&#243; a la muerte por hambre a millones de campesinos rusos. En la Guerra Civil espa&#241;ola, la racionalidad estaba del lado republicano y la mitolog&#237;a del lado rebelde, sin embargo, fueron los mitos ideol&#243;gicos de la izquierda los que hicieron imposible que la Rep&#250;blica ganase la guerra.&#8221;</p><p><strong>&#8220;La historia no avanza en l&#237;nea recta y progresiva, sino como las figuras de un caleidoscopio, las cuales a cada vuelta se descomponen y vuelven a componer en una nueva forma perfectamente azarosa, aunque semejante a la anterior. Sin embargo, la inercia del cristianismo sigue teniendo una fuerza inusitada entre las desesperadas huestes progresistas y es muy dif&#237;cil que un pol&#237;tico acepte que la historia es un modelo de caos, de azar, de inconsecuencia y de irracionalidad. Ellos, como los banqueros, viven de que la gente crea que el futuro les va a premiar.&#8221;</strong></p><p></p><p></p><p>PS- Ha aparecido <a href="https://www.degruyterbrill.com/document/doi/10.1515/auk-2025-2014/html?srsltid=AfmBOor43HTyJZgCQBYJdyQlXYkEtSZqZS5aCcK9rj8EVOLmNtgDcexl">este art&#237;culo recientemente</a> que aporta al debate.</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>